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lunes, 5 de enero de 2015

Paciencia y dulzura

—Un poco —dijo Bast dulcemente—. No son difíciles de manejar. Solo
necesitan paciencia y dulzura. Blandió el hacha de forma natural y ésta
se quedó clavada en un tocón cercano. —Son como todo, en realidad.
Sólo necesitan saber que están a salvo. 

(...)

—¡Oh, vamos! —dijo Bast gentilmente—. Un poco de dulzura es todo
lo que algunos de nosotros tenemos a veces. Siempre vale la pena.
Incluso si tenemos que esforzarnos un poco para conseguirlo.

La Música del Silencio

Era lo
bastante listo para conocerse a sí
mismo, lo bastante valiente para ser él
mismo y lo bastante insensato para
cambiarse a sí mismo y, al mismo
tiempo, seguir manteniéndose auténtico.
En ese sentido era prácticamente único,
y si bien no siempre era seguro ni
agradable, Auri no podía evitar tenerle
cariño.

 _______________________________

Auri lo sabía. Debería haber tenido
más cuidado con el mundo. Ella conocía
la naturaleza de las cosas. Sabía que si
no pisabas siempre ligero como un
pájaro, el mundo se derrumbaba para
aplastarte. Como un castillo de naipes.
Como una botella contra la piedra.
Como una muñeca fuertemente agarrada
por una mano con el aliento cálido y con
olor a deseo y a vino...

_______________________________


Y de mi parte favorita, el post-final, ya no pongo nada. Sería estropearlo. Pero me ha encantado el libro.

http://www.culturamas.es/wp-content/themes/transcript/timthumb.php?src=http%3A%2F%2Fwww.culturamas.es%2Fwp-content%2Fuploads%2F2014%2F07%2FLa-m%C3%BAsica-del-silencio-Patrick-Rothfuss.jpg&q=90&w=280&h=200&zc=1

sábado, 8 de noviembre de 2014

Ser

"Así, cada vez que Lester lograba reunir un poquitín de pasta, compraba más lengüetas y las cortaba de diversas formas. También se compró un saxo nuevo, creyendo que con eso alcanzaría un estupendo tono grave. Pero su timbre nunca fue más amplio. No estaba destinado a tocar igual que Chu y pronto dejó de intentarlo.

Todos tienen que ser diferentes. No puedes copiar a alguien con la esperanza de funcionar mejor. Si copias, trabajarás sin verdaderos sentimientos. Y sin sentimientos, todo lo que hagas equivaldrá a nada.

En toda la Tierra no hay dos personas idénticas, y lo mismo tiene que suceder en música, de lo contrario no será música.

Nunca olvidaré a ese español maravilloso, Pau Casals, que una vez tocó el violonchelo por la tele.
Cuando terminó de interpretar a Bach, lo entrevistó una pollita norteamericana.

-Cada vez que lo toca lo hace de manera distinta - dijo efusivamente la entrevistadora.

-Tiene que ser distinta -dijo Casals-. No podría ser de otra manera. Así es la naturaleza, y nosotros somos naturaleza.

Ya ves, ni tú mismo puedes ser como fuiste, para no hablar de ser como otro.''

No abras los ojos (II)


 Pero tener buen ojo no basta. También hay que mirar. Ese es mi doble secreto, David Gurney: tengo buen ojo y siempre estoy mirando.

jueves, 23 de octubre de 2014

No abras los ojos

—Cuando Scott todavía estaba en la Facultad de Medicina, escribió el libro que lo hizo famoso; bueno, famoso en ciertos círculos académicos. Se titulaba La trampa de la empatía. Argumentaba de manera contundente (con datos biológicos y psicológicos que respaldaban su hipótesis) que la empatía es, en esencia, un defecto de frontera, que los sentimientos de empatía que los seres humanos tienen unos con otros son en realidad efecto de la confusión. Su tesis era que nos ocupamos uno del otro, porque en alguna parte del cerebro no logramos distinguir entre el propio yo y el del otro. Llevó a cabo un experimento elegantemente simple en el cual los sujetos observaban a un hombre pelando una manzana. Mientras la estaba pelando, la mano del hombre parecía resbalar y el cuchillo le cortaba el dedo. Los sujetos eran grabados en vídeo para realizar un análisis posterior de sus reacciones al corte. Prácticamente, todos los sujetos se estremecieron de manera refleja. Solo dos de los cien no tuvieron ninguna reacción y, cuando se hicieron test psicológicos a esos dos, revelaron características mentales y emocionales comunes con los sociópatas. La opinión de Scott era que estremecerse durante una fracción de segundo cuando alguien se corta es porque durante ese tiempo no somos capaces de distinguir entre esa persona y nosotros mismos. En otras palabras: el límite del ser humano normal es imperfecto de la misma manera en que el del sociópata es perfecto. El sociópata nunca se confunde a sí mismo y sus necesidades con las de otra persona y, por consiguiente, no tiene sentimientos relacionados con el bienestar de los demás

