Verso libre
La realidad ha hipado y te has materializado, lanzando chispas al
caminar de puntillas. Bordeando la candidez del límite, cruzando a este
lado del espejo. Te desperezas y coges impulso.
Uno a
ocho, distintas facetas que se mezclan y destellean en el transcurso de
la misma canción. Eres un dado que rebota y vuelve al aire, la bola roja
en la casilla negra. El juego que no termina. Y mientras, como una
variable sin determinar, vas dando vueltas por la ecuación vital,
desbaratando cuentas aquí y allá. No pretendo resolverte, no quiero
fijarte. Me gusta el caos peligrosamente inofensivo que provocas.
Te abrazas -me abrazo- al bailar y arde tu mejilla. Ganchos al abordaje entre tu vestido y mi camisa.
Un día uno me atraviesa directo el bolsillo del pecho, antiguas heridas. Me
río. No, no te preocupes por el agujero, se arreglan solos los
descosidos, y no me disgustan los arañazos precisos.
Pero quizás
al volver a casa cambie la película. Quizás cuando cae el telón entras
en el armario para despedazar a tu monstruo, por mucho que sepas que se
recompondrá al cerrar la puerta. ¿Es así? No sé quién ganará a la larga,
o a qué coste. Espero que tú. Espero que solo te cueste una maleta que
llevar. Como máximo, el carnet del club de los rotos y recompuestos.
Quizás pueda enseñarte de remiendos. Quizás para entonces puedas
enseñarme tú a mí.
Mientras sigue con tu verso libre, tu escalera de color, tu dado cargado. Girls just wanna have fun. Y así es como debe ser.
_________________________________________________________________
Mayo
Es un Mayo de flores rotas. Hoy la miro y sigue siendo escarcha de prontos inciertos. La tinta que grabaron en su piel a traición le impregnó el corazón. Sus ojos hablan de grandes estrellas pero sólo ocultan destellos negros. A veces baila como si no hubiese un mañana. A veces ríe como si tuviese alma. A veces ama desde la locura y el más profundo sentimiento. Entonces yo me pierdo en su cuerpo y me vuelvo a enamorar de su misterio. Pero es un Mayo de pétalos en cascada. Si la beso se deshace entre mis brazos. Caigo en el vacío de su magia. Hoy la miro y la veo ecléctica, hermosa, exótica. Ella se intuye en las sombras. La veo en todos sus reflejos pero nunca sé cual es el que se mira en el espejo. Ella se desconoce, se pierde en la noche. Ella no ve ninguno de sus reflejos.
[by SerenaLunaLlena]
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miércoles, 18 de febrero de 2015
domingo, 1 de febrero de 2015
Espejos rotos
Esta va cargada.
No miento. Pero puede que alguna vez me envuelva en plumas,
calce las aletas de nadar y diga “cuac”. No miento ni echo a nadie. Pero puede
que consiga que me echen. No es manipular si dejas un resquicio a la
interpretación correcta, aún sabiendo que el 99% de los casos será la
equivocada y beneficiosa.
Es ese – o esa –
miembro de mi propia Tribu de Uno, la que maneja las palancas en lo más hondo y
que es pura racionalidad, la que toma las decisiones de este estilo. Y la
dejamos hacer. Gracias a su mano firme, los demás podemos ser sensibles,
emocionales o irracionales el resto del tiempo. Y es tan feo y es tan antinatura. Pero cada uno juega con lo que tiene y se le da bien. Y en mi caso son las decisiones erráticas, aparentemente irracionales, tristes y de núcleo helado. Por el bien mayor.
Tras las paredes de la cárcel comienza mi libertad. Cuando soy víctima y culpable, ya estoy libre. Lo lamento, lo lamento. Pero me voy, las variables se eliminan y se simplifica la vida.
Ahora, siendo directos. Me cambiaron el aprecio por debilidad, postración o vete a saber qué. Se tranquilizaron con el reflejo del espejo roto. Di la oportunidad, y no.
Ahora, como entonces, es tiempo de seguir andando.
