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martes, 24 de febrero de 2015

Irreflexividad e inteligencia

—Yo nunca te he llamado estúpido —me corrigió Ben—. Eres
inteligente, eso ya lo sabemos. Pero a veces eres irreflexivo. Una
persona inteligente e irreflexiva es una de las cosas más aterradoras
que existen. Y lo peor es que te he estado enseñando cosas peligrosas

lunes, 5 de enero de 2015

¿Alguien recuerda lo que significaba "te quiero"?

Texto que dispara en tantas direcciones, no sé si de manera intencionada o como un niño con una minigun. Cada uno escoja su bala.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Segundas oportunidades

- Y en las segundas oportunidades, ¿cree usted?
- Sí, en lo que no creo es en la capacidad de la gente para aprovecharlas.

[Pregunta final de una entrevista a Reverte, se puede leer entera aquí]

jueves, 1 de noviembre de 2012

Hoy muero

[ Escritora invitada: Sophie. Texto y traducción suyas, yo solo he parcheado. ]

Hoy, muero.
Estoy feliz. Estoy tan cansada. Tengo hambre de vida, y no tengo ni idea de como expresar esa hambre. Mordí todas las formas de mi existencia y las he roido hasta la medula. No estuve triste, estuve desesperada. No estuve feliz, me volví loca de felicidad. No estuve enfadada, lloré de rabia. Quise. Hasta la locura.

Quiero tanto, tanto más. Cuando era pequeñita, era transparente. Sé lo que significa no existir. Sé lo que significa intentar recoger una mirada. Me volví loca. Grité, sola en mi cuarto, rezando por que hubiera alguien oyéndome. Corrí en las calles abarrotadas pensando que quizá tropezaría con alguien y que entonces, por fin, alguien me vería. Que, por fin, existiría. Pero aun así, tenía miedo. Entonces aminoraba, inclinaba la cabeza y me confundía en las masas. Invisible para todos y, sobre todo, para mi.

Mas tarde, encontré en mí la fuerza y el animo de existir a los ojos de los otros. Tuve amigos, muchos. Amantes, un poco menos. Fui amada. Incluso amé, algunas veces. Me quemé al fuego de estos amores, hasta que mis emociones se evaporaban al sol duro del verano. Me colgé de manos como a cuerdas en el medio de una tormenta, y caí, caí interminablemente y me rompí y me construí y caí otra y otra vez. Y hoy, todavía, estoy llena de pequeñas cicatrices que dejan en la mirada un color un poco triste; llena de hoyuelos dando a la sonrisa un poco de sol.

Hoy, muero. Vi el coche llegar. Le he visto, y no he movido. De forma extraña, no tenía miedo. Sin embargo tuve miedo toda mi vida. Miedo de mis sueños y de mi ambición. Miedo de mi locura y de mi sabiduría. Miedo de mi tristeza y miedo de mi alegría de vivir. Miedo de los otros, miedo de mí mismo. Me encerré al fondo de mi cama, acurrucada en una pequeña bola para que nadie me viera. Me inventé reglas. Si nada sale de la manta, nada me puede pasar. Imaginé hechizos, monstruos, vampiros, pero por fin no serían tan malos conmigo y me mirarían dormir diciendo « merece vivir ». Intenté tanto dar un sentido a mi existencia.

Como si tener sentido significase no tener miedo.

Estoy rota. Sobre el asfalto, siento mi sangre fluyendo alrededor de mi y oigo los gritos, las llamadas. Los hipidos del conductor. Es joven, a lo mejor mi edad. Tiene el pelo moreno asombrosamente ordenado y los ojos embarullados por las lagrimas. Siempre estuve rota. ¿Quien no lo está? ¿Quien no tiene, al fondo de si mismo, estas grietas que solo hay que rozar para que todo se derrumbe, como un castillo de cartas? Mis grietas son las de todas estas envidias que nunca supe retener. De mis impulsividades. De estos dias cuando dejaba todo en suspenso para cruzar la mitad del pais y ir a ver el mar.

¡El mar! Echaré el mar de menos. Nací de la agua y de la tormenta. Siempre he creido que mis envidias y mis deseos venian de la locura del mar, de su caracter inestable y magnifico. Si hubiera querido que se dijera algo de mi despues de mi muerte, seria que era salvaje e impredecible. Como el mar.

