De pequeño insistía mucho con tener un perrito. Un día mi madre apareció en mi colegio, yo tendría 12 años, con un perrito pequeño, que parecía una pelusa gigante, en una correa. Me dijo que era para mí y no me lo creía.
Teníamos un patio trasero con jardín y le encantaba correr. Le tirábamos piñas y palos para que las buscase, y las buscaba, pero lo de devolvérlas él no lo llevaba muy bien. Se sentaba sólo si había comida esperando, nunca le pudimos enseñar ningún truco (aunque tampoco lo intentamos con mucho esfuerzo). Siempre fue muy listo. Hablando de comida, tuvo una época de comer hierbas y después vomitar. Era delicadillo. Atracaba las bolsas de basuras y luego vomitaba. Era un ansias, un gumio.
Yo le hablaba. A veces, cuando acababa "El Informal" me iba a verle a la cuna antes de ir a dormir y le acariciaba un rato, estaba ya medio sopa y estaba calentito, me relajaba yo también.
Se ponía atacado en los viajes en coche. La primera vez que lo llevó mi padre en coche se dió media vuelta porque pensaba que le acabaría dando algo de lo acelerado que estaba.
Tenía tendencia a meterse entre las piernas de la gente, lo que no sé es como nunca causó ningún hueso roto. A veces, claro, lo pisábamos y tras el "aic!" siempre venía un "si es que eres tonto, Krilin!!... te has hecho daño??"
En el mareny y en veinte sitios se le enredaban en las patas las pequeñas bolas de pinchos, y luego para quitarlas ya te podías estar un buen rato con pinzas.
Podías hacer el helicóptero con él. Le cogías de la arnés e iba rotando lentamente moviendo la colita.
Luego vino mi adolescencia, y durante una temporada era un poco molesto, venía a por atención, había que sacarlo a pasear... Hasta que crecí un poco y entendí que era un ser que no exigía nada para lo que daba. Y que irnos a andar era una excusa perfecta para obligarme a respirar y pensar. Y allá nos íbamos, aunque no le gustaba mucho alejarse de casa y empezaba a tironear para volver una vez salíamos del barrio.
Al final, cuando me fuí de casa, lo veía cada mucho,. Los primeros años se volvía loco cuando volvía, me recibía en una explosión de alegría. Después, poco a poco, con cada visita, cada vez estaba más cansado y mayor.
Pero así no lo quiero recordar. Lo quiero recordar como el señor peluso, el pesado, mi krilino. La cosa que me ha acompañado 13 años de mi existencia. Me alegro que haya podido ser feliz. Y me alegro de que mis padres se lo encontraran aquel día en la perrera. Lo cogieron porque nada más entrar se les echó encima (a los pies) moviendo la cola y super contento. Así lo quiero recordar.
Hasta luego, tú. Gracias por todo.
2001-2015
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viernes, 6 de marzo de 2015
domingo, 1 de marzo de 2015
Pequeña bachata mediterránea
"Este es el momento, te lo servimos en bandeja. Te levantas con toda la decisión que puedas, te pones frente a esa persona, miras sus ojos y simplemente se lo pides: ¿bailas? Es sencillo"
Ponemos un poquito de musica, que es un interludio musical para generar la tension de tal manera que los amantes se van al centro de la pista, se agarran de la cintura, acercan sus cuerpos, sus rostros, se miran a los ojos. Controlan la pasión arrebatadora que les llevaría a besarse y simplemente ... bailan. "
miércoles, 18 de febrero de 2015
Reflejos
Verso libre
La realidad ha hipado y te has materializado, lanzando chispas al caminar de puntillas. Bordeando la candidez del límite, cruzando a este lado del espejo. Te desperezas y coges impulso.
Uno a ocho, distintas facetas que se mezclan y destellean en el transcurso de la misma canción. Eres un dado que rebota y vuelve al aire, la bola roja en la casilla negra. El juego que no termina. Y mientras, como una variable sin determinar, vas dando vueltas por la ecuación vital, desbaratando cuentas aquí y allá. No pretendo resolverte, no quiero fijarte. Me gusta el caos peligrosamente inofensivo que provocas.
Te abrazas -me abrazo- al bailar y arde tu mejilla. Ganchos al abordaje entre tu vestido y mi camisa. Un día uno me atraviesa directo el bolsillo del pecho, antiguas heridas. Me río. No, no te preocupes por el agujero, se arreglan solos los descosidos, y no me disgustan los arañazos precisos.
Pero quizás al volver a casa cambie la película. Quizás cuando cae el telón entras en el armario para despedazar a tu monstruo, por mucho que sepas que se recompondrá al cerrar la puerta. ¿Es así? No sé quién ganará a la larga, o a qué coste. Espero que tú. Espero que solo te cueste una maleta que llevar. Como máximo, el carnet del club de los rotos y recompuestos. Quizás pueda enseñarte de remiendos. Quizás para entonces puedas enseñarme tú a mí.
Mientras sigue con tu verso libre, tu escalera de color, tu dado cargado. Girls just wanna have fun. Y así es como debe ser.
_________________________________________________________________
Mayo
Es un Mayo de flores rotas. Hoy la miro y sigue siendo escarcha de prontos inciertos. La tinta que grabaron en su piel a traición le impregnó el corazón. Sus ojos hablan de grandes estrellas pero sólo ocultan destellos negros. A veces baila como si no hubiese un mañana. A veces ríe como si tuviese alma. A veces ama desde la locura y el más profundo sentimiento. Entonces yo me pierdo en su cuerpo y me vuelvo a enamorar de su misterio. Pero es un Mayo de pétalos en cascada. Si la beso se deshace entre mis brazos. Caigo en el vacío de su magia. Hoy la miro y la veo ecléctica, hermosa, exótica. Ella se intuye en las sombras. La veo en todos sus reflejos pero nunca sé cual es el que se mira en el espejo. Ella se desconoce, se pierde en la noche. Ella no ve ninguno de sus reflejos.