Ahora, como entonces, es tiempo de seguir andando.
sábado, 3 de enero de 2015
Juegos y errores
Cualquier gamer experimentado es consciente del peso que puede tener en el largo plazo un error significativo al comienzo de cualquier partida. Una elección incorrecta de habilidad que cierra el árbol, una muerte temprana que te retrasa, construir un aldeano en vez de una granja y bloquearte,... Cosas tan sencillas que en el minuto dos de juego pueden hacerte ver que ya has perdido, que te ganarán, que el reto ya no se puede conseguir. Más vale tirar en ese momento de la palanquita de restart y ahorrar tiempo y frustraciones. Al jugador más neófito o casual esto puede llamarle la atención sobremanera.
- "Pero si te quedaba toda la partida por delante".
- Anda, toma el mando.
Ídem en los juegos de equipo. Si tu equipo está discutiendo en la pantalla de elección de campeón, si al minuto cinco el Support ya está en modo rambo a pesar de haber muerto tres veces... casi sale más a cuenta tirar el surrender pronto y ahorrarte el sufrimiento.
Por supuesto, que puedes seguir. Quizás una carambola te permita enderezar el resultado. O puedes aprender o divertirte, de cara a futuros intentos. Supongo que depende del estado de ánimo, del objetivo y del grado de certeza sobre la futura fatalidad del error inocente. Y del tipo de error y la fuente.
Trasladándolo al plano de relaciones personales - cómo no, algún día dejaré de escribir entradas pseudometafóricas - se dan las mismas situaciones.
Ejemplos prácticos.
- Errores tipo "Qué se le va a hacer": He explorado hacia donde no era / es menos cariñoso de lo que me gustaría.
- Errores tipo "Esto se puede corregir con el tiempo":Se me han adelantado con la primera Maravilla / Me ha mentido respecto lo que piensa.
- Errores tipo "Mira hacia allá mientras me voy poniendo las Botas de Salir Cagando Leches":Mi compi de línea está dibujando una esvástica con wards / Me ha dicho que a largo plazo me tendré que deshacer de mi perro porque no le gusta
- Y, los más recientes y tristes, errores tipo "me quedaré y disfrutaré y aprenderé, pero aunque aún tú no lo sepas, ya hemos perdido":Ha dejado al carry solo en la línea farmeando toda la partida / Al terminar de planear nuestro primer viaje juntos se fue a follarse a su ex. Cosa normal porque no éramos nada oficial aún. Y nos lo pasamos de puta madre en la excursión. Pero.
Suena
.
- "Pero si te quedaba toda la partida por delante".
- Anda, toma el mando.
Ídem en los juegos de equipo. Si tu equipo está discutiendo en la pantalla de elección de campeón, si al minuto cinco el Support ya está en modo rambo a pesar de haber muerto tres veces... casi sale más a cuenta tirar el surrender pronto y ahorrarte el sufrimiento.
Por supuesto, que puedes seguir. Quizás una carambola te permita enderezar el resultado. O puedes aprender o divertirte, de cara a futuros intentos. Supongo que depende del estado de ánimo, del objetivo y del grado de certeza sobre la futura fatalidad del error inocente. Y del tipo de error y la fuente.
Trasladándolo al plano de relaciones personales - cómo no, algún día dejaré de escribir entradas pseudometafóricas - se dan las mismas situaciones.
Ejemplos prácticos.
- Errores tipo "Qué se le va a hacer":
- Errores tipo "Esto se puede corregir con el tiempo":
- Errores tipo "Mira hacia allá mientras me voy poniendo las Botas de Salir Cagando Leches":
- Y, los más recientes y tristes, errores tipo "me quedaré y disfrutaré y aprenderé, pero aunque aún tú no lo sepas, ya hemos perdido":
Suena
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jueves, 1 de enero de 2015
1 de enero
- Necesito saber qué es esto
- Son partituras. Ya te lo dije, solo son dos personas diviertiéndose.
- Hay dos posibles consecuencias: si acaba, alguien sale herido; y si no acaba, alguien sale herido.
- Pero que acabe mal no significa que tenga que empezar mal. Todo acaba. La vida acaba. Por eso hay que disfrutarla.
Del derecho y del revés, la nochevieja durmiendo, año nuevo incumpliendo no-propósitos. Por un 2015 de actes manqués y sinsentidos libres y no-dolientes.
