One for the road.

jueves 12 de noviembre de 2009
-What are we doing wrong? We love each other. If this doesn't work, what will do?
(...)
-We're breaking up?
-I think so... Oh, crap. Now comes the next part, the part when you and I cant' go back to being friends again.
-Well, maybe this isn't a break up. Maybe this is two friends getting back together.
-Getting back together as friends. I like that.
- ...one more for the road?

Y se besan. Cae el telón.

Por escenas como esas How I Met Your Mother merece tanto tanto la pena. Capítulos como este, el de "un redoble, por favor" o la historia de Barney... es como resumirte en 20 min o en una escena una peli de las que te dejan con la patata temblorosa. O quizás soy yo, que ciertas frases se me clavan bien hondo y me hacen pensar si no habrá otra forma de hacer las cosas.

Un último beso para el camino.

Colores

domingo 8 de noviembre de 2009
O también podría llamarse "¿quién se aburre tanto como yo?". La cosa va así: cierta persona, por ciertas circunstancias, ha pintado-perpretado lo que viene a continuación:





Sí, la salud mental de esa persona se encuentra fuera de peligro, don't worry =P El caso es que, aunque no era el objetivo del cuadro (concretamente, lo que tenía que hacer dicha persona era pintarlo y después encontrar formas - como las que vemos en las nubes - en lo que había pintado), cuando vi tanto trazo y tanto color me lancé a un análisis psicológico del sujeto. Claro, la cosa está en que yo ya lo conozco y puede que me viera bastante influído por ello. Entonces, la cosa es... ¿alguien me echa una mano en el psicoanálisis usando los colorcitos? Se puede decir lo que sea, me vale con un "esa persona está perchada". Es domingo, yo sé que os aburrís, y que vuestra imaginación necesita un poco de aceite, así que... ¿qué os dice?

Casa (3 y fin)

martes 3 de noviembre de 2009
James vuelve a estar solo. Me pregunto cuando tendrá la suerte de encontrar a quien se merece. Sophia me contaba que si aprueba todo se irá a hacer el master a Barcelona, y que Bill ha prometido estar trabajando todo el tiempo que haga falta para ahorrar e ir a verla.

Creo que Bill se arrepiente de haber empujado a aquel tipo. Supongo que se asustó cuando lanzaron a Sophia contra la pared, y se le fué la cabeza. Fue bastante impresionante verle lanzar a un tío que era como 4 veces él a la otra punta del pub. El garrulo iba acompañado, así que pensé que iban a darnos una buena. Tampoco es que a James y a mí nos importase mucho, dos segundos más tarde estábamos al lado de Bill, por si acaso. Sin pensarlo. Al final no ocurrió nada, vinieron los otros a disculparse en nombre de su amigo. Menos mal.

Cinthia al final no apareció, una combinación de fallos tecnológicos hizo que ni se enterase de que yo estaba por ahí (se ve que un evento de Tuenti y un sms no son suficientes, la próxima pondré un anuncio en el periódico =P). Al final no llamé a Beth, y Gema no apareció, pero hablamos un rato de ella.

Mike se ha buscado novia en Madrid, y yo le contaba a Rob que le echo de menos en mi nueva clase, nuestro duo era imbatible. Piru se enfadaba porque Rob no le dejaba meter baza, y al final le mandó callar de esa manera amable que conocen las parientas. Ángel nos hizo reir a todos, hasta a la pobre Vicky y su constipado. Luego me enteré que estaba bastante tocada, que se había arrastrado a la cena con su fiel Sam sólo para verme y que pudiéramos estar los telecos. Un solete. Como Dean, que tomó como excusa que quería enseñarme su coche nuevo para dejarme en la puerta de casa.

Todo esto en 48 horas en Alicante (ese nombre no me hace falta inventármelo). Volví a Valencia con 38 de fiebre y un virus extraño, pero en 2 días ya estoy recuperado. Volvemos a la nueva vida.

Pequeñas locuras.

sábado 31 de octubre de 2009
A menudo eran las 4 de la mañana cuando me sentaba sobre ese sitio. Yo llegaba ya tarde a casa, tú tenías que llamar a un taxi, y aún así rascaba un par de minutos para, simplemente, quedarme ahí, sentado.

¿Por qué? El sitio en concreto era el cruce de dos calles muy largas, una que se perdía cuesta abajo y otra que se alargaba hasta llegar a un parque. A esa hora, en la que ya no pasaban coches, sentarse ahí provocaba una sensación extraña. Rodeado de edificios, con todo en silencio y por la noche, estaba justo en la convergencia de caminos flanqueados por farolas que se perdían en las 4 direcciones.

Dicen que los lugares en los que hay transiciones son los que albergan más magia. Que por eso hay que tener cuidado con las 12 de la noche y los marcos de las puertas, ya que son sitios especiales que no terminan de pertenecer a nuestra realidad, en los que las leyes pueden dejar de cumplirse en cualquier momento. Y yo, sentado ahí, tenía durante un instante una sensación extraña, como si me desbaratase en esas 4 direcciones, como si saliese de mí un momento y pudiera esparcirme por las calles. Grande, dominando todos esos caminos, y pequeño, encerrado por ellos.

Al cabo de unos minutos me daba cuenta de que estaba sentado en mitad de una calle, sobre suelo frío y probablemente sucio, y que además te estaba haciendo llegar más tarde a casa. Entonces me levantaba para irme. Pero finde tras finde, un poquito antes de entrar en casa, volvía a pararme un momento para desperdigarme y volver a juntarme, a escapar unos segundos de la realidad.

No te conté por qué lo hacía, supongo que pensabas que simplemente hacía el tonto. Yo tampoco lo sabía, creo. Ahora me doy cuenta de que por muy racional o cuadriculado que sea uno, son ese tipo de pequeñas locuras las que le ayudan a mantenerse cuerdo.

*

Casa.

Y de pronto me encuentro con que sí que tengo un lugar al que volver. Sin quererlo casi, me doy cuenta de que hay personas, amigos, que me consideran uno de los suyos, que pertenezco a un sitio, que tengo ese apoyo que seguirá ahí cuando dude o pierda todo lo demás.

Yo, que a veces parece que me esfuerce por ser negativo y rechazar todo lo que se acerque demasiado, de pronto me encuentro con que ya está, ya he ganado. He conseguido lo que rechazaba por miedo a perder. Y me lo quiero quedar. Y sé que se va a quedar. Por primera vez en dos años siento que puedo sentir que las cosas van bien.

Y me gusta esta sensación.

Casa.

Flashies

jueves 29 de octubre de 2009
Si mi yo de hace unos años, ese que iba siempre con sudaderas de Iron Maiden, viera mi nueva adquisición seguramente vendría a darme una paliza. Otra que yo me sé en su momento podría haberse descojonado también bastante.

En fin, con todos ustedes...las flashies!!

El nombre está inspirado en el Bankai de Soi Fong (que me va de discreta y luego saca un brazo megazord-cañón laser incluido).

Qué remedio. Todo por la causa.

Eso sí... 33 euros, siendo una talla 46. No está mal. Y a lo mejor a la larga me acaban pareciendo bonitas...


¿no?

O yo estoy loco o...

lunes 26 de octubre de 2009
El problema de usar esa coletilla demasiadas veces es que al final te toca asumir que realmente sí que estás loco.

Se puede cambiar "estoy loco" por "soy gilipollas" sin alterar el significado del post.

Qué se le va a hacer, oye, cada uno carga con lo suyo.

Expira.