No sé por qué, pero al hablar de estos temas siempre me sale usar metáforas. Una de dos, o me sobra imaginación, o me falta calidad a la hora de escribir. Ambas. Es como la etapa en la que para expresar tus sentimientos llenas los párrafos de tres puntos y seguido. Pues yo estoy en la de las metáforas. Lo siento por los que lo sufrís.
Sobre el tema que me tiene masacrado ahora mismo se me ocurren tres, aunque prometo que no hace falta ser demasiado lumbreras para interpretarlas, ni tener el sentido poético demasiado desarrollado. Así que, a voz de pronto:
-Si soplas sobre un montón de brasas, es posible que durante un momento brillen y te calienten, salten chispas y, en resumen, parezca un fuego normal. Por desgracia, dejas de soplar, y los rescoldos siguen siendo eso, rescoldos. ¿Qué haces, te compras un fuelle o lo dejas morir en paz? ¿Serviría comprarse un fuelle? ¿No es mejor un fuego que arda solito?
-Puede asimilarse a no poder distinguir entre caminar al filo del borde o en tierra firme sentirse caer.
-También se puede decir que la sensación de alivio al superar una montaña enorme, o al levantarse tras tropezar con una piedra considerable, se desvanece bastante rápido con la visión subsiguiente de la cordillera o del camino empedrado que queda por delante. Entonces sobreviene la sensación de "yo paso". "Paso" de "pasar". "Pasar"... de "andar". O de "abandonar".
Yo que sé.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Charada
[texto de hace unos añitos]
-Entiendo que te duelan ciertas cosas, pero no me puedo creer que creas que no te tiene en cuenta.
El público puesto en pie,
- No es cuestion de creer, es cuestión de haberlo visto.
agitando las banderas,
- Quiza ella se deja mas llevar y tu piensas mas en las consecuencias.
grita una y otra vez...
-Entonces creo que la peor parte me la estoy llevando yo.
¡mierda!
-Pero es q las personas tenemos derecho a equivocarnos.
qué asco de idealismos sociales,
-No, eso no es cierto. Si tu equivocación le va a hacer daño a otra persona, no tienes derecho a equivocarte.
qué asco de ilusiones,
- Supongo que una relacion consiste en intentar ponerte en el sitio del otro sin juzgar y ver como lo ve.
solo llenas de falsas esperanzas.
-Exacto.
¿donde están las bonitas verdades?
Por aquí, desde luego, no andan.
-Entiendo que te duelan ciertas cosas, pero no me puedo creer que creas que no te tiene en cuenta.
El público puesto en pie,
- No es cuestion de creer, es cuestión de haberlo visto.
agitando las banderas,
- Quiza ella se deja mas llevar y tu piensas mas en las consecuencias.
grita una y otra vez...
-Entonces creo que la peor parte me la estoy llevando yo.
¡mierda!
-Pero es q las personas tenemos derecho a equivocarnos.
qué asco de idealismos sociales,
-No, eso no es cierto. Si tu equivocación le va a hacer daño a otra persona, no tienes derecho a equivocarte.
qué asco de ilusiones,
- Supongo que una relacion consiste en intentar ponerte en el sitio del otro sin juzgar y ver como lo ve.
solo llenas de falsas esperanzas.
-Exacto.
¿donde están las bonitas verdades?
Por aquí, desde luego, no andan.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Incompatibilidad.
Al final será algo tan fácil de comprender y tan imposible de evitar y de asumir como es el hecho de no ser compatibles. Las reglas son las reglas y todos nos sujetamos a ellas queramos o no. Aunque hablemos de que están para romperlas, por fuerte e inquebrantable que sea nuestro espíritu y voluntad, habrá muros y tormentas que no podamos superar. Podríamos soportarlo, sí, pero la vida está para buscar lo mejor, no para aguantar. Llegado cierto punto, hay que asumir y afrontar.
Hablando de palabras sencillas de entender y terribles de asumir: afrontar. Qué bien suena sobre el papel, que enorme es en realidad.
Hablando de palabras sencillas de entender y terribles de asumir: afrontar. Qué bien suena sobre el papel, que enorme es en realidad.
Atributos.
¿Qué es mas triste que un hombre diciendo "esa tia lo único bueno que tiene son sus tetas"? Una mujer que lo dice de sí misma. Al menos el hombre puede alegar ser un cazurro. Lo de la mujer es más difícil de perdonar.
Me falló la empatía, y en ese momento no supe si lo decía convencida o solo pretendia que la piropease. Me temo que aunque siempre hay parte de lo segundo, en este caso la chiquilla lo creía de verdad.