- Son partituras. Ya te lo dije, solo son dos personas diviertiéndose.
- Hay dos posibles consecuencias: si acaba, alguien sale herido; y si no acaba, alguien sale herido.
- Pero que acabe mal no significa que tenga que empezar mal. Todo acaba. La vida acaba. Por eso hay que disfrutarla.
Del derecho y del revés, la nochevieja durmiendo, año nuevo incumpliendo no-propósitos. Por un 2015 de actes manqués y sinsentidos libres y no-dolientes.
martes, 23 de diciembre de 2014
(Re)Clamo
Me ha contado este viejo hombre que la lluvia ha acabado. Cuando el sol golpea por primera vez los párpados, cierro la mano. Tierra mojada, mi signo. Carcajadas rompiendo el pecho y las costillas. Recupero mi sombrero de tela contra las desdichas y me encamino de vuelta a la ciudad.
Las mismas calles, los mismos rostros, pero surco lo que antes se arrastraba alrededor de mis pies. Las raíces se han vuelto humo, que desaparece o se solidifica en cada alma que toco. Si el hormigón me rodea, estallo. Si el agua se cierra sobre mi cabeza, respiro tranquilo y sigo nadando. Pronto estaré lejos, pero volveré, solo cogeré carrera para seguir más alto, más fuerte, mejor. Ahora mi reflejo sonríe, ganadas sus propias batallas. Soy un niño, sí, de huesos rotos y alma agujereada. Pero desde abajo, como entonces, vuelvo a ser imbatible.
Las mismas calles, los mismos rostros, pero surco lo que antes se arrastraba alrededor de mis pies. Las raíces se han vuelto humo, que desaparece o se solidifica en cada alma que toco. Si el hormigón me rodea, estallo. Si el agua se cierra sobre mi cabeza, respiro tranquilo y sigo nadando. Pronto estaré lejos, pero volveré, solo cogeré carrera para seguir más alto, más fuerte, mejor. Ahora mi reflejo sonríe, ganadas sus propias batallas. Soy un niño, sí, de huesos rotos y alma agujereada. Pero desde abajo, como entonces, vuelvo a ser imbatible.
viernes, 12 de diciembre de 2014
Mi esperanza
Mi esperanza no son zapatitos brillantes de charol, que nunca pasaron por un charco. Ni cristales de colores fragmentados, que lo mismo me cortan a mí que a los demás. Tan siquiera el bastión inamovible donde rompen las olas y los vientos huracanados sin desgastarla.
Mi esperanza es una mochila gastada y remendada, decorada y firmada, con descosidos y refuerzos, con espacio para llevar lo necesario - mío y ajeno sin serlo- por la Senda. Ligera, cómoda en la espalda. No es lo más bonito, no es lo más útil ni lo más resistente. Quizás no le serviría a nadie más, pero a mí me acompaña en el camino y eso es suficiente.
Mi esperanza es una mochila gastada y remendada, decorada y firmada, con descosidos y refuerzos, con espacio para llevar lo necesario - mío y ajeno sin serlo- por la Senda. Ligera, cómoda en la espalda. No es lo más bonito, no es lo más útil ni lo más resistente. Quizás no le serviría a nadie más, pero a mí me acompaña en el camino y eso es suficiente.
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Miedo a las corrientes de aire
Todavía no soy más que un niño parecido a mil niños más que han leído y te han dedicado el mismo libro. No necesito decirte las palabras y tú no necesitas oírlas de mí. No soy para ti más que un niño parecido a otros cien mil niños que te las dijeron antes. Pero, si me domesticas, disfrutaremos el uno del otro. Conocerás el sonido de mis palabras. Las tuyas me sacarán fuera de mi madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá, a los lejos, el mar? Yo no sé nadar, me agobia el agua. El mar no me recuerda nada. ¡Y eso es triste! Pero tú sabes a brisa y a sal. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado. El mar me hará recordarte.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Acaba noviembre
[Suena]
Quizá el humo, imbricado con el aliento propio, vuela donde estoy pensando. Tendría sentido pues. Las hebras enroscándose a tu alrededor, en un salón sin corrientes. El humo recoge el momento su esencia y se fija para siempre en los muebles, en las paredes, abarca hasta los pensamientos y la música - intangible es intangible. El humo, en el portal entre lo físico y lo esencial, conductor y fijador perfecto de un instante.