viernes, 4 de julio de 2014

Expediente 64

" Existía, claro está, la posibilidad de que llegara una reacción por la noche, cuando todo hubiera terminado. Que de pronto viera a aquellas personas del comedor de manera diferente a como las veía ahora. Tal vez, aunque iba a intentar evitarlo con todas sus fuerzas, no pudiera dejar de pensar en que también ellos habían tenido gente alrededor que alguna vez los amó y albergó sueños sobre ellos.
 
Lo que pasaba era que no quería pensar en eso ahora. No convenía."

sábado, 25 de agosto de 2012

Las respuestas

" Nunca he dudado que tener información es básico para todo en la vida (...) Las respuestas curan, las respuestas ayudan. Hacerte preguntas equivale a sentirte vivo. Que te den las respuestas demuestra que tienen confianza en que sabrás qué hacer con esa información. "

Albert Espinosa, El mundo amarillo.

sábado, 11 de agosto de 2012

Atipicidad.

"No es solo que desee acostarme con ella... aunque eso también. Quiero que sea mi amiga. Quiero ver la tele con ella, acompañarla al supermercado y darle cucharadas de jarabe cuando este resfriada. Quiero contemplarla mientras se cepilla los dientes, se pone los vaqueros y unta la mantequilla en la tostada. Quiero que me pregunte qué tono naranja de lápiz de labios le sienta mejor y que a qué hora volveré a casa"

"Comunicado interior: Dale al sexo con este mozo antes de que se pase y se convierta en un hermano para ti"

"No habían hecho lo que se considera normal: salir, ir a restaurantes y al cine juntos, que era el plan que siempre se había trazado Jeannie para conocer a un hombre. En vez de eso, lucharon hombro con hombro en varias batallas..."

miércoles, 4 de enero de 2012

Paladín de Almas

"Pero el ojo no puede verse a sí mismo, ni siquiera el ojo del Alma del Mundo, así que el Alma del Mundo se dividió en dos, para poder percibirse, y así nacieron a la existencia el Padre y la Madre. Y con esa dulce percepción, por vez primera, se hizo posible el amor en el corazón del Alma del Mundo."

Necesitamos ser dos para percibirnos.
 
" Y que el Bastardo nos otorgue en nuestros momentos de mayor necesidad, los más pequeños dones: el clavo de la herradura, la espiga del eje, la clavija de la rueda, el guijarro en la cima de la montaña, el beso en los momentos de desesperación, la palabra exacta. En la oscuridad, la comprensión. "



En la oscuridad, la comprensión. El beso...

jueves, 15 de diciembre de 2011

La mecánica del corazón (II)

- Tienes que comportarte como un jugador de póquer. Jamás muestres tus dudas ni tu miedo. En tu mano tienes una carta maestra, tu corazón. Crees que es una debilidad, pero si tomas la opción de asumir esa fragilidad, ese reloj -corazón te convertirá en alguien especial. ¡Lo que te hace diferente será tu arma de seducción!
- ¿Mi discapacidad como arma de seducción? ¿Lo dice en serio?
- ¡Pues claro! ¿Acaso a ti no te ha encandilado ella a pesar de su defecto en la vista?
- Oh, no es eso...
- No es eso, evidentemente, pero esta "diferencia" participa de su encanto. Utiliza la tuya. Es el momento.

martes, 13 de diciembre de 2011

La mecánica del corazón.

"Cuando tengo mucho miedo, noto que la mecánica de mi corazón patina hasta tal punto que parezco una locomotora de vapor en el momento en que sus ruedas chirrían en una curva. Viajo sobre los raíles de mi propio miedo. ¿De qué tengo miedo? De ti, en fin, de mí sin ti. El vapor, pánico mecánico de mi corazón, se filtra por debajo de los railes"

jueves, 18 de agosto de 2011

Textos encontrados (I) : Cuando vives en la ciudad.

"Cuando vives en la ciudad, aprendes a no dar nada por sentado. Cierras los ojos un momento, o te das la vuelta para mirar otra cosa y aquella que tenías delante desaparece de repente. Nada perdura, ya ves, ni siquiera los pensamientos de tu interior. Y no vale la pena perder el tiempo buscándolos; una vez que una cosa desaparece, ha llegado a su fin.