Hoy, muero. Veo a esas caras que se emborronan alrededor de mi. Como los que nunca llegué a colgar cuando vivi. Se me escaparan de las manos, todos. Inodoros. Incoloros. Insipidos. Como fines jirones de bruma, inconsistentes e irreales. Entre vosotros, raros relámpagos de luz. Auroras. Pero tantas, tantas sombras. Tanta belleza escondida para no destacarse. Tantas maravillas enterradas lejos, lejos, como un tesoro. Tantas vidas arruinadas por vuestra cobardia. Tuve miedo. Solo estuvisteis angustiados. Angustiados por hoy, por mañana, por ayer. El miedo se vive y se transforma, la angustia solo se inventa.

¿No lo veis? No hay soluciones. No hay meta. No hay milagros. No hay nada de real en el reloj, la sabiduria y la tranquilidad. No sois nada de todo eso. No sois nada. Cuando pudisteis haber sido vosotros. Vosotros, incompletos, fascinantes, irracionales. Vosotros, parados un momento bajo de la lluvia para mirar al mundo esconderse, vosotros, hipnotizados por las primeras caidas de nieve, vosotros, equilibristas de la noche sobre un bordillo.

Pero habeis cambiado. Olvidasteis. Vosotros olvidasteis. Aprendisteis el dominio. Y, poco a poco, desapareceis, como estatuas de arena lentamente erosionadas por el mar. Sí: hoy, muero, pero ya estais mas muerto que yo.

martes, 30 de octubre de 2012

Recordar a Miguel Hernández

En el aniversario de su nacimiento, un texto precioso de Pablo Neruda sobre el poeta:

Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!

sábado, 15 de septiembre de 2012

Rayuela (II)

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada día la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara (...)

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí mismo como una luna en el agua. 

Julio Cortázar, Rayuela.

martes, 21 de agosto de 2012

Rayuela

Pienso en los gestos olvidados, en los múltiples ademanes y palabras de los abuelos, poco a poco perdidos, no heredados, caídos uno tras otro del árbol del tiempo. Esta noche encontré una vela sobre una mesa, y por jugar la encendí y anduve con ella en el corredor. El aire del movimiento iba a apagarla, entonces vi levantarse sola mi mano izquierda, ahuecarse, proteger la llama con una pantalla viva que alejaba el aire. Mientras el fuego se enderezaba otra vez alerta, pensé que ese gesto había sido el de todos nosotros (pensé nosotros y pensé bien, o sentí bien) durante miles de años, durante la Edad del Fuego, hasta que nos la cambiaron por la luz eléctrica. Imaginé otros gestos, el de las mujeres alzando el borde de las faldas, el de los hombres buscando el puño de la espada. Como las palabras perdidas de la infancia, escuchadas por última vez a los viejos que se iban muriendo. En mi casa ya nadie dice “la cómoda de alcanfor”, ya nadie habla de “las trebes” —las trébedes—. Como las músicas del momento, los valses del año veinte, las polkas que enternecían a los abuelos.

Pienso en esos objetos, esas cajas, esos utensilios que aparecen a veces en graneros, cocinas y escondrijos, y cuyo uso ya nadie es capaz de explicar. Vanidad de creer que comprendemos las obras del tiempo: él entierra sus muertos y guarda las llaves. Sólo en sueños, en la poesía, en el juego —encender una vela, andar con ella por el corredor— nos asomamos a veces a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos. 


 Julio Cortázar, Rayuela.

sábado, 11 de agosto de 2012

Atipicidad.

"No es solo que desee acostarme con ella... aunque eso también. Quiero que sea mi amiga. Quiero ver la tele con ella, acompañarla al supermercado y darle cucharadas de jarabe cuando este resfriada. Quiero contemplarla mientras se cepilla los dientes, se pone los vaqueros y unta la mantequilla en la tostada. Quiero que me pregunte qué tono naranja de lápiz de labios le sienta mejor y que a qué hora volveré a casa"

"Comunicado interior: Dale al sexo con este mozo antes de que se pase y se convierta en un hermano para ti"

"No habían hecho lo que se considera normal: salir, ir a restaurantes y al cine juntos, que era el plan que siempre se había trazado Jeannie para conocer a un hombre. En vez de eso, lucharon hombro con hombro en varias batallas..."

viernes, 3 de agosto de 2012

Estación de término

Días hay con instantes no esperados
donde el afán ajeno se aleja de nosotros
y en la distancia permanece
suspendido.

