jueves, 24 de diciembre de 2015

Sirena

Si no te veo, te imagino.

Me sintonizo en tu alegría para poder escribir(te). Dicen "hay chicas de medio metro que caminan por el mundo como ciclopeos monumentos y otras, que miden algo más, restan centimetros bajo sus pies". Se olvidaron de las que crecieron altas y fuertes, que aún contentas con ello se calzan sus tacones y salen a hacer el vendaval. 
 
Todavía no te veo, pero ya me haces imaginar otoños soleados. Dice la mariposa de tu hombro: "este año el verano no morirá". 

Patada y al suelo

Los enemigos son útiles.

Arranque más que tópico, pero este es uno de esos pensamientos que se habrán repetido - y plasmado - demasiadas veces, reaprendido por otras tantas personas. Me toca.

Los enemigos son útiles cuando te hieren. Te muestran, metiendo el dedo y hurgando, exáctamente donde tienes el agujero. Un crash test dummy con personas. Sin piedad ni paños calientes, te dicen tus errores y defectos claramente. Te los gritan y estrellan en la cara más bien. Magnificados, probablemente, pero no menos reales. Y mejor, te dicen qué es lo que te duele, donde te pueden hacer daño. Haciéndotelo.

Si sobrevives - y claro que lo haces, aunque sea tras un tiempo con la mirada perdida desde el fondo del pozo-  es una vacuna.

A veces es como un directo en la cara (¿he dicho ya que no me iba a currar la entrada?) que te hace saltar la muela podrida. Duele. Duele de verdad. Y te cagas en su puta madre por haberlo hecho así. Pero ya está fuera. Has sacado lo que tenías que sacar, te han pisado en el proceso, pero se acaban las tonterías.

Ahora depende de uno arreglarse, zurzirse y que no vuelva a pasar.

Suma y sigue

Creo que llevo un año en las capas superficiales de la vida. Nada duele de verdad y consecuentemente, nada alegra de verdad. La felicidad superficial se disfruta más que pesan los dolores ligeros, así que el balance es bueno... pero irreal. Como haber vuelto a una burbuja, a la cueva primordial donde es todo luz tenue y calor templado.

Romances pasajeros, con intensidad que no rompe por dentro y heridas de las que desembarazarse apretando el paso. Donde no me importa si te quedas o te vas.

Pienso a veces que solo tengo algo real, y es una bolsa debajo de la cama con decenas de recuerdos. Si la abro por error (o por idiota) se esfuman las dudas. Cuando he pensado que me había insensibilizado, que el cinismo era ya parte de mí, me ha bastado con abrirla para sentir el arañazo por dentro, el dolor de verdad. Cierta alegría masoca, de estar vivo. La pena es que acto seguido pierdo los colores, las ganas y todo lo demás. Ya ni me apetece jugar.

Suma y sigue

viernes, 27 de noviembre de 2015

22:19

Me muestras las mismas pesadillas, envueltas en ternura y calor. La promesa, el cebo de que valdrá la pena. Y yo, que solo quiero que valga la alegría, dudo en el último paso. He visto el pasado en el futuro y no sé decir qué es miedo y qué es experiencia. Tú lo notas, por un momento tus calcetines dejan de jugar con los míos y mi propia tristeza me devuelve la mirada desde tu lado de la almohada. Nos estamos matando antes de empezar.


miércoles, 28 de octubre de 2015

That's life

[27/10/2015, 21:32] : Tu realmente qué es lo que quieres
[27/10/2015, 21:32] : Lo que piensas
[27/10/2015, 21:32] : Qué quieres hacer
[27/10/2015, 21:32] : Solo piensa y dimelo

[27/10/2015, 21:34] : Decirselo.
[27/10/2015, 21:34] : Es lo que siempre he hecho
[27/10/2015, 21:34] : y siempre sale mal
[27/10/2015, 21:35] : pero creo que los sentimientos no son algo que esconder
[27/10/2015, 21:35] : que deberian celebrarse entre personas, no esconderse
[27/10/2015, 21:35] : que ademas es sinceridad, no decirlo es como engañar a la otra persona
[27/10/2015, 21:35] : que estás escondiendo algo bueno, sentir algo hacia alguien es la forma última de valorarlo
[27/10/2015, 21:36] : aunque no sean correspondidos no pasa nada
[27/10/2015, 21:36] : thats life

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Una noche más

Es un cigarro. Blanco, naranja, vulgar. Ni el cigarrito de Platero, ni tan siquiera uno de esos caseros que aún recuerdan a festivales. Tan solo un cigarro, de cajetín, de esos que por principios o cabezonería nunca iba a probar. Y se consume dentro del coche.

Exhalo en el silencio. A mi lado no conduce quien imaginé quien lo haría en estos momentos. No hemos tenido conversaciones larguísimas de desnudarnos el alma ni momentos eternos compartidos. Hubo una lágrima, una vez en el portal, pero nunca volvimos a mencionar aquello. No, nos va mejor este silencio que las conversaciones torpes, de expectativas que empezamos a tener. En el silencio quizá seguimos sin entendemos, pero nos hacemos compañía. Pasan las luces del Tibidabo a nuestro lado, tráfico de domingo noche. Volvemos de bailar.

Una canción, Reality, se cuela cuando pone la Flaixbac.

Make me feel the warm
Make me feel the cold
It's written in our story
It's written on the walls
This is our call
We rise and we fall
Dancing in the moonlight
Don't we have it all?


 Me descubro contento en el silencio, mirando alternativamente el paisaje y a ti mientras conduces. Me gustas, y no pienso hacer nada al respecto, en ningún sentido. Estoy contento, tranquilo. Aunque no fuera esto lo que imaginé hace años. Aunque no sepa dónde iré en unas semanas. Aunque no sea lo que quería ser. Todo se escapa por la ventanilla junto con el humo. Mi niño interior calla y se desvanece, el adulto se relaja y se acepta.

No puedo conformar la vida con sueños de niño. 

domingo, 20 de septiembre de 2015

I could care less

- ... anyway, I could care less

- I think you mean you couldn't care less. Saying you could care less implies you care at least some amount.

- I dunno. We're these unbelievably complicated brains drifting through a void, trying in vain to connect with one another by blindly flinging words out into the darkness. Every choice of phrasing and spelling and tone and timing carries countless signals and contexts and subtexts and more, and every listener interprets those signals in their own way. Language isn't a formal system. Language is a glorious chaos. You can never know for sure what any words will mean to anyone. All you can do is try to get better at guessing how your words affect people, so you can have a chance of finding the ones that will them make feel something like what you want them to feel. Everything else is pointless. I assume you're giving me tips on how you interpret words because you want me to feel less alone. If so, then thank you. That means a lot. But if you're just running my sentences past some mental checklist so you can show off how well you know it, then I could care less


sábado, 5 de septiembre de 2015

Desde dentro (II)

Sigo trabajando en mi casa. Ya no hay agujeros en las ventanas ni postigos rotos. Los cimientos son sólidos, crecen plantas dentro y fuera. Colgué textos en la buhardilla, invité amigos al vecindario. Hago fiestas a veces y a cada uno de los asistentes les pido un post-it que colgar en la pared.

Le falta algo, claro. Tú. A veces se me hace demasiado grande, si Luna está lejos, Mayo no quiere venir y yo no tengo un buen día. A veces consigo combatirlo con música. A veces me doy cuenta de que el trabajo no está acabado aún.