Y se consuma el momento y vuelve a elevarse recto, capturándome solo a mí. Mirando el techo, finalizando los pensamientos, cuando unas hebras más finas y delicadas que la mías se cruzan y bailan delante de mis ojos.
Quizá el humo, imbricado con el aliento propio, vuela donde estoy pensando. Tendría sentido pues. Las hebras enroscándose a tu alrededor, en un salón sin corrientes. El humo recoge el momento su esencia y se fija para siempre en los muebles, en las paredes, abarca hasta los pensamientos y la música - intangible es intangible. El humo, en el portal entre lo físico y lo esencial, conductor y fijador perfecto de un instante.
Y se consuma el momento y vuelve a elevarse recto, capturándome solo a mí. Mirando el techo, finalizando los pensamientos, cuando unas hebras más finas y delicadas que la mías se cruzan y bailan delante de mis ojos.
Ganas
Me disfrazo de ti.
Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti.
Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir
Llega la mañana y desapareces entre la lluvia. Escondo mis ganas de verte en el estanque de los peces, en el pequeño peluche, entre los roces de piano. Antes de dormirme pienso...
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Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti.
Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir
Llega la mañana y desapareces entre la lluvia. Escondo mis ganas de verte en el estanque de los peces, en el pequeño peluche, entre los roces de piano. Antes de dormirme pienso...
jueves, 27 de noviembre de 2014
Llevaba tu nombre
El tren huracán hace tiempo que no corre por las vías. Adormece la tarde en los raíles de otoño, rodeado de las hojas de las tardes que caen ya temprano. Respira el valle y avanza el calendario, destiñen las planchas de metal, se empañan las ventanas. Ronronea ronco el motor de la máquina, somnoliento, imaginando amaneceres frescos surcando los caminos vora del mar.
Anochece y el hierro se enfría. La caldera, insuficiente para despertar del todo los engranajes, se conforma con insuflar vida por los pasillos, calor en los asientos, esperando que el carbón aguante un año más y, tal vez, el tren vuelva a ser huracán.
Anochece y el hierro se enfría. La caldera, insuficiente para despertar del todo los engranajes, se conforma con insuflar vida por los pasillos, calor en los asientos, esperando que el carbón aguante un año más y, tal vez, el tren vuelva a ser huracán.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Fallo de realidad - 100%
Ya está, ya he vuelto a tropezarme con el cable anímico y se ha desconectado. El sistema no está preparado para esto. La desconexión siempre es un mal trago, pero nada que ver un cierre ordenado con romper la interfaz a medio formar. Torpe
Ahora ya sé lo que viene. Días de glitches, texturas mal recordadas, caminos que se pierden en medio del salón y oportunidades que parecen abiertas cuando no lo están. Fallos de realidad. Como una borrachera o migraña, saber que estás desorientado ayuda a no desesperarse, pero no quita que sea una putada igual. Imagínate al pobre Neo en su cuarto, viendo a la mujer de rojo aparecer y evanescerse cada madrugada, con la sonrisa del gato de Alicia y el vuelo de una falda. Triste.
domingo, 16 de noviembre de 2014
23:36
¡Cuidado que se cumple! Hay que joderse, estaba listo para mojarme los pies y un tsunami me ha pasado por encima. ¿Estos sentimientos de debajo del sofá son tuyos?
¿Esperanzas dices? Se trenza el pelo con la luz de la mañana de domingo. Sonrisita cansada de la chica de la alturas, que cree todo menos lo que es. ¡Que me cabes en los brazos, que eso no se encuentra cada día! Me reprimo para no alborotarla más. Jugando, jugando, me he dejado la tranquilidad en casa. Volveré a hurtadillas, devolveré el anillo y, con suerte, me la traeré de vuelta. ¿La tranquilidad? ¿O las ...?