El eco sólo de una voz,
la luz fugaz de una mirada
o un nombre de sonido indescifrable
reverberan de pronto en la conciencia
y se encienden por dentro
como esos gránulos de polvo
que en la sombra destellan
cuando un rayo de luz los eterniza.

Aquí, en el centro mismo de la prisa,
bajo el metal oscuro de un cielo abovedado,
nada sucede alrededor de mí
mientras sucede.
                          Sólo ahora, como entonces,
en esta indefensión o en ese simulacro
con que otras veces vino a visitarme,
puede herirnos de nuevo el mortecino
fulgor de la memoria,
ese dedo de sal que hurga en la huella
de un dolor, de una ausencia, de un vacío.

Estoy en un andén al que he llegado
sin saber dónde ir, tan a deshora
que podría inventarme algún destino
con la urgencia impostada de quien sabe
que, a mis años, un hombre necesita
creer en un lugar al que llegar
para partir de nuevo hacia el olvido.

Estoy en un andén en el que estuve
silencioso y de pie junto a los míos
cuando aún estaban
cogidos de mi mano
sin poder impedir que se me fueran
cada uno en su tren,
                               siempre de noche.

Cada uno en su tren, como estas sombras
que por mi lado pasan sin mirarme.

Cada gesto es un nombre,
cada forma de andar, de ceñir la cintura
o de encoger los hombros
es forma de otra forma y es dibujo de un nombre:
disuelta en claridad, cada figura
se subsume en la distancia de mis sueños.

Rehenes de la luz que los recorta
contra una fuga de traviesas y raíles,
hacia su tren caminan los viajeros.
La embocadura ofrece al fondo
un sur de descampados,
un telón de desagüe de vagones y vidas.

Este tren va a partir y yo me quedo
de pie en esta estación
que es término y principio,
de todos los adioses:
lugar que sigue siendo símbolo de la vida,
metáfora del mundo, trasunto de la muerte.

Tal vez aún quede tiempo
para que, de la calle,
saliendo de las sombras, alguien llegue en silencio
y me toque en el hombro,
y me coja la mano como un hijo la coge
y me diga:
                    “No es hora todavía
aunque es muy tarde ya.
                                       Vamos a casa”.
Estación de término. 
Blas Muñoz Pizarro.

martes, 19 de junio de 2012

¿Qué es un ingeniero?

El mejor texto sobre ingenieros que he leído. La fuente es ésta, os recomiendo que vayáis allí a leerlo, pero si hay alguno perro lo pongo aquí tal cual, no sabría de dónde recortar.


Uno cree que sabe lo que es un listillo porque tiene un primo informático o una novia periodista. Pero no. Nunca -jamás- ninguna tribu urbana podrá equipararse con los Ingenieros. Ellos son lo piú, el listillo Alpha, el quam de la inteligencia y la erudición. Una panda de fulanos insoportables hostiables a mansalva, pero no nos precipitemos… antes, como siempre, bisturí y paciencia:

Usos y costumbres. No pueden pretender calar a un ingeniero de raza como lo harían con un ser humano corriente. No funcionan así. Para un ingeniero solo hay problemas y soluciones, nada más. Un problema A y una línea recta hasta la solución B. Y todo lo demás es paja.

Por ejemplo. Puntualidad. Los ingenieros son puntuales como un artesano de Schaffhausen, ¿por qué? Pues porque si han quedado a una hora es más práctico acudir a esa hora, sin más. ¿Por qué llegar antes o después?

Moda y parné. Se equivocan si creen que los ingenieros son un grupo de nerds más, dando penita por las cenas de empresa con sus camisas de C&A y los calcetines de mamá. No. Tampoco esperen verlos enfundados en un traje de Hedi Slimane y unos Burlingtons de rombos. Ellos son prácticos. Y lo más práctico es -siempre- la calle de en medio, la mediana más gris de la Campana de Gauss: camisas, chinos, polos, algodón y Massimo Dutti.