No llegues todavía. No llegues mientras dude de si te invito a quedarte porque eres Tú o porque el trabajo está incompleto. Llega el día que la casa esté terminada y no te sientas culpable por la espera. A fin de cuentas la estoy arreglando por ti.

desde dentro (I)

3 minutos y medio

Hola, ¿Cómo te llamas?
¿cuál es tu ritmo?
¿Me acompañas y nos acompasamos
por tres minutos y medio?

No sé de tus pesares y alegrías,
logros, fracasos, triunfos y sueños,
no sé qué camino te trajo aquí.

Pero por tres minutos, sincrónicemonos,
cuéntame como abrazas, giras, ríes.
No te contengas, tengo ciento cincuenta segundos
para tocar tu vida,
para guardarte en esta noche,
para jugar. Dame algo más,
dos minutos y no te volveré a ver.
Qué rápido pasan las canciones.

¡Espera! paralízate, congela el reloj.
Ahora que nos notamos con los ojos cerrados,
ahora que noto tu mejilla en la mía,
ahora que te veo. Un minuto.

Un minuto de
frenesí, gotas de sudor al aire,
giros que son tormentas.

Treinta segundos, el tambor del final,
dame tu último suspiro, giro, risa.


Cero.

Hola, ¿cómo te llamas?

domingo, 30 de agosto de 2015

Art (Oscar Wilde)

 Cualquier obra de arte creada con el propósito de obtener un beneficio es malsana

"(...)  An individual who has to make things for the use of others, and with reference to their wants and their wishes, does not work with interest, and consequently cannot put into his work what is best in him. Upon the other hand, whenever a community or a powerful section of a community, or a government of any kind, attempts to dictate to the artist what he is to do, Art either entirely vanishes, or becomes stereotyped, or degenerates into a low and ignoble form of craft. A work of art is the unique result of a unique temperament. Its beauty comes from the fact that the author is what he is. It has nothing to do with the fact that other people want what they want. Indeed, the moment that an artist takes notice of what other people want, and tries to supply the demand, he ceases to be an artist, and becomes a dull or an amusing craftsman, an honest or a dishonest tradesman. He has no further claim to be considered as an artist. Art is the most intense mode of individualism that the world has known. I am inclined to say that it is the only real mode of individualism that the world has known. Crime, which, under certain conditions, may seem to have created individualism, must take cognisance of other people and interfere with them. It belongs to the sphere of action. But alone, without any reference to his neighbours, without any interference, the artist can fashion a beautiful thing; and if he does not do it solely for his own pleasure, he is not an artist at all.


And it is to be noted that it is the fact that Art is this intense form of individualism that makes the public try to exercise over it an authority that is as immoral as it is ridiculous, and as corrupting as it is contemptible. It is not quite their fault. The public have always, and in every age, been badly brought up. They are continually asking Art to be popular, to please their want of taste, to flatter their absurd vanity, to tell them what they have been told before, to show them what they ought to be tired of seeing, to amuse them when they feel heavy after eating too much, and to distract their thoughts when they are wearied of their own stupidity. Now Art should never try to be popular. The public should try to make itself artistic. There is a very wide difference. If a man of science were told that the results of his experiments, and the conclusions that he arrived at, should be of such a character that they would not upset the received popular notions on the subject, or disturb popular prejudice, or hurt the sensibilities of people who knew nothing about science; if a philosopher were told that he had a perfect right to speculate in the highest spheres of thought, provided that he arrived at the same conclusions as were held by those who had never thought in any sphere at all - well, nowadays the man of science and the philosopher would be considerably amused. (...)"

sábado, 29 de agosto de 2015

La trampa del Carpe Diem

Me produce un tipo especial de tristeza aquellos que se esfuerzan tanto en ser libres que dan la vuelta y vuelven a caer encadenados, sin saberlo. La sociedad/educación/cultura/familia nos restringe comportamientos, a través del "qué dirán" nos intenta impedir hacer tanto como querríamos. Todo el mundo sabe lo que es un "buen chico" o una "buena chica".

Lo que a veces se nos escapa es que la idea de "persona que no sigue ninguna regla y vive al limite" tambien está preconcebida e impuesta de antemano. ¡Seguir ese rol al pie de la letra sin tener en cuenta la propia personalidad, proyectos e ideas, es una trampa también! Solo que más insidiosa, porque la persona - al menos al principio - piensa que ha cortado todas las cuerdas.

" Arriésgate todo lo que puedas. Entrégate a todo el que lo busque. Que el hacer daño a los demás no te detenga. No pienses nada de lo que dices. Abandona aquello que has conseguido con esfuerzo y lánzate a todo lo nuevo." Nos empujamos a hacer cosas que en el fondo no queremos hacer. Pensamos que ese "no querer" viene por la costumbre, que llevamos las cadenas puestas y las debemos romper. Que si no las hacemos no nos libraremos de ese malestar que nos acompaña, ignorando la verdadera fuente, aquello de lo que huímos.

Así que nos obligamos a ir más allá de lo que somos, una y otra vez. A fallarnos sistemáticamente. Por rabia, corremos hacia delante, lejos de la zona de confort, pero lejos de lo que somos también. Ignoramos las señales de advertencia de nuestro "yo" más profundo, pensando que es otro enemigo a abatir.

Poco a poco la sensación de vacío se acentúa. Nadie escapa indemne de fallarse y nadie es ignorante completamente de que lo está haciendo, de que se está perdiendo poco a poco. Demasiado tiempo con esta actitud y la persona se rompe.

Para mí, y esto ya es mi propio concepto (ahí está la gracia, el concepto de libertad nace de cada uno), el ser libre es hacer exactamente lo que a uno le hace feliz, no hacer menos por el "qué dirán" ni más por tener que demostrar nada a nadie. Salirse de la zona de confort, pero no salirse de nosotros mismos. Yo, porque soy libre, elijo lo que quiero hacer... y también lo que no quiero hacer. Y precisamente en esa elección radica mi libertad.

Pararse, pensar. Coserse los descosidos (nadie lo va a hacer por ti). Y una vez esté todo claro, por doloroso que haya sido, continuar.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Momentos

Es una veterana. Es una niña. Se contonea, seduciendo, bailando, le puede el freno de mano y se encoge al girar. Inicia duelos de miradas, te gira la cara, graba sus vetas marrones en tus pupilas. Aparece con vestido de los domingos y sombra morada de ojos, uñas a medio pintar, coleta alta y pantalones cortos para correr tras el balón. Salta, sonríe, ruge, entra y atraviesa la jaula.

No decidas por ella, coge la iniciativa, habla claro, interpreta, atrévete, espera, guarda silencio, habla. Es un tira y afloja, un aléjate de mí, un ven a pasar el invierno.

lunes, 24 de agosto de 2015

¿Bailas?

La recompensa a ¡nada!
Son mejillas arreboladas, ternura,
los tres premios mayores:
un texto, una canción, un recuerdo.
No hubo ni táctica ni estrategia, sutiles dardos
o tira y afloja;
no hubo ni pico ni pala
ni derroche de ingenio.
Sólo hubo -intencionado, confieso-
un ligero toque en el cuello, obligado por otro lado. El resto
fue deslizarme (camisa) ladera abajo

No habrá "semanas después...", reproches, celos,
encuentros sin desencuentros. No.
Si acaso alguna vez
volvemos a encontrarnos
será como si nada, como si todo de nuevo.
¿Bailas?

jueves, 20 de agosto de 2015

De la importancia debida (7 años después)

Hace 7 años, a la edad de 20, escribía...

