He activado el cacharrito de seguidores, que lo tenía abandonado desde el cambio de blog, me daba penita verlo vacio y solitario... Ahora sigue vacío y solitario, así que quiero ver imágenes o fotos, ¡todo el mundo haga un click! =P Ayudaréis a que un ego crezca sano y hermosote.
No es por meter presión, pero el gatito probablemente sea atrapado y devorado si no lo hacéis... =D
miércoles, 10 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
Lo que todos queremos que pase.
Sí, es muy chorra, pero la entrada anterior había dejado esto muy serio, tengo la categoría "anuncios" vacía, ha empezado a hacer frío y en fin...
Premio para quien haya sonreído =P
domingo, 7 de noviembre de 2010
Dilema moral.
De una entrevista que publica hoy El País a Felipe González:
Ya hace mucho que no estoy en el poder pero te voy a decir una cosa que a lo mejor te sorprende. Todavía no sé siquiera si hice bien o hice mal, no te estoy planteando un problema moral, porque aún no tengo la seguridad. Tuve una sola oportunidad en mi vida de dar una orden para liquidar a toda la cúpula de ETA. Antes de la caída de Bidart, en 1992, querían estropear los Juegos Olímpicos, tener una proyección universal... No sé cuánto tiempo antes, quizá en 1990 ó 1989, llegó hasta mí una información, que tenía que llegar hasta mí por las implicaciones que tenía. No se trataba de unas operaciones ordinarias de la lucha contra el terrorismo: nuestra gente había detectado -no digo quiénes- el lugar y el día de una reunión de la cúpula de ETA en el sur de Francia. De toda la dirección. Operación que llevaban siguiendo mucho tiempo. Se localiza lugar y día, pero la posibilidad que teníamos de detenerlos era cero, estaban fuera de nuestro territorio. Y la posibilidad de que la operación la hiciera Francia en aquel momento era muy escasa. Ahora habría sido más fácil. Aunque lo hubieran detectado nuestros servicios, si se reúne la cúpula de ETA en una localidad francesa, Francia les cae encima y los detiene a todos. En aquel momento no. En aquel momento solo cabía la posibilidad de volarlos a todos juntos en la casa en la que se iban a reunir. Ni te cuento las implicaciones que tenía actuar en territorio francés, no te explico toda la literatura, pero el hecho descarnado era: existe la posibilidad de volarlos a todos y descabezarlos. La decisión es sí o no. Lo simplifico, dije: no. Y añado a esto: todavía no sé si hice lo correcto. No te estoy planteando el problema de que yo nunca lo haría por razones morales. No, no es verdad. Una de las cosas que me torturó durante las 24 horas siguientes fue cuántos asesinatos de personas inocentes podría haber ahorrado en los próximos cuatro o cinco años. Esa es la literatura. El resultado es que dije que no.
Creo que está claro que hay que decir "no" en este tipo de situaciones, por la democracia, el derecho a un juicio justo, etc. Pero, tal y como él dice: ¿y cuando vuelvan a matar? ¿no salirse de los límites democráticos vale tanto como la vida de unas cuantas personas inocentes? ¿realmente? Abstrayéndose de cuestiones más prácticas, como que probablemente la contraofensiva hubiera sido mucho más sangrienta, que se les hubiera pasado a considerar poco menos que mártires, que Francia se nos hubiera echado encima. Si eliminamos todo eso, y dejamos sólamente la decisión, el hecho descarnado,...¿entonces qué? ¿democracia o justicia?