Aparatuquis. No falla. Los ingenieros aman los gadgets con desmesura. Necesitan cada iPad, WiiU o GPS en la punta del nabo que salga al mercado. Todos. Y si es con 64 GB o LEDs o cualquier feature tecnomolona mejor que mejor. Y cada aparatuqui -por supuesto- actualizado al jodido minuto con el firmware más reciente y más badass. Coches también. Les pirran los coches.

Ingenieras. Hay carreras entre las que se cuela alguna espontánea perdida como un quinto en un día de permiso. No sé, alguna pija taconeando en los pasillos de Derecho o peor, una tronista en el aula de Publicidad del CEU -”Me gusta los anuncios, ¿sabes?“. Esto no sucede con las ingenieras. Ni rastro de tacha o mácula de mediocridad en su expediente del Poli. Ellas son como ellos pero con tetas. Listillas, inteligentes y tocapelotas; pero mujeres, o sea, la repanocha.

Verdad o truco. House tiene un nosequé de ingeniero. Me explico, un ingeniero no es un comercial bocachancla -qué por cierto, qué puto asco dan- sencillamente porque no puede evitar mostrar su superioridad intelectual con lo que él considera correcto e incorrecto. Aunque te duela. Porque si cree que no has aprobado tu PER porque eres tonto del culo te lo dirá, sin más, porque son amigos de la verdad y eso, para qué engañarnos, les hace un poco entrañables.

De jarana y ligoteo. Un ingeniero solo puede -y quiere, vaya- observar a una mujer como un conjunto de pros y contras, de virtudes y defectos, de ceros y unos. ¿Pasión y frenesí? Ja ¿Padecimiento y locura de amor? Venga, no jodamos. En su chola no hay pollas ni ego, solo una balanza con dígitos electrónicos y un problema que atajar.

Por ejemplo: Un alegre Ingeniero Industrial llamado Víctor conoce a Carolina en una cena de exalumos. Dos semanas después este es el DAFO de Víctor. Cosas que sí: es maja, no da mucho por culo, cocina bien, está delgada, le gusta Dos hombres y medio. Cosas que no: está loca, es un poco estrecha y odias a sus amigas. xa ya = (xy)a. Venga, pues sí.

Él sabe más que tú. Y esta es la llave para entender cómo funcionan los brillantes sesos de un ingeniero, el único mandamiento que resume todo su cosmogonía vital: Él sabe más que tú. Siempre. En cualquier situación, entorno, profesión o circunstancia. En cuanto a mecánica, informática, arquitectura, medicina, ciencia o tarot. Y si no lo sabe, lo aprende. Y si no lo aprende es porque es un tema banal -no sé, arte, literatura o chorradas del estilo- porque si importara, claro, él lo sabría. Porque es ingeniero.

lunes, 11 de junio de 2012

Realidad alternativa de la política española.

El genial Jose A. Pérez, el autor del blog mimesacojea, ha publicado una versión ficticia del discurso que ayer no pronunció Rajoy al explicar el rescate a España. Es humor del negro tirando a más allá, triste porque nos hace darnos cuenta de que otra forma de vivir sería posible. Pero creo que ayuda a comprender, y por eso lo reproduzco íntegro.

Buenos días.

Como todos ustedes saben, hemos sido rescatados. No ha sido fácil, dado que nuestra imagen en Europa es de un país corrupto y desorganizado que ha vivido una era dorada debido a las ayudas europeas y a la especulación.

El rescate, tal y como ustedes sin duda habrán intuido, tendrá condiciones. Estoy convencido de que entenderán que nadie presta una cantidad de dinero tan enorme sin condiciones. Se harán públicas cuando la negociación esté definitivamente cerrada, pero es obvio que no serán agradables para nosotros. Teniendo en cuenta lo ocurrido en los demás países intervenidos, es probable que nos pidan que aumentemos el IVA, que retrasemos la edad de jubilación y que rebajemos la prestación por desempleo. Lógicamente, negociaremos con Europa hasta el último aliento, y les informaré personalmente del resultado de las negociaciones en cuanto sea posible.