De la importancia debida (o idiotas y felices).

Algún día conseguiré que me importen las cosas tan poco como a los demás. Ese día seremos felices. Idiotas, pero felices. Así a lo mejor dejo de irme a dormir con ganas de romper algo.

Nunca he sido de los de morderme la lengua (ya sabéis, por aquello de no envenenarme). Yo soy más de escupir, aunque procuro no darle a nadie. Pero de un tiempo a esta parte le enseño los colmillos a demasiadas palabras y hechos y tampoco soy así. En la indecisión, mejor morder bien fuerte y tragar. Que sea lo que quiera ser.

Con 20 años y aprendiendo a contenerme, o a volverme gris. Mira: ¡estoy madurando! Menudo partidazo voy a ser cuando lo consiga. Dejaré de llorar para mamar, y a lo mejor recupero algo de la autoestima que lucía cuando la recompensa a ser como soy eran noches enteras.

Puedo ser un perrito perfecto. El amigo que alaba todo lo que haces, el novio que no se queja de nada, el compañero que lo da todo sin que se note. Cuando sea tan gris que me camufle con mi entorno, seguro que todo va mejor.

Pero... ¿al menos podré ser yo cuando escriba? Pregunta autoconclusiva. 


Hola, yo del pasado. Lo conseguiste, pequeño. No esa versión florero con la que ironizabas, no. Lo conseguiste por el buen camino. El secreto no estaba en aguantar los golpes, estaba en no estar. En solo preocuparse por ese 1% de cosas por las que sí merece la pena preocuparse. Para el resto: be water, my friend. Formless, shapeless. Moverte ligero por la vida, por el camino que quieras, apartando las piedras a puntapiés. Autoestima: en proceso, pero mucho mejor que antes: ya nunca nunca nos alcanzan en el centro.

Enhorabuena, lo conseguiste. Gracias por traerme hasta aquí.

martes, 4 de agosto de 2015

Enrocarse con los años

Hace 6 años

Mmmmm

Va, no, empiezo de nuevo:

Por mucho que cumplas 19, 20, lo que sea, la carita de niña guapa no te la quita nadie . Y te queda muchiiiiiisimo para que (...) Y tus ojos? Esos ojos de corderita del color de la coca-cola? Se nota que te echo de menos? =( desvarío

Que te quiero mucho baby! Y que tengas un muuuuy buen año y te puedo dar por saco dentro de 365 días con tu patito!

Ñoño, estúpido. Sincero, real. Ahora que soy un aprendiz en el Juego, no se si volvería a ponerme en la línea de esa forma. 

No solo aprendo con la edad, se ve, desaprender está a la orden del día.

Lo mejor para la tristeza

Lo mejor para la tristeza --contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar-- es aprender algo. Es lo único que no falla nunca. Puedes envejecer y sentir toda tu anatomía temblorosa; puedes permanecer durante horas por la noche escuchando el desorden de tus venas; puedes echar de menos a tu único amor; puedes ver al mundo a tu alrededor devastado por locos perversos; o saber que tu honor es pisoteado por las cloacas de inteligencias inferiores. Entonces sólo hay una cosa posible: aprender. Aprender por qué se mueve el mundo y lo que hace que se mueva. Es lo único que la inteligencia no puede agotar, ni alienar, que nunca la tortura, que nunca le inspirará miedo ni desconfianza y que nunca soñará con lamentar, de la que nunca se arrepentirá.
Aprender es lo que te conviene.
Mira la cantidad de cosas que puedes aprender: la ciencia pura, la única pureza que existe. Entonces puedes aprender astronomía en el espacio de una vida, historia natural en tres, literatura en seis.
Y entonces después de haber agotado un millón de vidas en biología y medicina y teología y geografía e historia y economía, pues, entonces puedes empezar a hacer una rueda de carreta con la madera apropiada, o pasar cincuenta años aprendiendo a empezar a vencer a tu contrincante en esgrima. Y después de eso, puedes empezar de nuevo con las matemáticas hasta que sea tiempo de aprender a arar la tierra

Gracias a Lía por el texto

domingo, 26 de julio de 2015

1:21

Me acabo de dar cuenta de uno de los motivos por los que escribo. Al hacerlo, he podido dar forma, explicar después de mucho tiempo algo que percibía pero no terminaba de entender.

Escribir es, ahora lo veo, alimento para el alma que puedo proporcionarme a mí mismo. Como autoconsumo. Libre de consecuencias negativas, sano, saludable y, sobre todo, independiente. Al escribir puedo emular o recordar lo que no tengo, afianzar lo que sí. Y aquello que siempre requiere esfuerzo o riesgo, que solo llega en determinados momentos, puedo dibujarlo- aunque sea atenuado- en cualquier momento al alcance de mi mano sin consecuencias negativas. Una vez definí uno de esos aspectos como "estar enamorado de nadie". Ahora me he acercado un poco más a la comprensión, aunque en cierto modo es eso.

Escribir es trascender. Situarse en la misma cota de altura que proporciona el amor o la amistad, la música, la pintura, la poesía. Escribo y me siento mejor, mejor anímicamente y mejor persona. Son mis alas.

Por eso lo protejo tanto, por eso nunca he dejado, a ningún precio, que nadie estropeara el blog, lo usara como arma o usarlo yo por interés. Es de lo poco de mí mismo de lo que no dudo que contiene valor, lo tengo que cuidar. No hace mucho que me felicitaron por mi constancia, cuando en realidad es algo que no me exige, me da. Para mantenerlo no necesito constancia. Va conmigo, es parte de mí.

sábado, 25 de julio de 2015

Caja 3

Princesa, acude a caja tres. Estas bolsas no se llenan solas. Después, a cargar palés, arremángate los vaqueros no te los vayas a pisar. Así se desgastan las manos que tendrían que estar acariciando la pluma o la tecla. Así se desgastan las horas.

Cinco años ya, pasillos blancos arriba y abajo, sonrisa obligatoria, voluntarias siempre que se puede, desechables cuando no. Una mente libre, un albatros de huesos ligeros, arrastrando las gigantescas alas por el suelo, por cumplir con la Realidad. Cansada, vuelta a casa, tu casa. Una película, dormir poco y vuelta a empezar.

Y, aunque nunca has abandonado la ilusión, temo que te rindas, que un día bajes la bandera. Que ganen los grises. Que la camisa blanca y a rayas pueda contigo, con tus pantalones de pijama de flores, tu mandala en la espalda. Que las alas se caigan y se marchiten, que te olvides de que tu lugar está ahí arriba, trayendo buena suerte a los barcos, no entrampada en el puerto de donde nunca se vuelve a partir. Temo que te rindas, te fundas, te desvanezcas y el mundo te pierda para ganar una gris más.

