Oscar Wilde
miércoles, 24 de agosto de 2011
Textos encontrados (III) : Palabras.
¡Palabras! ¡Simples palabras! ¡Qué terribles eran! ¡Qué claras, y qué agudas y crueles! No era posible escapar. Y, sin embargo, ¡qué magia tan sutil había en ellas! Parecían tener la virtud de dar una forma plástica a cosas informes y poseer una música propia tan dulce como la de una viola o un laúd. ¡Simples palabras! ¿Había algo tan real como las palabras?
domingo, 21 de agosto de 2011
Textos encontrados (II) : La fidelidad.
"Mi querido muchacho, las personas que sólo aman una vez en la vida son realmente las personas superficiales. A lo que ellos llaman su lealtad, y su fidelidad, yo lo llamo sopor de rutina o falta de imaginación. La fidelidad es a la vida de las emociones lo que la coherencia a la vida del intelecto: simplemente una confesión del fracaso. ¡Fidelidad! Tengo que analizarla un día. La pasión de la propiedad está en ella. Hay muchas cosas de las que nos desprenderíamos si no tuviéramos miedo de que otros las recogieran. Pero no te quiero interrumpir. Sigue con tu historia."
Lord Henry Wotton.
jueves, 18 de agosto de 2011
Textos encontrados (I) : Cuando vives en la ciudad.
"Cuando vives en la ciudad, aprendes a no dar nada por sentado. Cierras los ojos un momento, o te das la vuelta para mirar otra cosa y aquella que tenías delante desaparece de repente. Nada perdura, ya ves, ni siquiera los pensamientos de tu interior. Y no vale la pena perder el tiempo buscándolos; una vez que una cosa desaparece, ha llegado a su fin.
En la ciudad hay muchas calles por todos lados, pero no dos iguales. Pongo un pie delante del otro, luego el otro frente al primero, y sólo espero poder volver a repetirlo todo otra vez. Sólo eso. Me gustaría que entendieras cómo es mi vida ahora: me muevo, respiro el aire que se me concede y como lo menos posible. No importa lo que digan los demás; lo único importante es mantenerse en pie.
Lo cierto es que si no fuera por el hambre ya no sería capaz de seguir. Hay que acostumbrarse a sobrevivir sólo con lo indispensable. Si uno espera poco, se conforma con poco, y cuanto menos necesite, mejor se sentirá. Esto es lo que la ciudad le hace a uno, le vuelve los pensamientos del revés. Le infunde ganas de vivir y, al mismo tiempo, intenta quitarle la vida. No hay salida, lo logras o no lo logras; si lo haces no puedes estar seguro de conseguirlo la próxima vez; si no lo haces, no habrá próxima vez.
Cuando caminas por las calles debes dar sólo un paso por vez. De lo contrario, la caída se hace inevitable. Tus ojos deben estar siempre abiertos, mirando hacia arriba, hacia abajo, adelante, atrás; pendientes de otros seres, en guardia ante lo imprevisible. Chocar con alguien puede ser fatal; cuando dos personas chocan comienzan a golpearse con los puños o, en su lugar, se dejan caer y no intentan levantarse nunca más. Antes o después llega el momento en que uno ya no intenta levantarse. El cuerpo duele, ya ves, no existe ningún remedio contra esto y aquí resulta mucho más terrible que en cualquier sitio.
Se levantan nuevas ruinas y las antiguas desaparecen. Es imposible saber por qué calles se puede caminar y cuáles hay que evitar. Poco a poco, la ciudad te despoja de toda certeza, no hay ningún camino inmutable y sólo puedes sobrevivir si aprendes a prescindir de todo. Debes ser capaz de cambiar sin previo aviso, de dejar lo que estás haciendo, de dar marcha atrás. Al final todo se reduce a esto, por lo tanto es necesario aprender a descifrar los signos.
La mejor política en la ciudad es creer sólo en lo que ven tus propios ojos. Aunque ni siquiera ese es un método infalible ya que muy pocas cosas son lo que aparentan ser, especialmente aquí con tanto que asimilar a cada paso, con tantas cosas que desafían el entendimiento. Cualquier cosa que veas tiene la capacidad de herirte, de hacerte sentir inferior a lo que eres, como si por el mero hecho de ver algo te despojaran de parte de ti mismo. A menudo uno siente que mirar puede ser peligroso y suele apartar la mirada o incluso cerrar los ojos.
Lo principal es no acostumbrarse, porque los hábitos son nocivos; incluso la centésima vez que te topas con una cosa, debes hacerlo como si no la conocieras de antes. No importa cuántas veces, siempre debe ser la primera. Esto es casi imposible, ya lo sé, pero es una regla absoluta."
En la ciudad hay muchas calles por todos lados, pero no dos iguales. Pongo un pie delante del otro, luego el otro frente al primero, y sólo espero poder volver a repetirlo todo otra vez. Sólo eso. Me gustaría que entendieras cómo es mi vida ahora: me muevo, respiro el aire que se me concede y como lo menos posible. No importa lo que digan los demás; lo único importante es mantenerse en pie.