¿Arreglará el rescate la situación de España? Les puedo garantizar que, al menos, evitará la muerte súbita. Y eso, en estos momentos, es mucho. Este rescate no generará empleo ni mejorará nuestro nivel de vida. Este dinero es para los bancos, para cubrir el enorme agujero que ha quedado tras tantos años de compulsiva inversión inmobiliaria que ahora apenas vale el precio del polvo que acumula. Los recortes en el Estado del Bienestar que estamos viviendo y que pronto tendremos que intensificar son, en definitiva, el precio de muchos años de irresponsabilidad financiera y política.

Bien.

Ahora, y antes de dar paso a las preguntas, me gustaría compartir con todos ustedes una reflexión que creo fundamental. Esta situación no se produce Deus ex Machina, y sería sumamente cínico decir que se debe en exclusiva a la crisis global o a la gestión del anterior Gobierno.

Lo cierto es que, durante décadas, en España hemos potenciado la cleptocracia, la cultura del pelotazo y la corrupción en todos los estamentos sociales. También en el político. Todos los gobiernos han apostado por la burbuja, el pelotazo y la especulación. Por la picaresca y la ley del mínimo esfuerzo. Ni siquiera hemos sido capaces de llegar a pactos mínimos de pura responsabilidad institucional, como el de la educación. Ciertamente, son cuestiones que deberían avergonzarnos a todos como españoles, empezando por nosotros, los responsables políticos.

Por eso quiero anunciarles que esta misma semana mantendré una reunión con el líder del Partido Socialista. Quiero que ese encuentro inaugure un proceso encaminado a replantear las bases mismas de nuestra democracia. A hacerla más sólida, transparente y justa. Es fundamental que esta crisis y sus terribles consecuencias sociales no sean en vano. Que sirvan para que todos comprendamos que el bienestar solo puede basarse en tres pilares. Solo en tres. Educación, esfuerzo y valores.

Gracias. Pueden preguntarme lo que deseen. Estoy para servirles.

domingo, 3 de junio de 2012

En otra vida.

The world's greatest lovers were undoubtedly Mellius and Gretelina, whose pure, passionate and soul-searing affair would have scorched the pages of History if they had not, because of some unexplained quirk of fate, been born two hundred years apart on different continents. 

"Lores y Damas", Terry Pratchett.

viernes, 11 de mayo de 2012

Dicen...

" Ella no es perfecta. Tú tampoco lo eres, y vosotros dos juntos nunca seréis perfectos. Pero si ella puede hacerte reír al menos una vez, te hace pensar dos veces, si admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de ti. Ella no estará pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que podrías romper. No la lastimes, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que puede darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enfadar y extráñala cuando no esté."

domingo, 15 de abril de 2012

La fuerza de la perversión

[ Texto cortesía de Sophie, original en francés y por eso las construcciones pueden ser un poco inusuales. ]
Con el tiempo y la vida, acabé creando mi propia teoría sobre los perversos. En cuanto a definir lo que llamo los perversos, es muy simple: son los que funcionan a base de perversiones. Facil. Entonces vamos a tratar de los que han sido perversos hacia mí , sin buscar fijar lo que debemos o podemos poner, o no, dentro de esa palabra. Pregunta de vocabulario y de definicion personal: eso es un cajon, pon dentro lo que quieras.

Mis perversos jugan con las dudas y disfrutan del malestar. Mis perversos no blanden un cuchillo gritando « voy a matarte, cerda, y despues iré a sodomizar el cadaver de un perrito de mi mismo sexo ». Esos te dan miedo, pero no te angustian. Es fácil. Llevan en sus frentes la etiqueta « loco peligroso que puede dañar » y puedes decir « Señor agente, hay un tio alli, ha blandido un cuchillo diciendo que iba a matarme, cerda ».