No dejes que ocurra.


domingo, 12 de julio de 2015

Nunca se para

No he parado de crecer, de aprender.
A zancadas y traspiés,
a versos presos, a raíles (oxidados).
Buscando lecciones donde sea, explicaciones,
reuniendo una caja de brújulas rotas para marcar el camino.
Ninguna apunta al norte.
Me he seguido validando contra las personas
que son como faros
(aunque brillen con brillo prestado).
Me queda ya poco para terminar.
Un día, pronto, llegará la última
estación, el fin del trayecto para mí.
- no te asustes, soy de punto y coma - .
Terminaré este semi-poema, lanzaré el último
verso libre de vuelta a la existencia.
Sin raíces, sin normas, sin aprender más.
Un día terminaré de crecer y empezará, por fin,
el resto de mi vida.

sábado, 11 de julio de 2015

What if the one that got away...

Sometimes you promise someone forever but it doesn’t work out that way.



I honestly don't know. She meant the world to me then. She hurt me, left me, and destroyed me. But I loved her through it all. I still wish I never had to say "my ex wife/my first wife". I never wanted that. She has since apologized for the treatment, we've forgiven one another. But I still don't know, it's been 4+ years. I remarried a year ago. We are happy, have a good life going. My first marriage was rough, but all I ever wanted in the first place, was to be with her forever. I don't know.

viernes, 3 de julio de 2015

Al otro lado del lago

Y... me voy, al otro lado del lago, durante unos días. Hay que quemar lo que no ardió en San Juan. Está siendo un año muy bueno (gracias a todos), así que permitidme un salto de esos que te evitan terminar de tropezar. Mañana, sentado en una playa a cientos de kilómetros de cualquier persona conocida, me reorganizaré la mochila. A la vuelta, más y mejor

viernes, 19 de junio de 2015

Aún

Leí  o escuché decir una vez que la adolescencia es una etapa difícil porque uno se está definiendo y buscando a sí mismo. ¿Eso implica que con veintilargos se ha parado? ¿Que ya te conoces y tienes tu brújula definida?  ¿Que estás en paz por que tienes una decisión que tomar en cada encrucijada, unos principios para vértelas con el mundo? Una forma de decir "soy como soy y esto es lo que funciona para mí".

No creo. Yo todavía me sigo buscando. No sé cual es mi camino. Ahora entiendo una o dos cosas sobre cómo soy, sobre lo que quiero y no quiero pero mis certezas se acaban ahí.

Por ejemplo.

Entiendo que soy libre, que quiero serlo. Que jamás voy a hacer o dejar de hacer algo que me parece correcto sólo por doblegarme.

Que mi ética es mía, que si no hago algo que pienso que está mal pero cuyos resultados me beneficiarían es porque realmente no me beneficiarían. No saldría ganando. Porque tendría que vivir conmigo mismo y no quiero ser esa clase de persona. Me quiero y me aprecio y no voy a destruir eso por un "error".

Me garantizo que nunca voy a limitar la libertad de otra persona. Que nada vale lo que no te han ofrecido por propia voluntad. Que aunque hay cambios y amoldes por un beneficio mutuo, en la mayoría de los casos se trata de un "o lo tomas o lo dejas". Si no sé querer a alguien por lo que es, mejor sigo buscando.

Creo firmemente que el daño no se justifica. No es una consecuencia obligatoria de las relaciones interpersonales, por mucho que se extienda que sí. Aguantaré los golpes que haga falta por alguien que me importa, pero no de alguien que me importa. El que golpea no se merece estar ahí.

Entiendo que tengo mi equipaje y mis irracionalidades. Yo también sufro de secuestros emocionales - si hasta le he puesto nombre al demonio que a veces se me lleva. Me debo controlarlo hasta el límite de mis posibilidades y algo más.

Entiendo, como digo, una o dos cosas sobre cómo soy, sobre lo que quiero y no quiero.

Pero sigo sin saber.

Hasta dónde se pelea por alguien que se va. Hasta dónde se perdona si la balanza está desbalanceada. No sé ver hacia qué lado se desbalancea - la viga en el ojo propio o en el ajeno. No sé aún cuándo actuar, cuándo parar, cuándo empezar. No sé si fue culpa mía, de la otra persona o de nadie. No sé si ya estoy preparado. No veo el final del camino, no sé qué voy a hacer en uno, cinco, diez años. Y aunque me he vuelto excesivamente bueno en no disminuir el paso - "tú es que todo lo tienes claro" - mi casa de ventanas rotas y madera agrietada sigue sin tener terminados los cimientos. Aún.

miércoles, 3 de junio de 2015

Los Secretos - Ponte en la fila


Nubes negras a mi alrededor

y en mi vida el sol no brilla.

Si has venido a ponerme peor,

ponte en la fila.



Lo que dije te enloqueció,

no pareces ser la misma.

Si rompiste mi corazón,

ponte en la fila.



No tiene final, no veo el final

tan largo fue el dolor.

Y en la fila tienes que esperar,

para estar mejor.



Lo que hago siempre está mal,

eso es lo que tu opinas.

Aunque el mundo ha pasado ya,

ponte en la fila.



No, no tiene final, no veo el final

tan largo fue el dolor.

Y en la fila tienes que esperar,

para estar mejor.



Nubes negras a mi alrededor

y en mi vida el sol no brilla.

Si has venido a ponerme peor,

ponte en la fila.



Nunca quise hacerte sufrir,

tampoco amargar tu vida

Si con la culpa me quieres cubrir,

ponte en la fila.

Si esas lágrimas son para mí,

ponte en la fila.

sábado, 23 de mayo de 2015

2:34

- Soy inoc...

A Jynx aún le humea el cañón de la pistola cuando se la guarda, bien visible, en el cinto.

- ¿Otra vez?
- Párame cuando quieras.

martes, 5 de mayo de 2015

Alosque

Que sí, que me uno al club. Hoy es el día, la última decision. Me cubro de musgo, hago la cocreta y digo que no soy un troll, soy una roca. Sin verdades a punta de navaja, sin exigencias, sin preguntas, sin razones. La libertad se paga con restos de conciencia. Como un Barney Stinson cualquiera que cambia los pantalones hippies por el traje hasta que

You are the love of my life. Everything I have and everything I am is yours... forever

Mientras, rígido y claro. No hay crueldad que valga por el miedo a perder. Que yo sea el último converso de la lista, que no genere otras como yo. Que no me equivoque, que salga bien al final.

viernes, 3 de abril de 2015

8:34

No sé si será meta o sí. Vete tú a saber.

5 minutos para una entrada antes de 5 horas de tren, al sur y al este. Pero creo que tengo tiempo, ese es el problema fundamental. No en esto. En esto está bien.

Hubo una época, un período en que escríbia como hacía todo lo demás. Meditando, con respeto cruzando la línea a las dudas, a veces liberado y a veces acomplejado. Ya no. Mi blog es como mi gato (en sentido figurado) y ahora escribo lanzando los trazos al aire, cogiéndolos a veces sí y a veces no al caer. No sé si el resultado es mejor o no, pero es mi caja de juegos y, sinceramente, me da igual. Me gusta garabatear con palabras.

domingo, 29 de marzo de 2015

Mi gata

Tengo una gata con instintos suicidas
que contempla los coches a través de la esquina
haciendo equilibrios en un alfeizar
a 50 metros de altura
pero se aferra desesperada a mi hombro
para no caer 10 cm al parquet.
Que muerde y muerde con denuedo la mano
que la sostiene, para hacer daño
pero sin herir. Sin viceversa.
Tengo una gata que me odia
y me ronronea en el pecho
que se enfada si la sostengo fuerte
pero se duerme al poco rato.
Que se enfada si la dejo fuera cuando
se siente sola.
Que se enfada si la dejo dentro,
sin una puerta abierta.

sábado, 28 de marzo de 2015

La última bachata

La salsa es un baile de exhibición. Se cuida mucho la posición de manos y pies, la postura; las figuras tienen que salir limpias y todo al tiempo. Sea cubana o línea, uno tiene que divertirse y sentirse bien, pero una de las motivaciones principales es que quede bonito. Se puede saber que una salsa termina bien cuando sientes "qué bien nos ha salido, give me five!"