En la ciudad hay muchas calles por todos lados, pero no dos iguales. Pongo un pie delante del otro, luego el otro frente al primero, y sólo espero poder volver a repetirlo todo otra vez. Sólo eso. Me gustaría que entendieras cómo es mi vida ahora: me muevo, respiro el aire que se me concede y como lo menos posible. No importa lo que digan los demás; lo único importante es mantenerse en pie.


Lo cierto es que si no fuera por el hambre ya no sería capaz de seguir. Hay que acostumbrarse a sobrevivir sólo con lo indispensable. Si uno espera poco, se conforma con poco, y cuanto menos necesite, mejor se sentirá. Esto es lo que la ciudad le hace a uno, le vuelve los pensamientos del revés. Le infunde ganas de vivir y, al mismo tiempo, intenta quitarle la vida. No hay salida, lo logras o no lo logras; si lo haces no puedes estar seguro de conseguirlo la próxima vez; si no lo haces, no habrá próxima vez.


Cuando caminas por las calles debes dar sólo un paso por vez. De lo contrario, la caída se hace inevitable. Tus ojos deben estar siempre abiertos, mirando hacia arriba, hacia abajo, adelante, atrás; pendientes de otros seres, en guardia ante lo imprevisible. Chocar con alguien puede ser fatal; cuando dos personas chocan comienzan a golpearse con los puños o, en su lugar, se dejan caer y no intentan levantarse nunca más. Antes o después llega el momento en que uno ya no intenta levantarse. El cuerpo duele, ya ves, no existe ningún remedio contra esto y aquí resulta mucho más terrible que en cualquier sitio.


Se levantan nuevas ruinas y las antiguas desaparecen. Es imposible saber por qué calles se puede caminar y cuáles hay que evitar. Poco a poco, la ciudad te despoja de toda certeza, no hay ningún camino inmutable y sólo puedes sobrevivir si aprendes a prescindir de todo. Debes ser capaz de cambiar sin previo aviso, de dejar lo que estás haciendo, de dar marcha atrás. Al final todo se reduce a esto, por lo tanto es necesario aprender a descifrar los signos.


La mejor política en la ciudad es creer sólo en lo que ven tus propios ojos. Aunque ni siquiera ese es un método infalible ya que muy pocas cosas son lo que aparentan ser, especialmente aquí con tanto que asimilar a cada paso, con tantas cosas que desafían el entendimiento. Cualquier cosa que veas tiene la capacidad de herirte, de hacerte sentir inferior a lo que eres, como si por el mero hecho de ver algo te despojaran de parte de ti mismo. A menudo uno siente que mirar puede ser peligroso y suele apartar la mirada o incluso cerrar los ojos.

Lo principal es no acostumbrarse, porque los hábitos son nocivos; incluso la centésima vez que te topas con una cosa, debes hacerlo como si no la conocieras de antes. No importa cuántas veces, siempre debe ser la primera. Esto es casi imposible, ya lo sé, pero es una regla absoluta."

Paul Auster.

lunes, 31 de enero de 2011

The Catcher

-¡Jane Gallagher! -dije. No podía creerlo.- Cielo santo.

Stradlater se estaba poniendo Vitalis en el pelo. Mi Vitalis.

  - Baila - le dije -. Ballet y todo eso. Practicaba como dos horas al día aunque hiciera muchísimo calor y todo. Tenía mucho miedo de que eso le estropease las piernas, que le engordaran y todo eso. Jugaba con ella a las damas todo el tiempo.
  -¿A qué jugabas con ella todo el tiempo?
  -A las damas.
  -¿A las damas? ¡Por el amor de Dios!
  -Sí. Ella nunca las movía. Cuando conseguía una dama no las movía. La dejaba en la fila de atrás. Las dejaba todas alineadas en la fila de atrás. Nunca las movía. Le gustaba verlas todas así en la fila de atrás.

  Stradlater no dijo nada. Ese tipo de cosas no le interesaban a casi nadie.

(...)

Algunas cosas son difíciles de recordar. Estoy pensando en cuando Stradlater volvió de su cita con Jane. Quiero decir que no recuerdo exactamente qué estaba haciendo cuando oí sus puñeteros pasos estúpidos acercándose por el pasillo (....)

-Estate quieto - le dije- ¿Adonde has ido con ella si no habéis ido a Nueva York?
-A ninguna parte. Solo hemos estado en el puñetero coche.

Volvió a darme otro estúpido puñetazo en el hombro.
-Estate quieto - le dije-. ¿en el coche de quién?
-De Ed Banky.