La fuerza del perverso, es dejar flotar la duda. Es hacer pequeños pasos, muy pequeños, uno después del otro, llevando su victima de la mano. Cada paso es tan pequeñito, la etiqueta es tan pequeña, que nos decimos « no es tan grave, solo es un pequeño paso, soy una paranoica que siempre se toma las cosas a mal y ve cosas malas en todos los sitios » Dudamos un poco, sentimos un poco de malestar, pero cogemos la mano y nos dejemos guiar un pequeño pasito. Y después un segundo, y después un tercero. Son tan pequeños, ridiculos, milimétricos... Seguramente inofensivo. Y despues de un cierto número de pequeños pasos, acaba llegando el paso final, decisivo, el que va a hacernos franquear una linea que no queremos franquear. Vemos la linea, nos da miedo, nos paramos, soltamos la mano, damos una vuelta y queremos hacer marcha atras. Dando la vuelta, descubriemos estupefactos todo el camino que ya hemos andado, cogidos de la mano con el otro. Nos decimos « oh dios, ¿le dejé llevarme hasta aqui? ¿entonces como puedo denegar este ultimo paso, mientras que no he dicho nada, que le he dejado hacer, mientras que le animé todo lo largo del camino? Hubiera tenido que reaccionar antes, es demasiado tarde, es culpa mia, ya he dado mi acuerdo »

Y la victima se ha vuelto complice.

A veces, siguiendo el camino siendo vagamente molesto, preguntándose si la ruta lleva donde no nos atrevemos a sospechar que lleva, decidimos hacer el paso definitivo, solo para saber.

Y la victima se ha vuelto culpable.

Es extrememente eficaz, y es toda la fuerza del perverso. No podemos ir diciendo « Señor agente, hay un tio alli, quiere que de un pequeño paso que me hace sentir vagamente incómoda ». Y paso a paso, asi, sin parecerlo, silbando, el perverso te aisla, te debilita, te culpa, hasta transformarte en una pequeña cosa inofensiva y conforme.


Y el mejor consejo que me han dado en toda mi vida, la mas grande lección de vida que he recibido, la recibi de mi madre cuando era pequeñita.  

« Confia en ti y escúchate. Si la persona enfrente de ti hace que estés incómoda y aun si esa persona es un adulto, nunca, NUNCA eres tú la que te equivocas. Tienes una alarma dentro de ti, siempre escúchala cuando suena. »

Ese idea de que tenia una alarma dentro de mí, y que siempre tenia razon, me permitió siempre huir desde el primer paso. Ese vago malestar, no es un vago malestar. Es mi alarma sonando. Y si suena, es que tiene motivos para sonar. Fin de la historia. Hoy que soy yo misma una adulta, o casi, perdi la cuenta de cuántas veces me salvó. Y nunca la oi sonar sin razon. Las raras veces en las que no la escuché inmediatamente, porque el paso era tan minusculo que la crei equivocado, los pasos siguiente me demostraron que tenia razon, otra vez, desde el principio.

A veces uno tiene miedo de ser el malo.

lunes, 2 de abril de 2012

Sal con un friki.

"...Serás tan feliz a su lado que te sentirás como Scully y no recordarás cómo era tu vida antes de conocer a Mulder. Les leerá cuentos a vuestros hijos. Incluso mejor: se los inventará. Hará de la infancia de los niños algo hermoso y divertido, y prescindirá de objetos materiales y perecederos para entretenerles siempre que le sea posible. Les enseñará a soñar, a imaginar, a pintar la vida de colores mágicos. A decidir por ellos mismos. A no perder el rumbo que guía sus barcos hasta la isla del tesoro. A creer en la amistad..." 

Lo copiaría entero, pero mejor os enlazo la fuente original. Bonito como nada. Sal con un soñador, quizás, se debería llamar. "Sal con un friki"

miércoles, 22 de febrero de 2012

El nombre del viento

- No piensas en mí como yo en ti. No me importa. Pero si también tienes frío, podrías acercarte y rodearme con los brazos. Solo un poco.
Con un nudo en la garganta, me acerqué, me senté a su lado y la abracé.
- Qué bien -dijo ella, más relajada- Es como si hasta ahora siempre hubiera tenido frío.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Canción fúnebre kénder

Always before, the Spring returned.
The bright world in its cycle spun
In the air and flowers, frass and fern,
Assured and cradled by the sun.


Always before, you could explain
The turning darkness of the earth,
And how that dark embraced the rain,
And gave the ferns and flowers birth.


Already I forget those things,
And how a vein of gold survives
The mining of a thousand springs,
The season of a thousand lives.

domingo, 5 de febrero de 2012

La búsqueda del asesino.

