Es una veterana. Es una niña. Se contonea, seduciendo, bailando, le puede el freno de mano y se encoge al girar. Inicia duelos de miradas, te gira la cara, graba sus vetas marrones en tus pupilas. Aparece con vestido de los domingos y sombra morada de ojos, uñas a medio pintar, coleta alta y pantalones cortos para correr tras el balón. Salta, sonríe, ruge, entra y atraviesa la jaula.
No decidas por ella, coge la iniciativa, habla claro, interpreta, atrévete, espera, guarda silencio, habla. Es un tira y afloja, un aléjate de mí, un ven a pasar el invierno.
miércoles, 26 de agosto de 2015
lunes, 24 de agosto de 2015
¿Bailas?
La recompensa a ¡nada!
Son mejillas arreboladas, ternura,
los tres premios mayores:
un texto, una canción, un recuerdo.
No hubo ni táctica ni estrategia, sutiles dardos
o tira y afloja;
no hubo ni pico ni pala
ni derroche de ingenio.
Sólo hubo -intencionado, confieso-
un ligero toque en el cuello, obligado por otro lado. El resto
fue deslizarme (camisa) ladera abajo
No habrá "semanas después...", reproches, celos,
encuentros sin desencuentros. No.
Si acaso alguna vez
volvemos a encontrarnos
será como si nada, como si todo de nuevo.
¿Bailas?
Son mejillas arreboladas, ternura,
los tres premios mayores:
un texto, una canción, un recuerdo.
No hubo ni táctica ni estrategia, sutiles dardos
o tira y afloja;
no hubo ni pico ni pala
ni derroche de ingenio.
Sólo hubo -intencionado, confieso-
un ligero toque en el cuello, obligado por otro lado. El resto
fue deslizarme (camisa) ladera abajo
No habrá "semanas después...", reproches, celos,
encuentros sin desencuentros. No.
Si acaso alguna vez
volvemos a encontrarnos
será como si nada, como si todo de nuevo.
¿Bailas?
jueves, 20 de agosto de 2015
De la importancia debida (7 años después)
Hace 7 años, a la edad de 20, escribía...
Algún día conseguiré que me importen las cosas tan poco como a los
demás. Ese día seremos felices. Idiotas, pero felices. Así a lo mejor
dejo de irme a dormir con ganas de romper algo.
Nunca he sido de los de morderme la lengua (ya sabéis, por aquello de no envenenarme). Yo soy más de escupir, aunque procuro no darle a nadie. Pero de un tiempo a esta parte le enseño los colmillos a demasiadas palabras y hechos y tampoco soy así. En la indecisión, mejor morder bien fuerte y tragar. Que sea lo que quiera ser.
Con 20 años y aprendiendo a contenerme, o a volverme gris. Mira: ¡estoy madurando! Menudo partidazo voy a ser cuando lo consiga. Dejaré de llorar para mamar, y a lo mejor recupero algo de la autoestima que lucía cuando la recompensa a ser como soy eran noches enteras.
Puedo ser un perrito perfecto. El amigo que alaba todo lo que haces, el novio que no se queja de nada, el compañero que lo da todo sin que se note. Cuando sea tan gris que me camufle con mi entorno, seguro que todo va mejor.
Pero... ¿al menos podré ser yo cuando escriba? Pregunta autoconclusiva.
Hola, yo del pasado. Lo conseguiste, pequeño. No esa versión florero con la que ironizabas, no. Lo conseguiste por el buen camino. El secreto no estaba en aguantar los golpes, estaba en no estar. En solo preocuparse por ese 1% de cosas por las que sí merece la pena preocuparse. Para el resto: be water, my friend. Formless, shapeless. Moverte ligero por la vida, por el camino que quieras, apartando las piedras a puntapiés. Autoestima: en proceso, pero mucho mejor que antes: ya nunca nunca nos alcanzan en el centro.
Enhorabuena, lo conseguiste. Gracias por traerme hasta aquí.
De la importancia debida (o idiotas y felices).
Nunca he sido de los de morderme la lengua (ya sabéis, por aquello de no envenenarme). Yo soy más de escupir, aunque procuro no darle a nadie. Pero de un tiempo a esta parte le enseño los colmillos a demasiadas palabras y hechos y tampoco soy así. En la indecisión, mejor morder bien fuerte y tragar. Que sea lo que quiera ser.
Con 20 años y aprendiendo a contenerme, o a volverme gris. Mira: ¡estoy madurando! Menudo partidazo voy a ser cuando lo consiga. Dejaré de llorar para mamar, y a lo mejor recupero algo de la autoestima que lucía cuando la recompensa a ser como soy eran noches enteras.
Puedo ser un perrito perfecto. El amigo que alaba todo lo que haces, el novio que no se queja de nada, el compañero que lo da todo sin que se note. Cuando sea tan gris que me camufle con mi entorno, seguro que todo va mejor.
Pero... ¿al menos podré ser yo cuando escriba? Pregunta autoconclusiva.