Y yo callé, claro está. ¿Qué le iba a decir? ¿Que con esos ojos se comía el mundo y que yo necesitaba todo mi autocontrol para no comérmela a ella? ¿Que su forma de ser era lo más atractivo que había en kilómetros a la redonda?
No, esas cosas no se dicen.
Inaugurando "sección" del blog: textos que en su día se quedaron en "borradores" por mi salud mental y la de los que me rodeaban, y que ahora ya...
Me falló la empatía, y en ese momento no supe si lo decía convencida o solo pretendia que la piropease. Me temo que aunque siempre hay parte de lo segundo, en este caso la chiquilla lo creía de verdad.
Y yo callé, claro está. ¿Qué le iba a decir? ¿Que con esos ojos se comía el mundo y que yo necesitaba todo mi autocontrol para no comérmela a ella? ¿Que su forma de ser era lo más atractivo que había en kilómetros a la redonda?
No, esas cosas no se dicen.
Inaugurando "sección" del blog: textos que en su día se quedaron en "borradores" por mi salud mental y la de los que me rodeaban, y que ahora ya...
jueves, 16 de septiembre de 2010
Gays.
Anduvía yo andando por la playa en dirección a Cullera. Faltaba poco para el cartel que anunciaba la archiconocida "Platja naturista" que tienes que atravesar sí o sí para llegar al faro. Todos los que veraneamos allí pasamos por lo mismo: al principio la atraviesas rápido y avergonzado mientras tiras miradas aquí y allí. Luego, más despacio y con curiosidad, mirando más pero mas disimulado. Y con los años, la atraviesas a velocidad normal. Es una opción más.
También con los años te das cuenta de detalles sutiles: esa playa no solo es naturista, sino que hay muchas parejas de hombres, a veces muy muy juntos. Normalmente, sutiles. Normalmente. Porque esta vez, desde lejos ya ví algo extraño: dos figuras, una encima de la otra, al borde de la orilla, y se movían mucho. Al seguir el camino, efectivamente: dos hombres jóvenes habían improvisado una especie de cama y yacían alegremente dándose por c... haciendo el amor como si les fuera la vida en ello.
La primera reacción fue traumatizarme. Luego me di cuenta de que es que en realidad eso era lo que se esperaba de mí, lo que a lo mejor yo mismo esperaba de mí, y no lo que realmente pasaba. No me traumatizó en absoluto. Al contrario: me hizo gracia y descubrí que incluso me inspiraban algo de simpatía. Con cero complejos, entre risas y con pinta de estar pasándoselo realmente bien, devolvían un claro mensaje "¿de verdad crees que tendríamos que avergonzarnos de algo?" Seguramente también irían ciegos, pero eso ya es otro tema.
Por otro lado, me sentí bastante orgulloso. Al final tantos personajes un poco "locas" en televisión, en series o realities, tantas conversaciones con gente que ha sabido ver a través del armario antes que tú, y cierto rato en compañía de personas homosexuales se ve que han tenido efecto. Nunca me he considerado reaccionario en este sentido, pero me agrada encontrarme de golpe con estos pensamientos, sin rastros de homofobia, tal y como es natural y lógico. Y como en mí, en la mayoría de las personas de mi quinta. En esto al menos sí que lo estamos haciendo bien, nosotros los "nini".
(Dicho todo esto, también hay otros sitios para darse amor que a la vista de todos xD).
lunes, 13 de septiembre de 2010
Introversiones
Entrada rapidilla, que mañana vuelvo a la facultad y ya llego tarde a mis 8 horas de sueño. Pero es que ésta se la debía a Finc ;)
Introversiones, así se llama el nuevo disco de Celtas Cortos. Me quedé sorprendido al conocer que el primer single, "Blues del Pescador" (sí, ese que ponen hasta en los 40), era una versión de "The fisherman blues", una canción que ya tiene bastantes años y que sonaba incluso más Celta que el cover. Pues bien, parece ser que el disco completo es de versiones, tanto de canciones en inglés traducidas al idioma patrio como instrumentales o incluso alguna que ya existía en castellano.
A falta de escuchar el disco completo, os dejo con la que de momento me ha llamado más la atención. Y no es otra que... Lucha de Gigantes.
En los vídeos relacionados está el disco completo. Que lo disfrutéis.
Introversiones, así se llama el nuevo disco de Celtas Cortos. Me quedé sorprendido al conocer que el primer single, "Blues del Pescador" (sí, ese que ponen hasta en los 40), era una versión de "The fisherman blues", una canción que ya tiene bastantes años y que sonaba incluso más Celta que el cover. Pues bien, parece ser que el disco completo es de versiones, tanto de canciones en inglés traducidas al idioma patrio como instrumentales o incluso alguna que ya existía en castellano.