¿Esperanzas dices? Se trenza el pelo con la luz de la mañana de domingo. Sonrisita cansada de la chica de la alturas, que cree todo menos lo que es. ¡Que me cabes en los brazos, que eso no se encuentra cada día! Me reprimo para no alborotarla más. Jugando, jugando, me he dejado la tranquilidad en casa. Volveré a hurtadillas, devolveré el anillo y, con suerte, me la traeré de vuelta. ¿La tranquilidad? ¿O las ...?
domingo, 9 de noviembre de 2014
Mis brotes verdes (II)
No cesan, no cesan las ilusiones. Me alegro sin motivo, las ganas me desbordan. ¿De qué? No lo sé. ¿Se puede estar enamorado de nadie? 7 horas de baile se me quedan cortas, las 5 de la mañana aún no es tiempo de volver a casa. Dormir es perder el tiempo, pero la tarde de Sant Cugat merece verse despacio y un dia de pantalla, música y libro es tan tranquilizantemente imperfecto como el anterior.
Mis brotes verdes
En primavera fueron arrancadas de raíz, sal en las heridas y en la tierra, pisados y quemados los restos.
En verano cambiamos el sustrato, aprendimos a sembrar y enterramos las semillas poco a poco.
En otoño las noto enraizarse, bien fuerte, extendiéndose hacia abajo y hacia los lados. Tomando y almacenando, construyendo los fundamentos. Mostrando los primeros brotes verdes entre las hojas caídas.
Lo tengo decidido: mis plantas serán de sol de invierno y de montañas, de viento y frío, de nieve. Me sentaré en el centro, notando el calor dentro de la camisa aunque aúllen las nubes ahí fuera. No vamos a esperar a la nueva primavera, no la necesitamos.
En verano cambiamos el sustrato, aprendimos a sembrar y enterramos las semillas poco a poco.
En otoño las noto enraizarse, bien fuerte, extendiéndose hacia abajo y hacia los lados. Tomando y almacenando, construyendo los fundamentos. Mostrando los primeros brotes verdes entre las hojas caídas.
Lo tengo decidido: mis plantas serán de sol de invierno y de montañas, de viento y frío, de nieve. Me sentaré en el centro, notando el calor dentro de la camisa aunque aúllen las nubes ahí fuera. No vamos a esperar a la nueva primavera, no la necesitamos.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Otoño
Cumplo con el oficio, con las mismas piedras y plumas que solía encontrar. La diferencia radica en no mirar el reloj de salida. Se ha convertido en una espera paciente. No, como antes, en una excusa para matar el tiempo hasta el próximo acierto. Descubrí que no solo la caverna era falsa, sino que al salir los árboles, el sol, las propias Ideas solían ser de papel. Y me volvi adentro a seguir pensando.
Consolido la brújula moral, las excepciones, mi caracter. Intento templarme por lo que algún día vendrá. El suelo es sólido bajo mis pies y siempre que puedo miro a través de la ventana, sin cristales. Elijo cuidadosamente lo que doy y retengo e intento hacerlo con quién se queda y quién se va. Hace un tiempo me propuse relajarme y aquí estoy, a falta de unos meses para el final y ya podría estar listo para aprobar. Solo que eso nunca valió.
Consolido la brújula moral, las excepciones, mi caracter. Intento templarme por lo que algún día vendrá. El suelo es sólido bajo mis pies y siempre que puedo miro a través de la ventana, sin cristales. Elijo cuidadosamente lo que doy y retengo e intento hacerlo con quién se queda y quién se va. Hace un tiempo me propuse relajarme y aquí estoy, a falta de unos meses para el final y ya podría estar listo para aprobar. Solo que eso nunca valió.
sábado, 18 de octubre de 2014
¿Dónde te has metido?
Vuelvo, vivo.
Me trasladé de nuevo, unas cuadras más al oeste del Vallés. Dejé atrás finalmente mi primer hogar, traje las cenizas conmigo. Ahora vivo en un tercer piso sin ascensor, con una ventana a los árboles y al Tibidabo. 4 almas conformamos la casa y una ya ha dormido conmigo sin yo saberlo.
Jynx está en horas bajas. Últimamente hasta sonríe un poco, a veces. No quiero echarla, aquí estamos todos en el mismo barco, y se le perdona sus salidas de tono. Todavía guarda la aguja en el bolsillo, por si algún día nos hiciera falta. De momento un mes sin cruce de cables. Puedo.