Hola, yo del pasado. Lo conseguiste, pequeño. No esa versión florero con la que ironizabas, no. Lo conseguiste por el buen camino. El secreto no estaba en aguantar los golpes, estaba en no estar. En solo preocuparse por ese 1% de cosas por las que sí merece la pena preocuparse. Para el resto: be water, my friend. Formless, shapeless. Moverte ligero por la vida, por el camino que quieras, apartando las piedras a puntapiés. Autoestima: en proceso, pero mucho mejor que antes: ya nunca nunca nos alcanzan en el centro.
Enhorabuena, lo conseguiste. Gracias por traerme hasta aquí.
martes, 4 de agosto de 2015
Enrocarse con los años
Hace 6 años
Mmmmm
Va, no, empiezo de nuevo:
Por mucho que cumplas 19, 20, lo que sea, la carita de niña guapa no te la quita nadie . Y te queda muchiiiiiisimo para que (...) Y tus ojos? Esos ojos de corderita del color de la coca-cola? Se nota que te echo de menos? =( desvarío
Que te quiero mucho baby! Y que tengas un muuuuy buen año y te puedo dar por saco dentro de 365 días con tu patito!
Ñoño, estúpido. Sincero, real. Ahora que soy un aprendiz en el Juego, no se si volvería a ponerme en la línea de esa forma.
No solo aprendo con la edad, se ve, desaprender está a la orden del día.
Lo mejor para la tristeza
Lo mejor para la tristeza --contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar-- es aprender algo. Es lo único que no falla nunca. Puedes envejecer y sentir toda tu anatomía temblorosa; puedes permanecer durante horas por la noche escuchando el desorden de tus venas; puedes echar de menos a tu único amor; puedes ver al mundo a tu alrededor devastado por locos perversos; o saber que tu honor es pisoteado por las cloacas de inteligencias inferiores. Entonces sólo hay una cosa posible: aprender. Aprender por qué se mueve el mundo y lo que hace que se mueva. Es lo único que la inteligencia no puede agotar, ni alienar, que nunca la tortura, que nunca le inspirará miedo ni desconfianza y que nunca soñará con lamentar, de la que nunca se arrepentirá.
Aprender es lo que te conviene.
Mira la cantidad de cosas que puedes aprender: la ciencia pura, la única pureza que existe. Entonces puedes aprender astronomía en el espacio de una vida, historia natural en tres, literatura en seis.
Y entonces después de haber agotado un millón de vidas en biología y medicina y teología y geografía e historia y economía, pues, entonces puedes empezar a hacer una rueda de carreta con la madera apropiada, o pasar cincuenta años aprendiendo a empezar a vencer a tu contrincante en esgrima. Y después de eso, puedes empezar de nuevo con las matemáticas hasta que sea tiempo de aprender a arar la tierra
Gracias a Lía por el texto
domingo, 26 de julio de 2015
1:21
Me acabo de dar cuenta de uno de los motivos por los que escribo. Al hacerlo, he podido dar forma, explicar después de mucho tiempo algo que percibía pero no terminaba de entender.
Escribir es, ahora lo veo, alimento para el alma que puedo proporcionarme a mí mismo. Como autoconsumo. Libre de consecuencias negativas, sano, saludable y, sobre todo, independiente. Al escribir puedo emular o recordar lo que no tengo, afianzar lo que sí. Y aquello que siempre requiere esfuerzo o riesgo, que solo llega en determinados momentos, puedo dibujarlo- aunque sea atenuado- en cualquier momento al alcance de mi mano sin consecuencias negativas. Una vez definí uno de esos aspectos como "estar enamorado de nadie". Ahora me he acercado un poco más a la comprensión, aunque en cierto modo es eso.
Escribir es trascender. Situarse en la misma cota de altura que proporciona el amor o la amistad, la música, la pintura, la poesía. Escribo y me siento mejor, mejor anímicamente y mejor persona. Son mis alas.
Por eso lo protejo tanto, por eso nunca he dejado, a ningún precio, que nadie estropeara el blog, lo usara como arma o usarlo yo por interés. Es de lo poco de mí mismo de lo que no dudo que contiene valor, lo tengo que cuidar. No hace mucho que me felicitaron por mi constancia, cuando en realidad es algo que no me exige, me da. Para mantenerlo no necesito constancia. Va conmigo, es parte de mí.
Escribir es, ahora lo veo, alimento para el alma que puedo proporcionarme a mí mismo. Como autoconsumo. Libre de consecuencias negativas, sano, saludable y, sobre todo, independiente. Al escribir puedo emular o recordar lo que no tengo, afianzar lo que sí. Y aquello que siempre requiere esfuerzo o riesgo, que solo llega en determinados momentos, puedo dibujarlo- aunque sea atenuado- en cualquier momento al alcance de mi mano sin consecuencias negativas. Una vez definí uno de esos aspectos como "estar enamorado de nadie". Ahora me he acercado un poco más a la comprensión, aunque en cierto modo es eso.
Escribir es trascender. Situarse en la misma cota de altura que proporciona el amor o la amistad, la música, la pintura, la poesía. Escribo y me siento mejor, mejor anímicamente y mejor persona. Son mis alas.