Ed Banky era el entrenador de baloncesto. Protegía mucho a Stradlater porque era el centro del equipo. Por eso le prestaba su coche cuando quería. Estaba prohibido que los alumnos usaran los coches de los profesores, pero esos cabrones deportistas siempre se protegían unos a otros. En todos los colegios donde he estado pasaba lo mismo.

Stradlater siguió atizándome en el hombro. Llevaba el cepillo de dientes en la mano y se lo metió en la boca.

-¿Qué hiciste? ¿Tirártela en el coche de Ed Banky? -¡cómo me temblaba la voz!
-¡Vaya manera de hablar! ¿Quieres que te lave la boca con jabón?
-Eso es lo que hiciste, ¿no?
-Secreto profesional, amigo.

No me acuerdo muy bien de qué pasó después. Lo único que recuerdo es que salté de la cama como si tuviera que ir al baño o algo así y que quise pegar con todas mis fuerzas en el cepillo de dientes para clavárselo en la garganta. Sólo que fallé. No sabía ni lo que hacía. Le alcancé en la sien. Probablemente le hice daño, pero no tanto como quería. Podría haberle hecho mucho más, pero le pegué con la derecha y con esa mano no puedo cerrar muy bien el puño por lo de aquella fractura de que les hablé.

Pero, como iba diciendo, cuando me quise dar cuenta estaba tumbado en el suelo y tenía encima a Stradlater con la cara roja de furia. Se me había puesto de rodillas sobre el pecho y pesaba como una tonelada. Me sujetaba las muñecas para que no pudiera pegarle. Le habría matado.

-¿Qué te ha dado? -repetía una y otra vez con la cara cada vez más colorada.
-¡Quítame esas cochinas rodillas de encima! -le dije casi gritando-. ¡Quítate de encima, cabrón!

Pero no quiso hacerlo. Siguió sujetándome las muñecas y yo seguí llamándole hijo de puta y todo como diez horas. Ni siquiera me acuerdo de todo lo que le dije. Le dije que se creía que podía tirarse a aquien le diera la gana. Le dije que no le importaba siquiera que una chica dejara todas las damas en la última fila ni nada, y que no le importaba porque era un cretino asqueroso.

martes, 28 de diciembre de 2010

Los Magos.

Un muy buen libro para acabar el año. De esos que llegan en el momento adecuado y te dejan los pensamientos con unas cuantas semillas nuevas. Y encima, es jodidamente entretenido. Se llama "Los Magos", es de un tal Lev Grossman. Es una historia de magia... para adultos. Como está escrito en su portada:

"Los Magos es a Harry Potter como un trago corto de whisky a una taza de té"

El que pueda, que lo lea.

miércoles, 29 de julio de 2009

Cuaderno de verano (V) - El Último Vals.

Y entonces llegó el ahora.

La luna era un fantasma de sí misma cerca del horizonte. En el otro estaba el brillo del dia que se aproximaba.

Dejaron la pista de baile.

Fuera lo que fuera lo que había estado impulsando a la orquesta...

miércoles, 10 de junio de 2009

Haplo.


La verdad es que el dibujo no me gusta demasiado, pero es lo más parecido que he encontrado a la idea que tengo de él. Fuente.

Llevaban tatuadas runas por todo el cuerpo. Empezaban desde niños, nada más nacer. Con un punzón, los padres grababan en el pecho del recién nacido la primera runa. Esa runa, la del corazón, era el centro de todo el poder y vida de los patryn, y una herida o un desgarro que la alterase podía matarlos. Conforme un joven guerrero iba creciendo, y hasta que aprendía a hacerlo por sí mismo, sus padres (o los sustitutos en caso de muerte de aquellos) les grababan por el cuerpo runas cada vez más complejas y poderosas, siempre con el legado de "no olvides nunca". Los símbolos mágicos se extendían por toda la piel excepto en las plantas de los pies, las palmas de las manos y la cara, para que su poder no perjudicara los sentidos.

Como bien es sabido, estas runas eran la fuente de su poder y señalaban la principal diferencia con sus archienemigos, los sartán. Estos, igual de hábiles con la magia rúnica, carecían sin embargo de manifestaciones visibles, lo que por un lado les privaba de la protección mágica que poseían los patryn gracias a su propia piel, pero que por el otro les permitía pasar por humanos. El único rasgo físico que separaba a los sartan de los humanos, por cierto, era un pequeño detalle de su pelo: blanco completamente y marrón en las puntas (en los patryn era al contrario, de color oscuro y más claro al final del cabello).

Otra característica de esas runas es que se iluminaban cuando detectaban la presencia de algo potencialmente dañino para el portador. Esto, unido a que brillaban como novas rojas y azules al usar su magia, convertía a los humanos rúnicos en todo un espectáculo cuando combatian. Lástima que su magia, condicionada por la vida en el Laberinto y estando encaminada a la destrucción, dejase poca opción de salir indemne a cualquier espectador.