La bachata es un baile íntimo, cerrado, privado casi. Importa la interacción con tu pareja, lo que se genera entre vosotros. Te olvidas de pensar en figuras y tiendes a hacer lo que parece adecuado en cada momento, jugando con el cuerpo de tu pareja, sintiéndola. El calor, la respiración, cada parte del cuerpo bajo las manos. Una bachata termina bien cuando apenas eres consciente de lo que has hecho durante la canción, los tres minutos han sido un todo y te alejas de la pista como despertándote.

jueves, 26 de marzo de 2015

Sinceridad y amistades femeninas

Tengo un problema con la sinceridad, las amistades femeninas y las inconvencionalidades.

Me gusta ser sincero. Es una señal de confianza, de que una relación es duradera, el poder hablar de cualquier cosa. Hasta aquí casi todo el mundo está de acuerdo.

El problema es que para el 95% de las personas la amistad y la atracción emocional/física/intelectual no son compatibles. O sí lo son, claro que lo son (¿a quién no le "pica" ningún amigo?) , pero no se puede hablar de ello. Porque si lo intentas (o quizás si lo intentas mal, es una de las cosas que intento determinar) parece que tienes segundas intenciones. Y entonces la otra persona se siente incómoda al rechazarte o tú te sientes incómodo por un rechazo a una petición que no has hecho.

¿Te suena, no? A nosotros nos costó un bache

Pero a pesar de esto sigo pensando que estas cosas hay que decirlas.

Si ordeno los pensamientos de este tipo de más a menos facilidad de comprensión (o menos a más facilidad de que la otra persona no lo entienda y se asuste) según mi experiencia:

  1. Que no tiene nada de malo si una amiga me parece interesante a nivel intelectual, si tengo más ganas de conocerla que incluso a un rollo.
  2. Que creo que no pasa nada si mi cuerpo reacciona a algunas cosas. Que esto no significa que quiera acostarme con ella. Yo no soy mis impulsos físicos. Es información que mi cuerpo me da, punto, pero soy yo el que decide si se les da intención o si simplemente se queda en algo que he percibido, como "ente biológico" que soy.
  3. Que sí, que tengo curiosidad por saber cómo besa y cómo... eso. De la misma forma que cada persona abraza o baila de forma diferente y experimentar eso es algo más, algo agradable que te permite conocer más a la persona. Que no significa que vaya a intentarlo sin avisar (lo del besar, claro, intentar lo otro sin avisar sí que sería turbio)
  4. O finalmente a nivel emocional. Si me gusta una persona, si me provoca sentimientos... Es que ni esto tiene por qué implicar nada. De nuevo, es como lo físico. Las emociones son información, es mi cuerpo reaccionando como "ente emocional" que soy.. Yo elijo que hago con ellas.

Creo que los problemas deberían venir solo si yo transformo esto en peticiones o exigencias o expectativas. Pero ¿y si no quiero nada? ¿Y si los impulsos fisicos me hacen gracia? ¿Y si los impulsos emocionales los uso simplemente para inspirarme o sólo me hacen estar contento, a modo de cosquillas emotivas?

Si no le pido nada a la otra persona ni espero nada, ¿puedo decirle a esa persona todo esto? Como expresión de confianza o incluso como halago. Porque si decir "guapa" es un halago al reconocer las cualidades fisicas de la otra persona, ¿confesar todo esto no tendría que ser simplemente un halago mayor? Algo que tomarse a buenas o con lo que hacer coñas, no algo que provoque frio o rechazo o agobio o pensar que no es sinceridad, que es una doble intencionalidad.

Pero en vez de eso mi experiencia que no, que no es posible hablar de estas cosas. Se me ocurren varias razones:

  1. Quizás las personas no lo pueden entender. No es un pensamiento normal y puede parecer que son excusas.
  2. Quizás no me sé explicar. Se supone que la responsabilidad de la comunicación cae en el emisor, a fin de cuentas.
  3. O quizás, quien sabe, todo esto que para mí es salirse de las reglas pre-establecidas no es más que una forma de autoengañarme. Quitarle importancia y reducirlo a cosas que pasan.

¿Tú qué opinas? ¿Es autoengaño? ¿Debo explicarlo mejor? ¿O debo abandonar el método y aceptar que no es algo que me vayan a entender?

martes, 24 de marzo de 2015

Tres

Lunes por la noche. Después del finde que hemos pasado, tengo que hablar con ellos. Jynx, despatarrada en el sofá, aburrida, lanza al aire y recoge una pelotita. Art me mira con un brillón burlón en los ojos. Le gruño.

- Joder, Arturito. Ya has vuelto a hacer que nos rompan el corazón. - Le digo, serio.

Me mira fijamente e imita mi expresión. Le aguanto la mirada hasta que no puedo más y se me tuerce la comisura del labio. Se nos escapa una carcajada simultánea.

- Vale, vale, no me lo creo ni yo - admito, una vez he parado de reír - Pero podríamos haberle dado una oportunidad antes de que nos echara, ¿no? ¿Y si hubiera sido ella?

- No era ella. Y loo saaaabees. Era solo un sí pero no, una historia de una noche. Una sin nombre. Y bastante que estiramos. ¿Quieres una prueba? Mira a Jynx. Se aburre. No está tan reformada como para que se lo tomara con tanta calma si pudiera haber sido importante para nosotros. Si hubiera sido Ella, de al menos una tormenta de celos o dos, o tres, no nos hubiera librado nadie.

- Imbéciles - apunta Jynx , con su habitual desparpajo. Y prosigue - Esa no nos hubiera durado ni medio año. No hubiera tenido ni que intervenir.

- Bueno, pues nada. - capitulo - Si tan claro lo tenemos todos, declaro desde ya el final del duelo. ¿Pero y ahora qué? A este paso nos quedamos solos. A mí no me interesan los rollos de una noche de Art. Art sabotea las historias que a Jynx le dan igual. Y Jynx quizá sigue siendo una loca celosa anti relaciones.

- Anti-relaciones que se iban a la mierda igualmente - responde Jynx.- Ya sabéis que lo lamento, pero soy así. Y nos he salvado de la muerte por rutina.

- Y casi nos matas en el intento. Aún tengo la cicatriz.

Por un momento se hace el silencio. La verdad es que a ninguno de los tres nos gusta recordar eso. Esa época en que Art estaba encogido en una esquina, diminuto. Jynx descontrolada con ataques de ira y rabia constantes. Y yo aturdido y sin saber que hacer.

- En fin - digo, para romper el silencio - Habrá que seguir buscando.

