miércoles, 23 de julio de 2014

Lo siento

Vuelvo a despertar llorando y sin recordar nada de lo que he soñado. Solo una gigantesca sensación de pérdida, frío y arrepentimiento. Pienso "pude haberlo hecho mejor, pude haberme quedado" pero no sé dónde ni cómo. Quizá me caza de noche lo que disperso despierto.

 A dormir...

jueves, 17 de julio de 2014

What would you do?

Me he enganchado a una serie de vídeos de Youtube (bueno, un programa estadounidense de tv que la gente sube a la web). Se llama "What would you do?", y se trata de rodear un lugar con cámaras ocultas, poner a actores a simular situaciones "delicadas" y grabar las reacciones de la gente. Después les preguntan por qué han actuado como han actuado.

Representan acciones de bullying, racismo, discriminación, violencia sexista. Por ejemplo:


Y claro, te pones a pensar, como el título del programa, qué es lo que harías en esta situación.

Yo creo que lo tengo claro, por conocerme y por situaciones parecidas. En un caso como el de arriba, racionalmente no podría dejarlo estar, porque no es algo ético ni justo y me pesaría luego en la conciencia. Sin embargo, sé que tendría miedo. ¿Y si el volao ese tiene una navaja? ¿y si me agrede a mí?

Supongo que en estos casos tiro de la "bestia interior" que siempre intento contener. Aquí haría lo contrario. Sé lo que tengo que hacer, sé que si pienso no me voy a atrever, así que necesito volverme más primario. Me azuzaría a mi mismo, a mi propia rabia, y la dejaría ir. Creo que se sentiría bien.

Las personas que me conocen a medias (y unas cuantas de las que me conocen bien) me tienen por alguien frio, que piensa todo y calcula todo. Eso a veces incluso levanta una barrera con los demás, pues me ven poco humano. Parece que nunca reacciono: casi nada me afecta y lo que me afecta parece que no lo hace, pero en realidad es que me ha revuelto tanto que lo único que puedo hacer es contenerme lo más que pueda. Si algo me toca y me enfada o me asusta, me arden las orejas, me estira el pecho, no soy consciente de que alzo la voz y hasta se me nubla la vista en los casos mas extremos. Quien lo ha visto dice que ha tenido miedo. No me gusta ser esa persona, es como si mi verdadero "yo" saliera y fuera horrible.

Pero en un caso de necesidad sé que está ahí. Puedo llamarlo para lidiar con los problemas que necesiten ser más animal y menos persona. What would yo do? Dicen que las personas hemos conservado la decisión animal frente a los peligros: atacar o huir. Yo lo tengo claro.

miércoles, 16 de julio de 2014

Al bando vencido

A nuestros abuelos, a no olvidar. Madrid, tumba del fascismo.


Se van llevando la memoria,
queda en la historia una mancha, un borrón.
Mientras el resto sufre amnesia,
un viejo recuerda una canción,

de aquella lejana batalla
donde pudo morir,
en una guerra no ganada,
a veces me pregunta por ti.




Se cree aún en la trinchera,
otra bandera, de otro color,
solemne en su viento ondea,
sobre la cima y en su salón. 


A veces habla con fantasmas
de cuyo nombre se olvidó.
Vencidos, nunca regresaron
de su exilio interior. 


Ni un momento, ni un recuerdo,
para los que perdieron, los que construyeron
la tumba, el mausoleo,
de la miseria, del carnicero. 


¿Cómo esperas ganar sin ellos
las batallas que anteriormente perdieron?

Si han de callar, que callen aquellos,
los que firmaron pactos de silencio. 


Tratan de convencerle, abuelo,
las explosiones han terminado.
Pero cuando sale a la calle,
Madrid parece bombardeado. 


Y lee escritos en los muros,
gritos contra los que luchó,
y personajes de rostro oscuro
que le inculcaron el terror. 


Y un día, sin darnos cuenta,
el viejo, con sus historias, se consumió
Y en la memoria de su nieto
sólo una huella, un leve borrón,

de aquella lejana batalla,
donde pudo morir,
en una guerra no ganada
donde luchó por ti. 


Donde luchó por ti.

martes, 15 de julio de 2014

Mi tercer pulmón

Tengo 3 pulmones en esta vida. Sí, aunque suene extraño. Los dos normales y uno de regalo. El tercero apareció un día cualquiera y no se cansa nunca de respirar, ni siquiera cuando los otros dos se han hecho pequeños y no pueden ni con la presión del aire. Puede estar meses y meses, ahí, aguantando por sí solo. Cuando los otros se recuperan ya por fin se pone a descansar.