A falta de escuchar el disco completo, os dejo con la que de momento me ha llamado más la atención. Y no es otra que... Lucha de Gigantes.
En los vídeos relacionados está el disco completo. Que lo disfrutéis.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Giorgeta.
1) Wa, cómo huele esto a cerrado.
2)¿Y entonces, esta ducha también funciona?
-¿Para qué la quieres?
-Nada, por si alguna vez traigo a alg... da igual, olvidadlo.
3) Adiós papá, adiós mamá!
4) 10 Megas de bajada desde el salón y gorroneando. Fli-pa.
5) Todo colocado, muero de calor.
6) Anda, si se puede ir sin pantalones.
7) Nevera vacía. Qué ojazos tiene la de las comidas preparadas.
8) Hora y media, 90 euros después, habemus comida.
9) Qué dia mas agotador. Me voy de fiesta!
Ya os mostraré mi nuevo hábitat valenciano, tiene unas cuantas cosas interesantes. Ya no es un doceavo, pero vivo solo. ¡Ué!
2)¿Y entonces, esta ducha también funciona?
-¿Para qué la quieres?
-Nada, por si alguna vez traigo a alg... da igual, olvidadlo.
3) Adiós papá, adiós mamá!
4) 10 Megas de bajada desde el salón y gorroneando. Fli-pa.
5) Todo colocado, muero de calor.
6) Anda, si se puede ir sin pantalones.
7) Nevera vacía. Qué ojazos tiene la de las comidas preparadas.
8) Hora y media, 90 euros después, habemus comida.
9) Qué dia mas agotador. Me voy de fiesta!
Ya os mostraré mi nuevo hábitat valenciano, tiene unas cuantas cosas interesantes. Ya no es un doceavo, pero vivo solo. ¡Ué!
jueves, 2 de septiembre de 2010
Instrumental
Para esta nublada mañana de jueves, un par de canciones/versiones instrumentales...
Ennio Morricone - BSO de "La Misión"
Guns'n Roses - Sweet Child O'Mine
Ennio Morricone - BSO de "La Misión"
Guns'n Roses - Sweet Child O'Mine
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Una historia de caballeros: Lancelot del Lago.
Según cuenta el roman medieval de Chrétien de Troyes, también autor de Perceval, la reina Ginebra había sido secuestrada, como es propio de romances de caballerías y videojuegos. Mientras un anciano y confuso Arturo intenta poner en marcha un plan de rescate, un misterioso caballero sale a toda carrera tras los raptores. Se trata de Lancelot, enamorado de Ginebra, tan desesperado por recuperarla que su caballo revienta en la persecución.
En esas estamos cuando aparece un enano conduciendo una carreta. En los romances los enanos y sus primos los jorobados son una especie de sindicato de cabrones: sólo aparecen para hacer todo el mal posible. Lancelot le ruega que lo lleve consigo para continuar la persecución y el enano accede, a condición de que monte en la parte posterior de la carreta. ¿Y qué tiene esto de malo? Pues que en el mundo celta la carreta era dónde se exponía a los criminales para escarnio público. Que un caballero se preste a ello conlleva inmediatamente su humillación y pérdida de honor.
Debido a esta muestra de amor y devoción, Lancelot va a recibir un torrente de desplantes e insultos contínuos que soporta con caballeresca paciencia. Hasta que en un banquete un caballero insolente termina por hacerle saltar las tuercas. Sigue un duelo a espada que Lancelot gana con facilidad. El insolente vencido pide clemencia; lo habitual en estos casos es perdonarle la vida bajo juramento de que nunca volverá a luchar contra uno y que irá a ver a su amada para contar cómo fue vencido. Pero Lancelot tiene otros planes:
Perdonadme la vida señor y haré cuánto queráis.
¿Haréis cuánto sea por conservar la vida?
Sí señor, cuánto os plazca.
Pues no te pido más que te subas a la carreta.
Gran lección la que nos da Lancelot: si no tienes pelotas para humillarte cuando es necesario, otro se encargará de humillarte a tí. Por supuesto el insolente no tiene redaños (prefiero morir antes) y Lancelot, que es bueno pero no tonto, lo decapita. De repente nadie recuerda ya más el incidente de la carreta y todo queda solucionado, pero surge un problema: con el insolente muerto ¿Quién hablará a Ginebra de su victoria? Así que Lancelot decide colgar su cabeza de la silla de montar para recordar contarle la anécdota en cuanto la haya rescatado.