Ya hace mucho que no estoy en el poder pero te voy a decir una cosa que a lo mejor te sorprende. Todavía no sé siquiera si hice bien o hice mal, no te estoy planteando un problema moral, porque aún no tengo la seguridad. Tuve una sola oportunidad en mi vida de dar una orden para liquidar a toda la cúpula de ETA. Antes de la caída de Bidart, en 1992, querían estropear los Juegos Olímpicos, tener una proyección universal... No sé cuánto tiempo antes, quizá en 1990 ó 1989, llegó hasta mí una información, que tenía que llegar hasta mí por las implicaciones que tenía. No se trataba de unas operaciones ordinarias de la lucha contra el terrorismo: nuestra gente había detectado -no digo quiénes- el lugar y el día de una reunión de la cúpula de ETA en el sur de Francia. De toda la dirección. Operación que llevaban siguiendo mucho tiempo. Se localiza lugar y día, pero la posibilidad que teníamos de detenerlos era cero, estaban fuera de nuestro territorio. Y la posibilidad de que la operación la hiciera Francia en aquel momento era muy escasa. Ahora habría sido más fácil. Aunque lo hubieran detectado nuestros servicios, si se reúne la cúpula de ETA en una localidad francesa, Francia les cae encima y los detiene a todos. En aquel momento no. En aquel momento solo cabía la posibilidad de volarlos a todos juntos en la casa en la que se iban a reunir. Ni te cuento las implicaciones que tenía actuar en territorio francés, no te explico toda la literatura, pero el hecho descarnado era: existe la posibilidad de volarlos a todos y descabezarlos. La decisión es sí o no. Lo simplifico, dije: no. Y añado a esto: todavía no sé si hice lo correcto. No te estoy planteando el problema de que yo nunca lo haría por razones morales. No, no es verdad. Una de las cosas que me torturó durante las 24 horas siguientes fue cuántos asesinatos de personas inocentes podría haber ahorrado en los próximos cuatro o cinco años. Esa es la literatura. El resultado es que dije que no.
Creo que está claro que hay que decir "no" en este tipo de situaciones, por la democracia, el derecho a un juicio justo, etc. Pero, tal y como él dice: ¿y cuando vuelvan a matar? ¿no salirse de los límites democráticos vale tanto como la vida de unas cuantas personas inocentes? ¿realmente? Abstrayéndose de cuestiones más prácticas, como que probablemente la contraofensiva hubiera sido mucho más sangrienta, que se les hubiera pasado a considerar poco menos que mártires, que Francia se nos hubiera echado encima. Si eliminamos todo eso, y dejamos sólamente la decisión, el hecho descarnado,...¿entonces qué? ¿democracia o justicia?
viernes, 5 de noviembre de 2010
Agua y Horizonte
Tendidos, vertidos en función de la corporalidad
Los viejos amigos, caracolas que no vemos al fondo del mar
Tu helecho, mi ruido, la vida es una tarde con olor a sal
Los sueños perdidos, papeleras en la gran ciudad
Los juegos prohibidos
Yo soy el chico de la acera
El que chuta a puerta en tu portal
Delirio por las callejuelas, por las cuevas de tu mirar
Soy transeúnte de las piedras
Que me clavo en el pulmón
Y soy un globo en cada fiesta
Y nadie me hace una canción.
¡Buen finde para todos!
jueves, 4 de noviembre de 2010
El Territorio del Gamusino.
Me dices que te encantaría enamorarte de mí y pones cara de esfuerzo.
Me parto de risa. Y algo más. Algo más se parte aquí dentro. Te prendes de mi brazo por la calle, y voy a estallar de alegría, me siento como un condecorado. Esta tarde lluviosa, y aún así con tanta luz, no puede ser más cómplice de lo que siento… No es fácil enamorarse de lo que se tiene. Y tú me tienes a mí. Sólo los adolescentes se enamoran de quien los quiere con esa entrega, con ese valor para lanzarse al vacío. Sabiendo que la mano del que espera sostendrá a ambos en un equilibrio sobre el espacio. Amar es volar.
La sociedad en la que vivimos nos consume y sólo anhelamos lo que no es nuestro. Forrados de ropa envidiamos los maniquíes de los escaparates, pero ¿qué tenemos que ver nosotros con este mundo? Yo creo que nada. Escapemos.
Tú escapas en mí y yo en ti. Sé que nuestros cuerpos, piel con piel, se transformarán en nuestra tabla de salvamento, en nuestra balsa de la Medusa desde la que contemplar el naufragio de Occidente.
Me parto de risa. Y algo más. Algo más se parte aquí dentro. Te prendes de mi brazo por la calle, y voy a estallar de alegría, me siento como un condecorado. Esta tarde lluviosa, y aún así con tanta luz, no puede ser más cómplice de lo que siento… No es fácil enamorarse de lo que se tiene. Y tú me tienes a mí. Sólo los adolescentes se enamoran de quien los quiere con esa entrega, con ese valor para lanzarse al vacío. Sabiendo que la mano del que espera sostendrá a ambos en un equilibrio sobre el espacio. Amar es volar.
La sociedad en la que vivimos nos consume y sólo anhelamos lo que no es nuestro. Forrados de ropa envidiamos los maniquíes de los escaparates, pero ¿qué tenemos que ver nosotros con este mundo? Yo creo que nada. Escapemos.