Tengo 3 pulmones en esta vida y el tercero, aunque se formó solo año y medio más tarde que los otros dos, tardó en aparecer 19 años. Me lo encontré un 1 de Mayo cualquiera en medio de la Mancha manchega, y eso que estaba acostumbrado a los aires mediterráneos. Se vino conmigo y hasta ahora.

Tengo 3 pulmones en esta vida y el tercero cumple años hoy... felices veinticuatro



domingo, 13 de julio de 2014

Jaime Sabines - La luna

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que nadie lo sepa
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas

Por Jaime Sabines

sábado, 12 de julio de 2014

Justicia

- Why did folks get so upset?
- They saw an injustice. It's Justice that binds us together. It's Justice that makes us a society. Any threat to that kind of sense of justice and fairness undermines the entire system.

Un cartel tonto


viernes, 11 de julio de 2014

23:14

No sé de qué parte me enamoré, si de la real bajo la fachada o si de la simulada por conveniencia. Me niego a creer que ambas fueran reales, pues no me cabe que pueda coexistir en la misma persona la ternura incontenida por el otro y el egoismo salvaje por encima de cualquier otra cosa.

Pienso que me quedé la parte real, pienso que fue cierto. Pienso que ella lo sabe, que a partir de ahora todo será conformarse con esa libertad. Porque eso es lo que parece, ¿no? El hacer lo que uno quiere a cada momento, sin límites. Ahora bien, ¿no se supone que tener libertad es poder hacer lo que uno realmente desea? Si eres esclavo de tus instintos y de las convenciones del carpe diem, y eso te acaba privando de lo que realmente esperas ¿no eres igual de preso? Para mí, "libertad" es poder conseguir lo que realmente quiero, aunque para ello tenga que sacrificar y restringirme en algunos momentos.

El dolor por dolor es evitable. Cuando sólo queda rencor puro, o rabia, asco, decepción. Si sólo queda aquello que hizo perder la voz de niño de la que habla el poema. Si todo es negativo puedes hacer una bola y arrinconarla en la consciencia, haciéndola pequeñita hasta que desaparezca. Tardes más o tardes menos. El problema es si hay un tinte de ternura en todo eso. Si todavía tienes algo de sincronía con eso que pretendes eliminar. No puedes.

Queda una solución relativamente clara: dividir la persona y atesorar el recuerdo. Ese recuerdo no te puede hacer daño en tanto que la otra persona siga esa nueva senda de emociones y liberadas experiencias. Si consigues comprender que la persona que quieres, que querías, ya no existe, y ha sido reemplazada por esa criatura que no entiendes, el camino hacia la recomposición queda mucho más despejado y esa persona comienza a no estar en tus noches. Eso sí, cuidado con la maldita ternura. Es la mala de toda esta historia.

miércoles, 9 de julio de 2014

Ausencia de Dios (Mario Benedetti)

Digamos que te alejas definitivamente 
hacia el pozo de olvido que prefieres,
 pero la mejor parte de tu espacio, 
en realidad la única constante de tu espacio, 
quedará para siempre en mí, doliente, 
persuadida, frustrada, silenciosa, 
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial, 
 tu corazón de una promesa única 
en mí que estoy enteramente solo 
sobreviviéndote. 

 Después de ese dolor redondo y eficaz, 
 pacientemente agrio, 
de invencible ternura, 
 ya no importa que use tu insoportable ausencia 
ni que me atreva a preguntar si cabes 
como siempre en una palabra. 

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche 
desgarradoramente idéntica a las otras 
que repetí buscándote, rodeándote. 
Hay solamente un eco irremediable 
de mi voz como niño, esa que no sabía. 

 Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza 
no tener oración para morder,
 no tener fe para clavar las uñas, 
no tener nada más que la noche, 
saber que Dios se muere, se resbala, 
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
 con los labios cerrados, con la niebla, 
como un campanario atrozmente en ruinas 
que desandara siglos de ceniza. 

Es tarde. Sin embargo yo daría 
 todos los juramentos y las lluvias, 
las paredes con insultos y mimos, 
las ventanas de invierno, el mar a veces, 
por no tener tu corazón en mí, 
tu corazón inevitable y doloroso 
en mí que estoy enteramente solo 
sobreviviéndote.

domingo, 6 de julio de 2014

Ánima y entradas



Una entrada de "meta", que ya tocaba...

Todavía no sé si lo que influye más en el nivel de textos es el estado de ánimo, el tiempo libre, o la cantidad de cambios. Pero ahí hay una tendencia clara. La Senda vive (otra vez)