Fui al norte, a las alemanias y las islas cosidas con puentes. Volví a bailar. Pasó de puntillas ya por las figuras y evito caderazos innecesarios. El profesor aún me pega a veces, "puedes hacerlo mejor" me dice. Así que seguiremos.
Y el por qué del abandono, que me dicen voces del ático, es... Indeterminado. Creo que, en épocas positivas, escribo con lo que me queda del día a día. Y últimamente había decidido gastarlo en personas. ¿Invertirlo? ¿Gastarlo? En ellas estamos. De todas formas, mal estaría perder el paso de la senda. Íbamos bien, sí, continuamos.
Me trasladé de nuevo, unas cuadras más al oeste del Vallés. Dejé atrás finalmente mi primer hogar, traje las cenizas conmigo. Ahora vivo en un tercer piso sin ascensor, con una ventana a los árboles y al Tibidabo. 4 almas conformamos la casa y una ya ha dormido conmigo sin yo saberlo.
Jynx está en horas bajas. Últimamente hasta sonríe un poco, a veces. No quiero echarla, aquí estamos todos en el mismo barco, y se le perdona sus salidas de tono. Todavía guarda la aguja en el bolsillo, por si algún día nos hiciera falta. De momento un mes sin cruce de cables. Puedo.
Fui al norte, a las alemanias y las islas cosidas con puentes. Volví a bailar. Pasó de puntillas ya por las figuras y evito caderazos innecesarios. El profesor aún me pega a veces, "puedes hacerlo mejor" me dice. Así que seguiremos.
Y el por qué del abandono, que me dicen voces del ático, es... Indeterminado. Creo que, en épocas positivas, escribo con lo que me queda del día a día. Y últimamente había decidido gastarlo en personas. ¿Invertirlo? ¿Gastarlo? En ellas estamos. De todas formas, mal estaría perder el paso de la senda. Íbamos bien, sí, continuamos.
sábado, 30 de agosto de 2014
La primera
Hoy un destello plateado me ha devuelto los buenos días desde el espejo. "Habrá sido una gota de agua. O un pelo un poco más rubio por el sol. O..." Pero no. Tal y como la navaja de Occam sugería, ahí estaba. Pequeñita, cruzada (como para llamar más la atención), orgullosamente desafiante, proclamando que ha venido para quedarse y pronto la acompañarán más. Mi primera cana.
La verdad es que ya tardaba. La verdad es que se la esperaba. La carrera, el curro, las locuras. Me merecía al menos esa insignia. Ya he sobrevivido un cuarto de siglo y en algo se tiene que notar.
Así que bienvenida, compañera. No te arrancaré, esconderé ni me avergonzaré de ti. Eres un recordatorio que los años siguen pasando y que toca empezar a hacer las cosas bien. Esperemos que sirva.
La verdad es que ya tardaba. La verdad es que se la esperaba. La carrera, el curro, las locuras. Me merecía al menos esa insignia. Ya he sobrevivido un cuarto de siglo y en algo se tiene que notar.
Así que bienvenida, compañera. No te arrancaré, esconderé ni me avergonzaré de ti. Eres un recordatorio que los años siguen pasando y que toca empezar a hacer las cosas bien. Esperemos que sirva.
miércoles, 20 de agosto de 2014
De nuevo
Es curioso. Pasamos del "Cuánto daño te han hecho, espero que sanes, no puedes desconfiar de todo" al "lo siento si te he fallado, pero tú elegiste confiar en mí, tenías las expectativas demasiado altas". Me reiría por no llorar, pero la verdad es que en el fondo no tiene ninguna gracia. El mundo está loco. La confianza y la sinceridad son valores que todo el mundo dice tener y considerar indispensables, hasta que dejan de serlo. Nadie comprende que la confianza es absolutamente bidireccional y nos dolemos por mentiras que hemos contado mil veces. El que a hierro mata, a hierro muere, ¿es tan difícil de entender? Supongo que sí o todo el mundo estudiaría, seria fiel y haría deporte.
