lunes, 15 de diciembre de 2008

When you have the star.

Nach - Comienzos.

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... y me siento un barco de papel. De papel que navega entre historias, de esas que no se cuentan por miedo a entender...

sábado, 13 de diciembre de 2008

Terapia contra el "mal de amores".

"Terapia contra el "mal de amores": lanza por el balcón los regalos de tu ex y dónalos a una ONG.

Una particular terapia para olvidar el "mal de amores" es lo que propone el portal de Internet Meetic al instalar en la ciudad de Madrid un balcón desde el cual todos los corazones rotos puedan desprenderse de los recuerdos de sus ex parejas."

Visto en (con vídeo).


La verdad, no le veo el sentido a eso como "campaña solidaria", ni en una mínima parte (el sentido comercial está claro). ¿Donar los trastos de tu ex a una ONG? Ese tipo de regalos solo tiene significado para una persona, ¿qué otra va a quererlos?

Por mi parte, soy mucho más práctico. Hago dos partes. La primera tiene lo que me gusta, es útil o lo que no asocio demasiado a ella. La otra es todo lo demás. La primera me la guardo. La segunda se entierra, se rompe o quema.

Y todos felices. ¿De qué sirven los trastos viejos? De nada.

jueves, 11 de diciembre de 2008

De la importancia debida (o idiotas y felices).

Algún día conseguiré que me importen las cosas tan poco como a los demás. Ese día seremos felices. Idiotas, pero felices. Así a lo mejor dejo de irme a dormir con ganas de romper algo.

Nunca he sido de los de morderme la lengua (ya sabéis, por aquello de no envenenarme). Yo soy más de escupir, aunque procuro no darle a nadie. Pero de un tiempo a esta parte le enseño los colmillos a demasiadas palabras y hechos y tampoco soy así. En la indecisión, mejor morder bien fuerte y tragar. Que sea lo que quiera ser.

Con 20 años y aprendiendo a contenerme, o a volverme gris. Mira: ¡estoy madurando! Menudo partidazo voy a ser cuando lo consiga. Dejaré de llorar para mamar, y a lo mejor recupero algo de la autoestima que lucía cuando la recompensa a ser como soy eran noches enteras.

Puedo ser un perrito perfecto. El amigo que alaba todo lo que haces, el novio que no se queja de nada, el compañero que lo da todo sin que se note. Cuando sea tan gris que me camufle con mi entorno, seguro que todo va mejor.

Pero... ¿al menos podré ser yo cuando escriba? Pregunta autoconclusiva.

martes, 9 de diciembre de 2008

Pensando si cerrar.

Desde su nacimiento, concebí este lugar como lugar de desahogo y de poder ser libre (al mismo tiempo que para contribuir a todo esa vida de la que me había estado alimentando). De hacer y escribir lo que quisiera, de tratar de crear, de hacer algo que valiese la pena.

Al principio tuve que pelear contra el impulso de llenarlo de espinas, sabedor de que determinadas personas lo leían, y cobrarme una parte de las cuentas pendientes que he ido dejando. Es tan fácil hacer daño...

Superé ese impulso. No actuaría así.

Ahora el problema es el contrario, y a éste le veo más difícil solución. Supongo que es normal que cuando uno se dedica a escribir algo y exponerlo, al final, por unos caminos o por otros, acaba leyéndolo gente del "mundo real", personas que te conocen y para las que los dobles sentidos y las historias aquí expuestas tienen un sentido auténtico. Personas que pueden ser heridas o decepcionadas. O acabar sabiendo lo que no deben. Así que al final acabas conteniendo la mano. Y está bien, no haces daño, pero...pierdes algo.

Empiezo a creer que en el fondo un lugar de escritura así, como un diario, debería estar fuera del alcance del mundo. O de al menos, del mundo que conoces.

Así que ésta es mi duda. ¿Cómo se compagina un diario con una "vitrina"? ¿Merece la pena hacerlo? ¿O es mejor empezar de nuevo, en otro lugar?

domingo, 7 de diciembre de 2008

sin saber...

¿Cómo explicarlo? Pongamos que eres una persona a la que le encanta escuchar a alguien cantar. Eso de ser uno mismo un instrumento, hacer música sólo con la voz... Admiras desde siempre a la gente que tiene buena voz, y los musicales y acústicos te dejan en las nubes.

Pongamos que un día estás en una cena de cumpleaños. Que casi la totalidad de los presentes forma parte de un orfeón, y que deciden empezar a cantar, dejando a todo el restaurante con la boca abierta. Y tú, que ya los has visto actuar oficialmente, disfrutas como un enano.

Pongamos que de pronto, a tu izquierda, una nueva voz se une al coro, clara, bella, sin desentonar en los demás.

Pero a tu izquierda solo hay una persona, a la que conoces y quieres, y a la que solo habías oído canturrear en voz baja, como todos hacemos en el coche o en casa.

Y resulta que sabe cantar.

Tú no te atreves a girarte porque sabes que en cuanto lo hagas, se callará, por vergüenza, la misma vergüenza que seguramente le haya hecho ocultar su don hasta ahora. Así que te quedas quieto, sin palabras ni aire, escuchando. Cuando finalmente la miras, se calla y sonríe, su sonrisa tímida.

Y lo único que sabes es que quieres oírla de nuevo, cueste lo que cueste.



" Os lo suplico gentil mortal, cantad. Prendado esta mi oido de vuestro sonido, tan conmovidos están mi ojos por vuestras formas ... "

viernes, 5 de diciembre de 2008

Canciones para un viernes lluvioso y frío.



Ismael Serrano - Papá Cuéntame Otra Vez.



Loquillo - Cadillac Solitario.



Joaquín Sabina - Quién me ha robado el mes de abril.

05/12/08

Cavé mi fosa entre tus cosas, aburrido de haber sido el que más amor te dio. También el que más fatiguita y palabras malditas camino del huerto, sin saber si olía a muerto nuestro triste y asqueroso corazón.

No te duermas con mi nana de quebranto...

lunes, 1 de diciembre de 2008

Besos contra la depresión.


" El beso, tema de boleros, inolvidables fotografías y apasionadas escenas en la pantalla, de esas que dan escalofríos a los corazones románticos, es la mejor terapia para superar las depresiones que caracterizan al invierno, reveló una organización británica.

El beso “estimula la parte del cerebro que libera endorfinas en el torrente sanguíneo creando una sensación de bienestar”, afirmó la principal agencia de terapia sexual británica, Relate, con sede en Londres.

Las endorfinas son los opiáceos naturales del organismo, cuya liberación en el cerebro provoca una sensación placentera, actuando como antídoto para la depresión.

Recordando que los beneficios para la salud de la liberación de endorfinas provocada por un beso han generado ya innumerables documentos científicos, la organización británica hace un llamado a que las personas se besen más, para combatir el desánimo que invade a muchos durante y tras las fiestas navideñas y de fin de año. "


A besarse, pues. No me lo dirán 2 veces! =)


Visto en.