Asentimos, los tres. A fin de cuentas, estamos juntos en esto y por mucho que discutamos sabemos qué es lo que queremos y qué es lo que hay que hacer.

domingo, 22 de marzo de 2015

House of Cards - Temporada 3

Engaging

" You know, when things get tough in the battlefield we never say 'sorry I wont engage'. We engage "

Serenity Prayer

O God, give us the serenity to accept what cannot be changed,
The courage to change what can be changed,
and the wisdom to know the one from the other


People' façades

" It's tiresome, constantly swinging a sledgehammer at the façade, just to get a glimpse through the cracks. "

martes, 17 de marzo de 2015

[Meta] Desactivando feeds

Queridos caminantes que otean la senda desde lejos.

No sé si alguno de los habituales lo usáis, pero voy a desactivar el feed (RSS, feedly, Google Reader previamente) del blog, esta es la última entrada con broadcast. El motivo es que me está interfiriendo con las herramientas de análisis de tráfico que tengo por el blog. Como no quiero fastidiar a nadie, y me importa más el que podáis leer tranquilos que las estadísticas, si a alguno esto le provoca una molestia, que lo diga alegremente

A cuidarse!

Adiós y gracias



(...) Por tanto, no nos asustemos cuando los niños leen fantasía. Es el
abono de una mente sana. Estimula los nodos inquisitivos, y existen
pruebas de que una vida fantástica interna es tan buena y necesaria
para un niño como lo es un suelo rico para una planta. Por las mis-
mas razones aproximadamente.

Saludo a la fantasía como la dieta apropiada para el alma en creci-
miento. En ella está toda la vida humana: un código moral, un senti-
do del orden y, en ocasiones, cosas verdes y gigantescas con dientes.
Hay otros libros que leer, y espero que los niños que empiecen con
la fantasía los lean. Yo lo hice. Pero todos hemos de empezar por
algo.

Uno de los novelistas más famosos de principios de siglo fue G.K.
Chesterton. En su época se atacaba a los cuentos de hadas por casi
los mismos motivos con que ahora, en algunos colegios, se prohíben
de forma encubierta los libros que llevan la palabra "bruja" en el
título. Él dijo: "Se condena a los cuentos de hadas porque dicen a
los niños que hay dragones. Pero los niños siempre han sabido que
había dragones. Los cuentos de hadas dicen a los niños que a los
dragones se les puede matar"

-+-
Terry Pratchett, 1994

lunes, 16 de marzo de 2015

Fuego amigo (II)

Dame munición.
Voy a corresponder
cada experiencia,
cada conversación,
cada fragmento que conozca de ti
en un disparo.
Que rebotará y se esparcirá
en metralla de palabras e intenciones.
Que hoy no servirá de nada.
Que mañana te hará buscar
entre cartuchos vacíos.
 
¿Quién lo hubiera dicho?
El Dorado estaba a la vuelta
de la esquina, de cada esquina.
¿Y ahora qué? Ahora no me arriesgo,
ahora no me pongo en la línea,
y aún así
percibo el desgaste.
Cada esfuerzo quema un poco más
de la reserva de ganas y esperanzas
que se llena tres noches al mes
y se vacía cinco días a la semana,
domingos incluídos.

Te noto distante (II)

No sabemos llevar nada bien el vacío. No hablo de la pasivoagresividad - aún le estoy dando vueltas a esto- del silencio. Hablo del notar que ese cauce de la relación va disminuyendo. Sin reproches, con cordialidad, sin nada a lo que aferrarnos para provocar las familiares discusiones o el volver a atraer. Los puñales no encuentran blanco, las palabras de cariño son apreciadas pero no devueltas. Ya no nos persiguen cuando nos damos la vuelta , ya no atienden los caprichos y normas especiales de "tienes que aceptarme exáctamente de todas estas maneras, aunque te duela, porque yo soy especial y si no es que no me entiendes y no te mereces lo mejor de mí".

Cuando notamos la distancia nos preocupamos. Ostras, a ver si esta vez la he cagado de verdad. A ver si esto va a ser irreparable. No es solo estar acostumbrados a la mecánica de daño-castigo. Es más bien el daño-castigo-demostrar cariño-volver a empezar. Pero cuando después del daño no hay un vínculo para forzar el reencuentro a las malas (a veces parece que gritando más arreglaremos lo que hemos jodido gritando) o a las buenas (haciendo partícipe del lujo de demostrar ese cariño que está tan escondido, para que veas, porque sí, porque me importas) entonces nos preocupamos. Nos hemos quedado sin herramientas. Llega la distancia y ahora vemos que ya se va a quedar.

domingo, 15 de marzo de 2015

Te noto distante (I)

 Entre dos personas que se importan mutuamente, el "poner distancia" es uno de los actos más graves que se pueden llevar a cabo. Los enfados, los piques, los malentendidos. Las borderías, el hacerse daño con causa justificada o porque sí. El desaparecer súbitamente sin motivo. El no entender las necesidades del otro, no escuchar. El orgullo. Etc, etc. Son todo males menores al lado de "poner distancia". Aparentemente está socialmente aceptado todas esas formas de hacerse daño que son parte del día a día, del ser humano. Todo el mundo se lo hace a todo el mundo, ¿no?. Hay que aceptar la cuota de daño inevitable que viene con el contacto con otra persona. Estamos acostumbrados al portarnos mal y el castigo: un tiempo sin hablarse, daño frente a daño, discusiones, gritos.

Como en el fondo lo comprendemos, precisamente una de las acusaciones con más fuerza que se puede hacer a otra persona es "te noto distante". Si es la distancia la que mata las relaciones, será el que ha puesto distancia el responsable último de la ruptura. Con esa acusación responsabilizamos al otro de la última traición. "Fuíste tú"

Caso de las relaciones, el más evidente. ¿Quién suele ser el que le pone final? El que corta. Claro está. No el que ha envenado silenciosamente la relación. No el "alma libre" que quería pero no supo demostrar o que, sí, tenía sus momentitos malos de destrozar al otro. No, el que acaba con la relación, el que tira la toalla, es el que corta. Porque como todo el mundo sabe, hacerse daño es parte de las relaciones. Pero es cortar lo que las mata. ¿No?

Caso del ser amigos. ¿Quién es el que cortó el contacto? El que dejó de avisar cuando iba a la ciudad. El que no llama para quedar. El que tiene otros planes. ¿Verdad?

Caso del empezar a conocerse. Bueno, de esto ya he hablado mucho en los últimos meses.

Supongo que es evidente donde quiero llegar. No me parece que el responsable de que las relaciones se acaben, de que se pierdan las amistades o se deje de conocer a alguien sea el que toma la decisión evidente y visible. A veces sí. A veces es cobardía y falta de fe, dejas de creer en algo o no te conviene y en vez de hablarlo simplemente lo dejas caer. Pero otras veces te mataron por dentro hace tiempo, no atendieron tus propias necesidades o hicieron daño más allá del límite, y no te han dejado otra opción que irte. ¿Y quién puso distancia entonces? ¿Yo, por irme? ¿O quien puso el agujero, el muro, el alambre de espinos en primer lugar? Quien cada vez que quedan los amigos convierten al diferente en blanco de hachazos. Quien olvida que su pareja, por mucho que se haya comprometido a ser paciente y tolerante, es una persona a la que se debe cuidar.