Lo cierto es que si no fuera por el hambre ya no sería capaz de seguir. Hay que acostumbrarse a sobrevivir sólo con lo indispensable. Si uno espera poco, se conforma con poco, y cuanto menos necesite, mejor se sentirá. Esto es lo que la ciudad le hace a uno, le vuelve los pensamientos del revés. Le infunde ganas de vivir y, al mismo tiempo, intenta quitarle la vida. No hay salida, lo logras o no lo logras; si lo haces no puedes estar seguro de conseguirlo la próxima vez; si no lo haces, no habrá próxima vez.
Cuando caminas por las calles debes dar sólo un paso por vez. De lo contrario, la caída se hace inevitable. Tus ojos deben estar siempre abiertos, mirando hacia arriba, hacia abajo, adelante, atrás; pendientes de otros seres, en guardia ante lo imprevisible. Chocar con alguien puede ser fatal; cuando dos personas chocan comienzan a golpearse con los puños o, en su lugar, se dejan caer y no intentan levantarse nunca más. Antes o después llega el momento en que uno ya no intenta levantarse. El cuerpo duele, ya ves, no existe ningún remedio contra esto y aquí resulta mucho más terrible que en cualquier sitio.
Se levantan nuevas ruinas y las antiguas desaparecen. Es imposible saber por qué calles se puede caminar y cuáles hay que evitar. Poco a poco, la ciudad te despoja de toda certeza, no hay ningún camino inmutable y sólo puedes sobrevivir si aprendes a prescindir de todo. Debes ser capaz de cambiar sin previo aviso, de dejar lo que estás haciendo, de dar marcha atrás. Al final todo se reduce a esto, por lo tanto es necesario aprender a descifrar los signos.
La mejor política en la ciudad es creer sólo en lo que ven tus propios ojos. Aunque ni siquiera ese es un método infalible ya que muy pocas cosas son lo que aparentan ser, especialmente aquí con tanto que asimilar a cada paso, con tantas cosas que desafían el entendimiento. Cualquier cosa que veas tiene la capacidad de herirte, de hacerte sentir inferior a lo que eres, como si por el mero hecho de ver algo te despojaran de parte de ti mismo. A menudo uno siente que mirar puede ser peligroso y suele apartar la mirada o incluso cerrar los ojos.
Lo principal es no acostumbrarse, porque los hábitos son nocivos; incluso la centésima vez que te topas con una cosa, debes hacerlo como si no la conocieras de antes. No importa cuántas veces, siempre debe ser la primera. Esto es casi imposible, ya lo sé, pero es una regla absoluta."
Paul Auster.
martes, 2 de agosto de 2011
40k
Que hemos llegado a las 40.000 visitas y no me he dado cuenta! Además, coincide con otro hito importante: hace unos días alguien llegó por primera vez a mi blog buscando simplemente "porno" en google. Eso significa que ya estamos bien situados.
Estoy escribiendo, estoy escribiendo bastante. Como todos los veranos me pongo a organizar fotos y me viene la inspiración, o encuentro minitextos por ahí perdidos. O simplemente tengo más tiempo libre. A ver si puedo hacer una buena masa y a la vuelta le doy más vida a esto.
Estoy escribiendo, estoy escribiendo bastante. Como todos los veranos me pongo a organizar fotos y me viene la inspiración, o encuentro minitextos por ahí perdidos. O simplemente tengo más tiempo libre. A ver si puedo hacer una buena masa y a la vuelta le doy más vida a esto.
miércoles, 27 de julio de 2011
Ausencias carneteras
No, no está abandonado, no, estaba de parranda...
Bueno, más bien he estado estudiando. Sí, ¡en vacaciones! Pero gracias a tan titánico esfuerzo (que realmente no ha sido para tanto, me he viciado al League of Legends tanto tiempo como he estudiado) ahora puedo presumir de ser apto con 2 fallos. Supongo que todos me entendéis, y lo que motiva eso.
Además, me quise presentar a un concurso de fanfics, y mis esfuerzos de escritura han salido por ahí. A partir de agosto, si he ganado, lo colgaré. Y si no... bueno, vale, seguramente también.
El verano pinta bien, o lo que queda de él. Un agosto para no hacer nada, festivales, quizás algún regreso a Alicante. A partir de esta tarde tengo mi queridisísima playa para mí solito o para compartir, según el momento. Y por una vez, la sombra que se cierne después de septiembre no es tan ominosa, todo pinta a que mi último curso va a ser bastante light. El pájaro bici (nuestra estatua de adoración en la ETSIT) bien sabe que me lo he ganado.
Ah, la playa...
Bueno, más bien he estado estudiando. Sí, ¡en vacaciones! Pero gracias a tan titánico esfuerzo (que realmente no ha sido para tanto, me he viciado al League of Legends tanto tiempo como he estudiado) ahora puedo presumir de ser apto con 2 fallos. Supongo que todos me entendéis, y lo que motiva eso.