No se trata de desgajar tu vida y exponerla. No airees el cuarto si no quieres mostrar que no has limpiado la ropa sucia, que hay dinero bajo el colchón. No hace falta. Se honesto, cierra la ventana. Di "no quiero que miréis, es mi vida y acepto no mirar en las vuestras". En vez de eso la dejamos entornada y queremos que las ajenas nos las abran de par en par.
Es triste. Mas triste aun si pudiéramos sacar estadísticas. No es como el orgullo o la agresividad, que hay quien sí y hay quien no, o quien lo es en grado tan pequeño (¿agresividad blanca?) que da igual. No, ojalá. Es que todo el mundo miente y simplemente la pregunta es en qué. Quedan los locos, los radicales, los que lo ven o blanco o negro y sostienen que una mentira basta, que si quieres no debes engañar. Y quedan los pocos honestos que admiten no ser honestos. Esos me caen bien. Al menos sabes lo que esperar. Y esa tía sera una zorra y ese tío sera un cabrón, pero ahí los tienes admitiéndolo sin victimismos ni medias tintas. Mucho mas daño hacen los que sí pero no.
Me niego, me niego a jugar. Aunque me fallen todas las piezas. Seguiré confiando de entrada en cada amigo, cada pareja, tan alto como pueda, pues la desconfianza se replica muy fácilmente. Y sin excusas. No me voy a desalentar por muchos fallos y piedras. No voy a ceder para que así el resto pueda sentirse excusado.
Que os zurzan. A todos. Literalmente. No soy yo el que está roto, deshilachado, descosido. Sois todos vosotros. Y lo peor es que probablemente nunca lo sabréis.
No se trata de desgajar tu vida y exponerla. No airees el cuarto si no quieres mostrar que no has limpiado la ropa sucia, que hay dinero bajo el colchón. No hace falta. Se honesto, cierra la ventana. Di "no quiero que miréis, es mi vida y acepto no mirar en las vuestras". En vez de eso la dejamos entornada y queremos que las ajenas nos las abran de par en par.
Es triste. Mas triste aun si pudiéramos sacar estadísticas. No es como el orgullo o la agresividad, que hay quien sí y hay quien no, o quien lo es en grado tan pequeño (¿agresividad blanca?) que da igual. No, ojalá. Es que todo el mundo miente y simplemente la pregunta es en qué. Quedan los locos, los radicales, los que lo ven o blanco o negro y sostienen que una mentira basta, que si quieres no debes engañar. Y quedan los pocos honestos que admiten no ser honestos. Esos me caen bien. Al menos sabes lo que esperar. Y esa tía sera una zorra y ese tío sera un cabrón, pero ahí los tienes admitiéndolo sin victimismos ni medias tintas. Mucho mas daño hacen los que sí pero no.
Me niego, me niego a jugar. Aunque me fallen todas las piezas. Seguiré confiando de entrada en cada amigo, cada pareja, tan alto como pueda, pues la desconfianza se replica muy fácilmente. Y sin excusas. No me voy a desalentar por muchos fallos y piedras. No voy a ceder para que así el resto pueda sentirse excusado.
Que os zurzan. A todos. Literalmente. No soy yo el que está roto, deshilachado, descosido. Sois todos vosotros. Y lo peor es que probablemente nunca lo sabréis.
sábado, 9 de agosto de 2014
Campanilla
Campanilla para las horas grises, campanilla que llama a la vida. Campanilla que toca... arrebato. Corren golpes por el suelo, corren golpes en el pecho, corren golpes calle abajo, por debajo de las nubes y entre las montañas. Rie la niña, rie la niña y mueve la mano lanzando uno, dos, tres besos al aire y los ve marchar, con golondrinas en el pecho y en los hombros. Irrumpe el agua que rompe aceras, que estremece los pies. Verde en todas las esquinas, en la ladera y en el horizonte, gris y negro y azul. Se apagan las luces, se apaga la tierra, hasta que solo queda un latido, llamando, esperando.
miércoles, 23 de julio de 2014
Lo siento
Vuelvo a despertar llorando y sin recordar nada de lo que he soñado. Solo una gigantesca sensación de pérdida, frío y arrepentimiento. Pienso "pude haberlo hecho mejor, pude haberme quedado" pero no sé dónde ni cómo. Quizá me caza de noche lo que disperso despierto.
A dormir...
A dormir...
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