Quien deja de ver que el otro, aún en etapas tempranas, tiene libertad con la que puede responder al "pasa por aquí o vete" diciendo "adios".

miércoles, 11 de marzo de 2015

Dos historias

Dos posibles historias sobre las sábanas.
Superpuestas, alternativas, indecisas. 
Una, la del corazón de mimbre 
que se dobla sin partirse, 
la de las cosas como suelen salir.
Una más. Coincidencia, interés, soledad, 
borrachera, algo que contar
en cuanto acaba.
La segunda. La del cuarto con una ventana 
a otro lugar, a cualquier lugar. 
Con los bolsillos rotos, 
con semillas de promesas 
desperdigadas por la tierra. 
Con el infinito 
dibujado al despertar 
en la palma de la mano.  
Con tiempo a raudales,
todo el que puedo dar.
Explicarte mis consecuencias 
y que las desestimes con el roce 
de las yemas de los dedos. 
Deshilachar las tuyas mientras clarea el alba
y se cuela por el hueco del cristal.
Imaginar una canción, un festival, un viaje, 
un concierto, una cena, un baile.
Todos los momentos típicos, únicos
de una historia que se dibuja
alternativa, indecisa,
sobre estas sábanas.

martes, 10 de marzo de 2015

En construcción (Disculpen las molestias)

Fui posponiendo todas las cosas,
ocultándome entre las ramas de algún amor precipitado,
escondiéndome entre el efímero calor
de las buenas palabras de amigos que me quieren ver bien,
huyendo siempre hacia delante,
evitando ver lo que tenía dentro,
tratando de dar al destino con la puerta en la cara
pero tuve que rendirme.
No pude eludir la cita que tenía conmigo
y tuve que bajar hasta el fondo de mi mismo
igual que un hombre que baja al cuarto de calderas sin linterna.
Allí estaban mi tendencia a agradar al resto tapando el miedo a que no me quisieran,
mi necesidad de demostrar que soy inocente sin saber nunca de qué,
un hueco en la pared hecho de ilusiones rotas,
los miedos que nos inculcaron nuestros padres,
que les inculcaron a nuestros padres,
que les inculcaron a sus padres,
el rencor que me dejó un sueño que no pude cumplir,
las expectativas hechas pedazos
y decidí no tratar de achicar el agua de ningún Titanic,
no quise correr, decidí sentarme a mirar
y ver que toda esa porquería también forma parte de mi
y no quise recogerla y tirarla por la ventana
sino entender de dónde venían
y perdonarme por no ser perfecto
y por eso no tiene final este poema,
porque estoy en ello.

viernes, 6 de marzo de 2015

K.

De pequeño insistía mucho con tener un perrito. Un día mi madre apareció en mi colegio, yo tendría 12 años, con un perrito pequeño, que parecía una pelusa gigante, en una correa. Me dijo que era para mí y no me lo creía.

Teníamos un patio trasero con jardín y le encantaba correr. Le tirábamos piñas y palos para que las buscase, y las buscaba, pero lo de devolvérlas él no lo llevaba muy bien. Se sentaba sólo si había comida esperando, nunca le pudimos enseñar ningún truco (aunque tampoco lo intentamos con mucho esfuerzo). Siempre fue muy listo. Hablando de comida, tuvo una época de comer hierbas y después vomitar. Era delicadillo. Atracaba las bolsas de basuras y luego vomitaba. Era un ansias, un gumio.

Yo le hablaba. A veces, cuando acababa "El Informal" me iba a verle a la cuna antes de ir a dormir y le acariciaba un rato, estaba ya medio sopa y estaba calentito, me relajaba yo también.

Se ponía atacado en los viajes en coche. La primera vez que lo llevó mi padre en coche se dió media vuelta porque pensaba que le acabaría dando algo de lo acelerado que estaba.

Tenía tendencia a meterse entre las piernas de la gente, lo que no sé es como nunca causó ningún hueso roto. A veces, claro, lo pisábamos y tras el "aic!" siempre venía un "si es que eres tonto, Krilin!!... te has hecho daño??"

En el mareny y en veinte sitios se le enredaban en las patas las pequeñas bolas de pinchos, y luego para quitarlas ya te podías estar un buen rato con pinzas.

Podías hacer el helicóptero con él. Le cogías de la arnés e iba rotando lentamente moviendo la colita.

Luego vino mi adolescencia, y durante una temporada era un poco molesto, venía a por atención, había que sacarlo a pasear... Hasta que crecí un poco y entendí que era un ser que no exigía nada para lo que daba. Y que irnos a andar era una excusa perfecta para obligarme a respirar y pensar. Y allá nos íbamos, aunque no le gustaba mucho alejarse de casa y empezaba a tironear para volver una vez salíamos del barrio.

Al final,  cuando me fuí de casa, lo veía cada mucho,. Los primeros años se volvía loco cuando volvía, me recibía en una explosión de alegría. Después, poco a poco, con cada visita, cada vez estaba más cansado y mayor.

Pero así no lo quiero recordar. Lo quiero recordar como el señor peluso, el pesado, mi krilino. La cosa que me ha acompañado 13 años de mi existencia. Me alegro que haya podido ser feliz. Y me alegro de que mis padres se lo encontraran aquel día en la perrera. Lo cogieron porque nada más entrar se les echó encima (a los pies) moviendo la cola y super contento. Así lo quiero recordar.


Hasta luego, tú. Gracias por todo.


2001-2015

domingo, 1 de marzo de 2015

Pequeña bachata mediterránea




"Este es el momento, te lo servimos en bandeja. Te levantas con toda la decisión que puedas, te pones frente a esa persona, miras sus ojos y simplemente se lo pides: ¿bailas? Es sencillo"

Ponemos un poquito de musica, que es un interludio musical para generar la tension de tal manera que los amantes se van al centro de la pista, se agarran de la cintura, acercan sus cuerpos, sus rostros, se miran a los ojos. Controlan la pasión arrebatadora que les llevaría a besarse y simplemente ... bailan. "

martes, 24 de febrero de 2015

Irreflexividad e inteligencia

—Yo nunca te he llamado estúpido —me corrigió Ben—. Eres
inteligente, eso ya lo sabemos. Pero a veces eres irreflexivo. Una
persona inteligente e irreflexiva es una de las cosas más aterradoras
que existen. Y lo peor es que te he estado enseñando cosas peligrosas

domingo, 22 de febrero de 2015

Sheep dogs

" There are three types of people in this world: sheep, wolves, and sheepdogs. Some people prefer to think that evil doesn’t exist in the world. If there were ever dark on their doorsteps, they wouldn’t know how to protect themselves. Those are the sheep.

Then you have predators who use violence to prey on the weak. They’re wolves. Then there are those who are blessed with the gift of aggression with an overpowering need to protect the flock. These men are the rare breed who live to confront the wolf. They are the sheep dog."

miércoles, 18 de febrero de 2015

Reflejos

Verso libre

La realidad ha hipado y te has materializado, lanzando chispas al caminar de puntillas. Bordeando la candidez del límite, cruzando a este lado del espejo. Te desperezas y coges impulso.

Uno a ocho, distintas facetas que se mezclan y destellean en el transcurso de la misma canción. Eres un dado que rebota y vuelve al aire, la bola roja en la casilla negra. El juego que no termina. Y mientras, como una variable sin determinar, vas dando vueltas por la ecuación vital, desbaratando cuentas aquí y allá. No pretendo resolverte, no quiero fijarte. Me gusta el caos peligrosamente inofensivo que provocas.