Vestía de forma sencilla, mallas y túnica azules. Lucía agujeros para pendientes en las orejas, pero no llevaba ninguno, como tampoco tenía anillos en los dedos. Se sentaba no muy lejos de mí, rasgueaba las cuerdas de su arpa y cantaba. Era agradable escuchar de nuevo el acento de Gama, y las canciones conocidas de los ducados costeros. A veces hablaba conmigo. No conversábamos. Ella hablaba sola en la oscuridad y yo casualmente estaba cerca, como hablan algunas personas con sus perros.

martes, 31 de enero de 2012

¿Vas, vas a volver?

¿Vas, vas a volver
al árbol en el que colgaron
a un hombre por matar a tres?
Cosas extrañas pasaron en él,
no mas extraño sería
en el arbol del ahorcado reunirnos al anochecer.

http://www.potterfics.com/historias/127929

¿Vas, vas a volver
al árbol donde el hombre muerto
pidio a su amor huir con el?
Cosas extrañas pasaron en él,
no mas extraño sería
en el arbol del ahorcado reunirnos al anochecer.

¿Vas, vas a volver
al árbol donde te pedí huir
y en libertad juntos correr?
Cosas extrañas pasaron en él,
no mas extraño sería
en el arbol del ahorcado reunirnos al anochecer.

¿Vas, vas a volver
al árbol con un collar de cuerda
para conmigo pender?
Cosas extrañas pasaron en él,
no mas extraño sería
en el arbol del ahorcado reunirnos al anochecer.



Sinsajo.

jueves, 29 de diciembre de 2011

The world spins madly on

On m'a dit un jour que les histoires d'amour ne finissaient jamais vraiment. Je croyais alors que les grands amours, les vrais, les purs, n'arrivaient qu'une fois dans la vie et que c'était pour ça qu'on ne les oubliait jamais: parce qu'on n'aimait vraiment qu'une fois. La fois. L'Amour. Avec un grand A.


Alguien me dijo un dia que las historias de amor nunca se acaban realmente. Creía entonces que los grandes amores, los amores de verdad, puros, sublimes, solo ocurrían una vez en la vida y que eso era lo por que nunca se olvidaban; porque solo podiamos querer de verdad una vez. El Amor. Con un gran « A ».


Aujourd'hui, je sais qu'on peut aimer plusieurs fois. Je sais qu'on aime avec l'intensité d'un papillon, qui prend naissance avec le soleil et disparait dans les ombres. Je sais que chaque amour est coloré et rend la vie si étincelante qu'on en oublie qu'on aimera à nouveau. Je sais pourtant que les sentiments doucement s'apaisent et disparaissent. Aujourd'hui, je crois que je comprends.

Hoy, sé que se puede amar varias veces. Sé que queremos con la intensidad de la mariposa, que nace con el sol y se desvanece en las sombras. Sé que cada amor está lleno de colores, y hace la vida tan resplandeciente que olvidamos que amaremos otra vez. Sé que los sentimientos poco a poco se van y encontramos la paz. Hoy, creo que entiendo. 


Non, les histoires d'amour ne finissent jamais vraiment. Quand je regarde derrière moi je vois le chemin qui s'infléchit, qui tourne en rond, qui escalade les montagnes dont je rêvais enfant. Je me souviens. Je tâte les cicatrices de mon sourire, et les étoiles dans mes yeux. Du bout des doigts, je touche encore nos histoires, nos rires, nos pleurs, nos rêves. Du bout des lèvres, je goûte encore la saveur de ces passions éteintes. Et je suis heureuse, car je sais que j'aimerai à nouveau et que cet amour ne signifiera pas perdre tous les autres. 


No, las historias de amor nunca se acaban realmente. Cuando vuelvo la vista atras, veo el camino que gira, cambia, escala las montañas de mis sueños de niña. Me acuerdo. Tanteo las cicatrices de mi sonrisa y las estrellas en mis ojos. Con la punta de mis dedos, toco otra vez nuestras historias, nuestras risas, nuestras lagrimas, nuestros sueños. Aprecio otra vez el sabor de estas pasiones apagadas. Y estoy feliz, porque sé que amaré otra vez y que este amor no significará perder todos los otros.


Oui. Je crois que je comprends.

Si. Creo que entiendo.

[texto y traducción de Sophie, gracias por compartirlo. 
Ya que hablamos de amor...]