Tú escapas en mí y yo en ti. Sé que nuestros cuerpos, piel con piel, se transformarán en nuestra tabla de salvamento, en nuestra balsa de la Medusa desde la que contemplar el naufragio de Occidente.
Pablo Carbonell,
El Territorio del Gamusino. Cogido de Finc.
lunes, 1 de noviembre de 2010
El manual de los olvidos.
No me jode por los sueños, me jode por los inviernos, que parecían primaveras.
A fin de cuentas, soñar hoy en día es fácil. No se necesita quererse demasiado para fantasear acerca de futuros viajes, planes de diversa índole, incluso de boda... aunque acabes de conocer a tu pareja y lleves pocos meses con ella. Cualquiera puede soñar y hacer planes, aunque luego ningún sentimiento acompañe a esas palabras de futuro.
Pero el don que tenías tú de convertir las peores invernadas en inofensivas, rebotando contra nuestra cálida trinchera... eso es difícil de encontrar.
A fin de cuentas, soñar hoy en día es fácil. No se necesita quererse demasiado para fantasear acerca de futuros viajes, planes de diversa índole, incluso de boda... aunque acabes de conocer a tu pareja y lleves pocos meses con ella. Cualquiera puede soñar y hacer planes, aunque luego ningún sentimiento acompañe a esas palabras de futuro.
Pero el don que tenías tú de convertir las peores invernadas en inofensivas, rebotando contra nuestra cálida trinchera... eso es difícil de encontrar.
Hey Ya (Cover).
Canciones que se transforman. ¿Que no?
My baby, don't mess around
because she loves me so,
and this I know for shooo..
Uh, but does she really wanna?
But can't stand to see me
walk out the dooor..
I can't stand to fight the feelin'
because the thought alone is killing me right now..
I say what's cooler than bein' cool?
My baby, don't mess around
because she loves me so,
and this I know for shooo..
Uh, but does she really wanna?
But can't stand to see me
walk out the dooor..
I can't stand to fight the feelin'
because the thought alone is killing me right now..
I say what's cooler than bein' cool?
All hallows eve.
Enseñanzas de la noche, a saber:
- Si me tocan y me sonríen, tengo más peligro que Espinete en una tienda de globos.
- Puestos a reconocerse, en todos los sentidos, es mejor que al menos uno lleve la cara descubierta.
- Creo que los valencianos aún no están listos para ver un proyecto de vampiro montando en bicicleta.
- Si me tocan y me sonríen, tengo más peligro que Espinete en una tienda de globos.
- Puestos a reconocerse, en todos los sentidos, es mejor que al menos uno lleve la cara descubierta.
- Creo que los valencianos aún no están listos para ver un proyecto de vampiro montando en bicicleta.
Por una vez,sin que sirva de precedente, y ya que de todas formas no se me reconoce demasiado...=P
sábado, 30 de octubre de 2010
Manifiesto por una Universidad libre de pseudociencia y oscurantismo
Este manifiesto ha sido redactado J.M. Hernández para La Ciencia y sus Demonios. Este blog se suma a la iniciativa.
Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:
La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.
La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.
No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.
En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.
Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.
Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.
Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.
En el caso concreto de la homeopatía, aunque de igual aplicación para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.
Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.
Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.
Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.
FIRMAR EL MANIFIESTO
Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:
La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.
La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.
No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.
En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.
Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.
Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.
Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.
En el caso concreto de la homeopatía, aunque de igual aplicación para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.
Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.
Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.
Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.
FIRMAR EL MANIFIESTO
viernes, 29 de octubre de 2010
De realistas y soñadores.
Hace un tiempo pensaba que en este mundo se castigaba a los soñadores, a los idealistas, algo así como que en un mundo gris estaba mal usar colores. Ahora pienso al contrario, en un mundo donde toda la gente vive en las nubes, está mal señalar que hay algo de suelo por allá abajo.
Me explico. Política: está de moda ser "progre de muerte". En nombre del feminismo (que evidentemente, es el único camino a seguir), por ejemplo, se han llevado a cabo auténticas decisiones hembristas (una ley que aplica distintas penas según el delincuente sea hombre o mujer). Si se te ocurre señalar eso, eres un machista. En el nombre de la multiculturalidad, se han cometido auténticas barrabasadas en ciertas comunidades autónomas, donde por ejemplo, puntúan más a un ingeniero por saber catalán que por saber inglés. Si se te ocurre decir que eso no tiene sentido, eres un fascista.