Te abrazas -me abrazo- al bailar y arde tu mejilla. Ganchos al abordaje entre tu vestido y mi camisa. Un día uno me atraviesa directo el bolsillo del pecho, antiguas heridas. Me río. No, no te preocupes por el agujero, se arreglan solos los descosidos, y no me disgustan los arañazos precisos.
Pero quizás al volver a casa cambie la película. Quizás cuando cae el telón entras en el armario para despedazar a tu monstruo, por mucho que sepas que se recompondrá al cerrar la puerta. ¿Es así? No sé quién ganará a la larga, o a qué coste. Espero que tú. Espero que solo te cueste una maleta que llevar. Como máximo, el carnet del club de los rotos y recompuestos. Quizás pueda enseñarte de remiendos. Quizás para entonces puedas enseñarme tú a mí.

Mientras sigue con tu verso libre, tu escalera de color, tu dado cargado. Girls just wanna have fun. Y así es como debe ser.

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Mayo


Es un Mayo de flores rotas. Hoy la miro y sigue siendo escarcha de prontos inciertos. La tinta que grabaron en su piel a traición le impregnó el corazón. Sus ojos hablan de grandes estrellas pero sólo ocultan destellos negros. A veces baila como si no hubiese un mañana. A veces ríe como si tuviese alma. A veces ama desde la locura y el más profundo sentimiento. Entonces yo me pierdo en su cuerpo y me vuelvo a enamorar de su misterio. Pero es un Mayo de pétalos en cascada. Si la beso se deshace entre mis brazos. Caigo en el vacío de su magia. Hoy la miro y la veo ecléctica, hermosa, exótica. Ella se intuye en las sombras. La veo en todos sus reflejos pero nunca sé cual es el que se mira en el espejo. Ella se desconoce, se pierde en la noche. Ella no ve ninguno de sus reflejos.

[by SerenaLunaLlena]

domingo, 1 de febrero de 2015

Espejos rotos

Esta va cargada.


No miento. Pero puede que alguna vez me envuelva en plumas, calce las aletas de nadar y diga “cuac”. No miento ni echo a nadie. Pero puede que consiga que me echen. No es manipular si dejas un resquicio a la interpretación correcta, aún sabiendo que el 99% de los casos será la equivocada y beneficiosa.

 Es ese – o esa – miembro de mi propia Tribu de Uno, la que maneja las palancas en lo más hondo y que es pura racionalidad, la que toma las decisiones de este estilo. Y la dejamos hacer. Gracias a su mano firme, los demás podemos ser sensibles, emocionales o irracionales el resto del tiempo. Y es tan feo y es tan antinatura. Pero cada uno juega con lo que tiene y se le da bien. Y en mi caso son las decisiones erráticas, aparentemente irracionales, tristes y de núcleo helado. Por el bien mayor.

Tras las paredes de la cárcel comienza mi libertad. Cuando soy víctima y culpable, ya estoy libre. Lo lamento, lo lamento. Pero me voy, las variables se eliminan y se simplifica la vida.



Ahora, siendo directos. Me cambiaron el aprecio por debilidad, postración o vete a saber qué. Se tranquilizaron con el reflejo del espejo roto. Di la oportunidad, y no.

Ahora, como entonces, es tiempo de seguir andando.

jueves, 29 de enero de 2015

Responde sin pensar

- Dime... ¿qué harías mañana si pudieras? Responde sin pensar.
- Irme lejos

Efectivamente, eso ha salido por responder sin pensar. Alarma. Eso no tendría que haber salido. Estoy bien, es lo que llevo pensando meses. Estoy bien. ¿Por qué me quiero ir? Hm.

domingo, 18 de enero de 2015

En saltos de un año

A mi yo. De dentro de unas semanas, meses o, quizás, años.

Puede que haya llegado el momento en que por fin estés decidido a cambiar las cosas. Este es el momento en el que tienes que leerme, cuando ya está todo afinado, tienes los pros, los contras, el esquema en el papel y el consejo del amigo. Ya está todo pensado y evaluado y decidido. Y entonces, ahora, me temo que todavía te queda una iteración más. Escúchame.

Te conozco bien. Me he pasado la vida en ello. Sí, cambiamos constantemente, así que quizás la persona que soy más la tendencia que intuyo no te represente del todo. Pero tengo algo que tú no tienes y compensa ese diferencial: objetividad pura, la que llega de la cero-implicación emocional por algo que sencillamente no conozco.

Porque admitámoslo. Somos sentimentales. Y aunque la razón nos balancea los sentimientos, hemos leído demasiados libros, hemos visto demasiadas películas, y en el fondo estamos tan convencidos que este capullo cínico aún cree en el amor, que somos tan propensos (o más, con la trampa de la mente autoconsciente que se cree a salvo) de entrar silbando en la boca del lobo.

Déjame que te recuerde una cosa. Voy a hablarte de hace exáctamente un año. El tiempo todo lo borra y lo difumina, y si para mí aquello empieza a amortiguarse y a perder el filo, quizá para ti ya esté completamente embotado. Y el que olvida la historia...

Hace un año no levantábamos cabeza. Pero el punto en el punto de estar clavados en el suelo, como una mariposa de un coleccionable (lo siento, no he podido evitar la metáfora. Haznos un favor y aprende a escribir mejor). Cada día era malestar. No perdíamos la esperanza, pero cada intento fracasaba miserablemente, hasta que llegó la insensibilidad para ayudarnos a seguir adelante. O hacía abajo. Te daré un dato, por si ya no me crees: la novedad era estar un día a la semana sin sentirnos mal. No podías estar en casa. Te daba miedo mostrarte porque estabas tan hecho trizas que cualquier cosa te costaba demasiado esfuerzo. Todo el mundo te lo notaba y eras incapaz de contestar un "¿cómo estás?" sincero sin derrumbarte. El caso extremo al que llegaste dudo que se te haya olvidado, así que no lo mencionaré aquí. Pero piénsalo y date cuenta: sí, eso te lo hiciste tú.

¿Y después? Meses y meses de recuperación. Aún arrastramos las consecuencias. Que lo bueno vale lo malo, pero el dolor por superar dolor no compensa. Y sabes de sobra que no dejas las cosas sin hacer. Que si entras, lo vas a pelear hasta volver a dar casi todo lo que eres.

Piénsalo muy bien antes de entrar. Y, si lo haces, ve con cuidado. No suplas con tu energía y tus ganas de vivir la falta de esfuerzo de las otras personas. No te suicides contra un monstruo del armario que cada día es engordado. Ahora somos felices, de verdad. Tenemos subidas espontáneas de ánimo, hacemos lo que queremos, podemos ir con la vista bien alta. Conocemos gente, bailamos. Podemos estar solos horas desconectados del mundo, sin pensar que estamos haciendo algo simplemente para hacer pasar las horas. Nos cabe más aire en los pulmones, aportamos y nos aportan más. Y no ha sido nada fácil, nada fácil llegar aquí. Ha pasado casi un año y aún a veces pagamos el precio. Es cierto que el equipaje no debe sentenciarnos, pero solo un inconsciente olvida lo que ha aprendido. Dicen que hay que arriesgarse, sí. Normalmente te lo dice quien está detrás de la barrera, o quien recortará agujeros en la red. Sé consciente de quién pagará las consecuencias.

Déjalo reposar. Y si a pesar de todo sigues adelante, si estás vez sí, solo me queda decirte una cosa: gracias. Por haber hecho que todo haya valido la pena.