Por eso lo protejo tanto, por eso nunca he dejado, a ningún precio, que nadie estropeara el blog, lo usara como arma o usarlo yo por interés. Es de lo poco de mí mismo de lo que no dudo que contiene valor, lo tengo que cuidar. No hace mucho que me felicitaron por mi constancia, cuando en realidad es algo que no me exige, me da. Para mantenerlo no necesito constancia. Va conmigo, es parte de mí.
sábado, 25 de julio de 2015
Caja 3
Princesa, acude a caja tres. Estas bolsas no se llenan solas. Después, a cargar palés, arremángate los vaqueros no te los vayas a pisar. Así se desgastan las manos que tendrían que estar acariciando la pluma o la tecla. Así se desgastan las horas.
Cinco años ya, pasillos blancos arriba y abajo, sonrisa obligatoria, voluntarias siempre que se puede, desechables cuando no. Una mente libre, un albatros de huesos ligeros, arrastrando las gigantescas alas por el suelo, por cumplir con la Realidad. Cansada, vuelta a casa, tu casa. Una película, dormir poco y vuelta a empezar.
Y, aunque nunca has abandonado la ilusión, temo que te rindas, que un día bajes la bandera. Que ganen los grises. Que la camisa blanca y a rayas pueda contigo, con tus pantalones de pijama de flores, tu mandala en la espalda. Que las alas se caigan y se marchiten, que te olvides de que tu lugar está ahí arriba, trayendo buena suerte a los barcos, no entrampada en el puerto de donde nunca se vuelve a partir. Temo que te rindas, te fundas, te desvanezcas y el mundo te pierda para ganar una gris más.
No dejes que ocurra.
Cinco años ya, pasillos blancos arriba y abajo, sonrisa obligatoria, voluntarias siempre que se puede, desechables cuando no. Una mente libre, un albatros de huesos ligeros, arrastrando las gigantescas alas por el suelo, por cumplir con la Realidad. Cansada, vuelta a casa, tu casa. Una película, dormir poco y vuelta a empezar.
Y, aunque nunca has abandonado la ilusión, temo que te rindas, que un día bajes la bandera. Que ganen los grises. Que la camisa blanca y a rayas pueda contigo, con tus pantalones de pijama de flores, tu mandala en la espalda. Que las alas se caigan y se marchiten, que te olvides de que tu lugar está ahí arriba, trayendo buena suerte a los barcos, no entrampada en el puerto de donde nunca se vuelve a partir. Temo que te rindas, te fundas, te desvanezcas y el mundo te pierda para ganar una gris más.
No dejes que ocurra.
domingo, 12 de julio de 2015
Nunca se para
No he parado de crecer, de aprender.
A zancadas y traspiés,
a versos presos, a raíles (oxidados).
Buscando lecciones donde sea, explicaciones,
reuniendo una caja de brújulas rotas para marcar el camino.
Ninguna apunta al norte.
Me he seguido validando contra las personas
que son como faros
(aunque brillen con brillo prestado).
Me queda ya poco para terminar.
Un día, pronto, llegará la última
estación, el fin del trayecto para mí.
- no te asustes, soy de punto y coma - .
Terminaré este semi-poema, lanzaré el último
verso libre de vuelta a la existencia.
Sin raíces, sin normas, sin aprender más.
Un día terminaré de crecer y empezará, por fin,
el resto de mi vida.
A zancadas y traspiés,
a versos presos, a raíles (oxidados).
Buscando lecciones donde sea, explicaciones,
reuniendo una caja de brújulas rotas para marcar el camino.
Ninguna apunta al norte.
Me he seguido validando contra las personas
que son como faros
(aunque brillen con brillo prestado).
Me queda ya poco para terminar.
Un día, pronto, llegará la última
estación, el fin del trayecto para mí.
- no te asustes, soy de punto y coma - .
Terminaré este semi-poema, lanzaré el último
verso libre de vuelta a la existencia.
Sin raíces, sin normas, sin aprender más.
Un día terminaré de crecer y empezará, por fin,
el resto de mi vida.
sábado, 11 de julio de 2015
What if the one that got away...
Sometimes you promise someone forever but it doesn’t work out that way.
I honestly don't know. She meant the
world to me then. She hurt me, left me, and destroyed me. But I loved
her through it all. I still wish I never had to say "my ex wife/my first
wife". I never wanted that. She has since apologized for the treatment,
we've forgiven one another. But I still don't know, it's been 4+ years.
I remarried a year ago. We are happy, have a good life going. My first
marriage was rough, but all I ever wanted in the first place, was to be
with her forever. I don't know.
viernes, 3 de julio de 2015
Al otro lado del lago
Y... me voy, al otro lado del lago, durante unos días. Hay que quemar lo
que no ardió en San Juan. Está siendo un año muy bueno (gracias a
todos), así que permitidme un salto de esos que te evitan terminar de
tropezar. Mañana, sentado en una playa a cientos de kilómetros de
cualquier persona conocida, me reorganizaré la mochila. A la vuelta, más
y mejor
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