Sin embargo, no todo era peligroso en un patryn. Se sabe que poseían dotes de curación muy avanzadas, encaminadas a uno mismo o para sanar heridas en un compañero herido. Colocando los dorsos de las manos uno sobre el otro, izquierda y derecha, cerraban lo que ellos llamaban el Círculo de la Vida, y podía transmitirse la energía suficiente del sano al herido como para salvarle la vida. Este proceso, sin embargo, permitía también el acceso a los pensamientos de la otra persona, y establecía lazos muy profundos. Los patryn, de naturaleza solitaria, nunca solicitaban dicha curación mientras pudieran evitarlo.

viernes, 3 de abril de 2009

El ángel más tonto del mundo (Christopher Moore).

"Porque si los hombres como nosotros no estamos solos es porque existen mujeres con un profundo sentido de la autodestrucción."

"<Paso 5> - leyó Molly- < Confiesa a tu poder supremo y a otro ser humano la naturaleza exacta de tus agravios.>
Cuando Theo atravesó la entrada, Molly, espadón roto en mano, agitó la vela de canela dedicada al dios gusano Nigoth y dijo:
-¡Lo confieso! ¡No pagué impuestos entre 1995 y 2000, he devorado la carne radiactiva de los mutantes y me cago en tus muertos por no acuclillarte cuando meas!
-Hola cariño - dijo Theo."



Aseguro que es un libro delicioso, recomendado a más no poder (especialmente si te ha gustado algo del estilo de Terry Pratchet o "Sin noticias de Gurb", por ejemplo. Y si no, también).

Os dejo la contraportada:

"Falta una semana para Navidad, pero no todo el mundo es feliz en el pueblecito de Pine Cove (California). El pequeño Joshua Barker necesita con urgencia un milagro navideño. Y no es que esté moribundo, ni que su perro se haya escapado de casa: es que Josh ha visto cómo a Santa Claus le abrían la cabeza con una pala. Ahora solo anhela una cosa: que el viejo barbudo regrese de entre los muertos. Lo que no puede imaginar es que alguien esté escuchando sus plegarias... Aunque no destaque por ser, precisamente, el más listo de los ángeles.


Solo a una mente como la de Christopher Moore se le podría haber ocurrido una historia tan hilarante como esta. Sus novelas se convierten en superventas de The New York Times y se publican en más de una docena de países. El fenómeno de El ángel más tonto del mundo, al que los lectores anglosajones empujaron a las listas de bestsellers de forma progresiva, ha sido comparado con el de El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon. "

viernes, 19 de septiembre de 2008

Cuaderno de verano (IV) - El Segador, segunda parte.

"Los años de la vida en sí no son más que el núcleo de la existencia real."

Había más papel; un montón de cartas atadas con una cinta. Las puso encima del velo. Nunca había aprendido nada observando lo que los humanos se decían unos a otros: para ellos, el lenguaje no era más que una forma de ocultar lo que pensaban.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Cuaderno de verano (III) - El Segador.


- ¡Je,je, menudos lios ha causado usted por aquí! ¿Sabe lo que pasará la próxima luna llena?
-Si, lo sé. Y tengo la sensación de que ella también lo sospecha.
-¡Pero él se convertirá en hombre lobo!
-Sí, y ella en mujer lobo.
-Cierto, pero... ¿ qué clase de relación pueden tener dos personas que sólo se ven una semana de cada cuatro?

Tendrán tantas oportunidades de ser felices como la mayor parte de las personas. La vida no es perfecta.


(...)


Tendría lugar dentro de unas semanas, cuando volviera a brillar la luna llena. Habría dos figuras corriendo por los páramos bajo la luna. Ni del todo lobos, ni del todo humanos. Con un poco de suerte, tendrían lo mejor de ambos mundos. No solo sólo sentirían, también sabrían. Siempre es mejor tener dos mundos.





(Extraído de la novela "El Segador" de Terry Pratchet.)

martes, 9 de septiembre de 2008

Charles Dickens - Great Expectations


-Love her, love her, love her! If she likes you, love her! If she hurts you, love her! If she tears your heart to pieces, love her!

(....)

-But the last time you said ''God bless you, God forgive you!" You could say that to me now, now that I understand how much yo loved me, now that I have suffered, now that I am a better person. Tell me we are friends - She spoke more eagerly that I had ever heard her speak before.

'We are firends!' I said, taking her hand.

'And will continue being friends, even when we are apart' said Estella.