En los estudios. Los profesores, siempre los malos, los cabrones, los hijos de puta que suspenden porque sí. No, hamijo, quizás si te han suspendido es porque no has estudiado. Claro, que si piensas eso entonces eres un mal compañero y un vendido.
En el amor. Psé. Esto daría para folios y folios. Resumiendo: has de creer en el amor eterno. Da igual que los amores eternos se rompan todos los días, pero el tuyo es eterno, igual que el anterior e igual que el siguiente. No basta con querer hoy, no basta con esforzarse para poder durar todo lo que se puedas con ella. Tienes que pensar que dentro de muchos años el amor va a seguir ahí. Y si no lo crees, no pasa nada, siempre que disimules. Puedes hacer las promesas de todas formas y luego no cuidar en absoluto tu relación. El problema viene si, aunque te esfuerces todo lo que puedes por tu pareja, dices en voz alta que no crees que vaya a durar para siempre. Entonces eres un cínico o un amargado.
En fin.
Aclarando:
1) Hembrismo != feminismo. Hembrismo = opuesto de machismo; feminismo = igualdad.
2) Tenía unos cuantos años menos cuando escribí esto, y ahora supongo que conviene aclarar un par de cosas. Estoy completamente a favor (y quien me lea, lo sabe) de la multiculturalidad, lo que me da rabia es la politización de algo tan valioso como las distintas lenguas o culturas. En la carrera, he aprendido que un profesor con un dia cruzado puede follarte aunque vayas preparado, si bien en el 99% de los casos currar lo suficiente no te garantiza un 9, pero sí un 5. Del amor sigo pensando lo mismo, y la señorita Peces de Colores lo ha dicho muy bien (quizás incluso mejor que yo) en los comentarios: "el caso es que quieren que sueñes con ello y una vez que lo tengas no veas más allá de tus narices. Y si no te das cuenta de las cosas a tiempo, de bonito no tendrá nada, porque una relación hay que currársela"
Me explico. Política: está de moda ser "progre de muerte". En nombre del feminismo (que evidentemente, es el único camino a seguir), por ejemplo, se han llevado a cabo auténticas decisiones hembristas (una ley que aplica distintas penas según el delincuente sea hombre o mujer). Si se te ocurre señalar eso, eres un machista. En el nombre de la multiculturalidad, se han cometido auténticas barrabasadas en ciertas comunidades autónomas, donde por ejemplo, puntúan más a un ingeniero por saber catalán que por saber inglés. Si se te ocurre decir que eso no tiene sentido, eres un fascista.
En los estudios. Los profesores, siempre los malos, los cabrones, los hijos de puta que suspenden porque sí. No, hamijo, quizás si te han suspendido es porque no has estudiado. Claro, que si piensas eso entonces eres un mal compañero y un vendido.
En el amor. Psé. Esto daría para folios y folios. Resumiendo: has de creer en el amor eterno. Da igual que los amores eternos se rompan todos los días, pero el tuyo es eterno, igual que el anterior e igual que el siguiente. No basta con querer hoy, no basta con esforzarse para poder durar todo lo que se puedas con ella. Tienes que pensar que dentro de muchos años el amor va a seguir ahí. Y si no lo crees, no pasa nada, siempre que disimules. Puedes hacer las promesas de todas formas y luego no cuidar en absoluto tu relación. El problema viene si, aunque te esfuerces todo lo que puedes por tu pareja, dices en voz alta que no crees que vaya a durar para siempre. Entonces eres un cínico o un amargado.
En fin.
Aclarando:
1) Hembrismo != feminismo. Hembrismo = opuesto de machismo; feminismo = igualdad.
2) Tenía unos cuantos años menos cuando escribí esto, y ahora supongo que conviene aclarar un par de cosas. Estoy completamente a favor (y quien me lea, lo sabe) de la multiculturalidad, lo que me da rabia es la politización de algo tan valioso como las distintas lenguas o culturas. En la carrera, he aprendido que un profesor con un dia cruzado puede follarte aunque vayas preparado, si bien en el 99% de los casos currar lo suficiente no te garantiza un 9, pero sí un 5. Del amor sigo pensando lo mismo, y la señorita Peces de Colores lo ha dicho muy bien (quizás incluso mejor que yo) en los comentarios: "el caso es que quieren que sueñes con ello y una vez que lo tengas no veas más allá de tus narices. Y si no te das cuenta de las cosas a tiempo, de bonito no tendrá nada, porque una relación hay que currársela"
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