Además, me quise presentar a un concurso de fanfics, y mis esfuerzos de escritura han salido por ahí. A partir de agosto, si he ganado, lo colgaré. Y si no... bueno, vale, seguramente también.
El verano pinta bien, o lo que queda de él. Un agosto para no hacer nada, festivales, quizás algún regreso a Alicante. A partir de esta tarde tengo mi queridisísima playa para mí solito o para compartir, según el momento. Y por una vez, la sombra que se cierne después de septiembre no es tan ominosa, todo pinta a que mi último curso va a ser bastante light. El pájaro bici (nuestra estatua de adoración en la ETSIT) bien sabe que me lo he ganado.
Ah, la playa...
martes, 19 de julio de 2011
Si por mí fuera.
Si por mí fuera, me separaría en dos y pondría cada uno a vivir una vida distinta.
Una parte se comprometería contigo. Terminaría la carrera y haría el máster, pero te llamaría todos los dias y volvería a visitarte con frecuencia. Al terminar buscaríamos piso, probaríamos cómo es eso de la convivencia, de volver y encontrarte. Viajaríamos juntos y tras unos años nos casaríamos. Contigo cubriéndome las espaldas, llegaría tan arriba profesionalmente como quisiera, lo bastante alto como para poder sosteneros, a ti y a los pequeños, con toda la comodidad que quisiéramos.
La otra seguiría corriendo por todas partes. Mordiendo y probando la vida en cada persona, saciendo el hambre y la curiosidad. Mi casa sería mi santuario, refugio mio y de mis amigos. No temería encanto alguno, pues dejaría los garfios pasar de largo. Sería un joven triunfador, quizás de trabajo en trabajo, o quizás simplemente encontraría un sitio cómodo con tiempo libre y el dinero suficiente para no tener que preocuparme del dinero.
Pero ya veis, no puedo separarme en dos.
Una parte se comprometería contigo. Terminaría la carrera y haría el máster, pero te llamaría todos los dias y volvería a visitarte con frecuencia. Al terminar buscaríamos piso, probaríamos cómo es eso de la convivencia, de volver y encontrarte. Viajaríamos juntos y tras unos años nos casaríamos. Contigo cubriéndome las espaldas, llegaría tan arriba profesionalmente como quisiera, lo bastante alto como para poder sosteneros, a ti y a los pequeños, con toda la comodidad que quisiéramos.
La otra seguiría corriendo por todas partes. Mordiendo y probando la vida en cada persona, saciendo el hambre y la curiosidad. Mi casa sería mi santuario, refugio mio y de mis amigos. No temería encanto alguno, pues dejaría los garfios pasar de largo. Sería un joven triunfador, quizás de trabajo en trabajo, o quizás simplemente encontraría un sitio cómodo con tiempo libre y el dinero suficiente para no tener que preocuparme del dinero.
Pero ya veis, no puedo separarme en dos.
domingo, 10 de julio de 2011
viernes, 8 de julio de 2011
Lo hice.
He limpiado cuarto de teleco en un año. 11 asignaturas en el segundo cuatrimestre, con sus 12 exámenes, 12 presentados, 12 aprobados. El curso más complicado de la carrera y un trabajo bien hecho, vaya.
Esto era, además de porque me molo a mí mismo, para agradecer las personas que de forma más o menos incisiva me han asegurado que lo iba a conseguir. Lo mismo os invito a algún chupito y todo.
¡Microactualizaciones al poder!
Esto era, además de porque me molo a mí mismo, para agradecer las personas que de forma más o menos incisiva me han asegurado que lo iba a conseguir. Lo mismo os invito a algún chupito y todo.
¡Microactualizaciones al poder!
martes, 5 de julio de 2011
Vacances
Por si no lo habéis notado por la baja frecuencia de actualizaciones y el poco cantoso fondo del blog: sí, ¡estoy de vacaciones! Hasta septiembre o hasta que me digan alguna nota por debajo del 4 y me amarguen la vida. Esperemos que no pase.
Así que, como esto implica pérdida parcial de internet, y por otro lado estoy en un momento de mi vida en el que no me rayo demasiado, supongo que nos veremos poco por aquí. A quien aún me lea y no se lo haya dicho: ¡feliz verano!
Así que, como esto implica pérdida parcial de internet, y por otro lado estoy en un momento de mi vida en el que no me rayo demasiado, supongo que nos veremos poco por aquí. A quien aún me lea y no se lo haya dicho: ¡feliz verano!
sábado, 2 de julio de 2011
Postiguet (I)
Es curioso lo que le hace la playa a la gente. Mezcla arena, agua y estrellas y de pronto es como si todos volviéramos a los 16 años. Por debajo de lo inquietante, no deja se ser... agradable.
He vuelto a casa, otra vez.
He vuelto a casa, otra vez.
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