Ahora imaginaros a Richard Gere haciendo todo eso. Ese es el motivo por el que me da la risa tonta cada vez que me hablan de ‘amor caballeresco’ aplicado a cartas de amor.
Texto fusilado sin reparos de aquí. Es un artículo llamado "Los 5 'yippy-ka-yey, motherfucker' de la historia de la literatura." y los otros cuatro son igual de entretenidos que el arriba mostrado. He elegido éste porque tal como lo leía me he imaginado a Lanzarote lanzado a espuelas, y no hay otra cosa que me guste más que una buena historia de caballería (y si encima es del ciclo Artúrico, ya ni os cuento =P).
En esas estamos cuando aparece un enano conduciendo una carreta. En los romances los enanos y sus primos los jorobados son una especie de sindicato de cabrones: sólo aparecen para hacer todo el mal posible. Lancelot le ruega que lo lleve consigo para continuar la persecución y el enano accede, a condición de que monte en la parte posterior de la carreta. ¿Y qué tiene esto de malo? Pues que en el mundo celta la carreta era dónde se exponía a los criminales para escarnio público. Que un caballero se preste a ello conlleva inmediatamente su humillación y pérdida de honor.
Debido a esta muestra de amor y devoción, Lancelot va a recibir un torrente de desplantes e insultos contínuos que soporta con caballeresca paciencia. Hasta que en un banquete un caballero insolente termina por hacerle saltar las tuercas. Sigue un duelo a espada que Lancelot gana con facilidad. El insolente vencido pide clemencia; lo habitual en estos casos es perdonarle la vida bajo juramento de que nunca volverá a luchar contra uno y que irá a ver a su amada para contar cómo fue vencido. Pero Lancelot tiene otros planes:
Perdonadme la vida señor y haré cuánto queráis.
¿Haréis cuánto sea por conservar la vida?
Sí señor, cuánto os plazca.
Pues no te pido más que te subas a la carreta.
Gran lección la que nos da Lancelot: si no tienes pelotas para humillarte cuando es necesario, otro se encargará de humillarte a tí. Por supuesto el insolente no tiene redaños (prefiero morir antes) y Lancelot, que es bueno pero no tonto, lo decapita. De repente nadie recuerda ya más el incidente de la carreta y todo queda solucionado, pero surge un problema: con el insolente muerto ¿Quién hablará a Ginebra de su victoria? Así que Lancelot decide colgar su cabeza de la silla de montar para recordar contarle la anécdota en cuanto la haya rescatado.
Ahora imaginaros a Richard Gere haciendo todo eso. Ese es el motivo por el que me da la risa tonta cada vez que me hablan de ‘amor caballeresco’ aplicado a cartas de amor.
Texto fusilado sin reparos de aquí. Es un artículo llamado "Los 5 'yippy-ka-yey, motherfucker' de la historia de la literatura." y los otros cuatro son igual de entretenidos que el arriba mostrado. He elegido éste porque tal como lo leía me he imaginado a Lanzarote lanzado a espuelas, y no hay otra cosa que me guste más que una buena historia de caballería (y si encima es del ciclo Artúrico, ya ni os cuento =P).
Disculpas.
Unos pocos afortunados aciertan con sus elecciones. El resto simplemente nos conformamos con poder escoger nuestra derrota.
Al menos, después de tantos derribos, me he levantado comprendiendo qué es lo que quiero. Con este recién adquirido (o renovado) conocimiento llega también la certeza de que tendrá que pasar mucho tiempo para que lo que busco venga a mí. No me importa. Ya he decidido que la próxima vez será tan definitiva como esté en mi mano, así que ahora lo que resta es aprovechar el tiempo.
Lamento lo ocurrido, pero hay demasiada gente rota deambulando por ahí, que por miedo, inseguridad o pereza no se atreven a darle el giro necesario a su vida. No seré de esos. Estaré exactamente donde y con quien quiera. Sin dudas.
Al menos, después de tantos derribos, me he levantado comprendiendo qué es lo que quiero. Con este recién adquirido (o renovado) conocimiento llega también la certeza de que tendrá que pasar mucho tiempo para que lo que busco venga a mí. No me importa. Ya he decidido que la próxima vez será tan definitiva como esté en mi mano, así que ahora lo que resta es aprovechar el tiempo.
Lamento lo ocurrido, pero hay demasiada gente rota deambulando por ahí, que por miedo, inseguridad o pereza no se atreven a darle el giro necesario a su vida. No seré de esos. Estaré exactamente donde y con quien quiera. Sin dudas.
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