[by SerenaLunaLlena]
La realidad ha hipado y te has materializado, lanzando chispas al caminar de puntillas. Bordeando la candidez del límite, cruzando a este lado del espejo. Te desperezas y coges impulso.
Uno a ocho, distintas facetas que se mezclan y destellean en el transcurso de la misma canción. Eres un dado que rebota y vuelve al aire, la bola roja en la casilla negra. El juego que no termina. Y mientras, como una variable sin determinar, vas dando vueltas por la ecuación vital, desbaratando cuentas aquí y allá. No pretendo resolverte, no quiero fijarte. Me gusta el caos peligrosamente inofensivo que provocas.
Te abrazas -me abrazo- al bailar y arde tu mejilla. Ganchos al abordaje entre tu vestido y mi camisa. Un día uno me atraviesa directo el bolsillo del pecho, antiguas heridas. Me río. No, no te preocupes por el agujero, se arreglan solos los descosidos, y no me disgustan los arañazos precisos.
Pero quizás al volver a casa cambie la película. Quizás cuando cae el telón entras en el armario para despedazar a tu monstruo, por mucho que sepas que se recompondrá al cerrar la puerta. ¿Es así? No sé quién ganará a la larga, o a qué coste. Espero que tú. Espero que solo te cueste una maleta que llevar. Como máximo, el carnet del club de los rotos y recompuestos. Quizás pueda enseñarte de remiendos. Quizás para entonces puedas enseñarme tú a mí.
Mientras sigue con tu verso libre, tu escalera de color, tu dado cargado. Girls just wanna have fun. Y así es como debe ser.
_________________________________________________________________
Mayo
Es un Mayo de flores rotas. Hoy la miro y sigue siendo escarcha de prontos inciertos. La tinta que grabaron en su piel a traición le impregnó el corazón. Sus ojos hablan de grandes estrellas pero sólo ocultan destellos negros. A veces baila como si no hubiese un mañana. A veces ríe como si tuviese alma. A veces ama desde la locura y el más profundo sentimiento. Entonces yo me pierdo en su cuerpo y me vuelvo a enamorar de su misterio. Pero es un Mayo de pétalos en cascada. Si la beso se deshace entre mis brazos. Caigo en el vacío de su magia. Hoy la miro y la veo ecléctica, hermosa, exótica. Ella se intuye en las sombras. La veo en todos sus reflejos pero nunca sé cual es el que se mira en el espejo. Ella se desconoce, se pierde en la noche. Ella no ve ninguno de sus reflejos.
[by SerenaLunaLlena]
domingo, 18 de enero de 2015
En saltos de un año
A mi yo. De dentro de unas semanas, meses o, quizás, años.
Puede que haya llegado el momento en que por fin estés decidido a cambiar las cosas. Este es el momento en el que tienes que leerme, cuando ya está todo afinado, tienes los pros, los contras, el esquema en el papel y el consejo del amigo. Ya está todo pensado y evaluado y decidido. Y entonces, ahora, me temo que todavía te queda una iteración más. Escúchame.
Te conozco bien. Me he pasado la vida en ello. Sí, cambiamos constantemente, así que quizás la persona que soy más la tendencia que intuyo no te represente del todo. Pero tengo algo que tú no tienes y compensa ese diferencial: objetividad pura, la que llega de la cero-implicación emocional por algo que sencillamente no conozco.
Porque admitámoslo. Somos sentimentales. Y aunque la razón nos balancea los sentimientos, hemos leído demasiados libros, hemos visto demasiadas películas, y en el fondo estamos tan convencidos que este capullo cínico aún cree en el amor, que somos tan propensos (o más, con la trampa de la mente autoconsciente que se cree a salvo) de entrar silbando en la boca del lobo.
Déjame que te recuerde una cosa. Voy a hablarte de hace exáctamente un año. El tiempo todo lo borra y lo difumina, y si para mí aquello empieza a amortiguarse y a perder el filo, quizá para ti ya esté completamente embotado. Y el que olvida la historia...
Hace un año no levantábamos cabeza. Pero el punto en el punto de estar clavados en el suelo, como una mariposa de un coleccionable (lo siento, no he podido evitar la metáfora. Haznos un favor y aprende a escribir mejor). Cada día era malestar. No perdíamos la esperanza, pero cada intento fracasaba miserablemente, hasta que llegó la insensibilidad para ayudarnos a seguir adelante. O hacía abajo. Te daré un dato, por si ya no me crees: la novedad era estar un día a la semana sin sentirnos mal. No podías estar en casa. Te daba miedo mostrarte porque estabas tan hecho trizas que cualquier cosa te costaba demasiado esfuerzo. Todo el mundo te lo notaba y eras incapaz de contestar un "¿cómo estás?" sincero sin derrumbarte. El caso extremo al que llegaste dudo que se te haya olvidado, así que no lo mencionaré aquí. Pero piénsalo y date cuenta: sí, eso te lo hiciste tú.
¿Y después? Meses y meses de recuperación. Aún arrastramos las consecuencias. Que lo bueno vale lo malo, pero el dolor por superar dolor no compensa. Y sabes de sobra que no dejas las cosas sin hacer. Que si entras, lo vas a pelear hasta volver a dar casi todo lo que eres.
Piénsalo muy bien antes de entrar. Y, si lo haces, ve con cuidado. No suplas con tu energía y tus ganas de vivir la falta de esfuerzo de las otras personas. No te suicides contra un monstruo del armario que cada día es engordado. Ahora somos felices, de verdad. Tenemos subidas espontáneas de ánimo, hacemos lo que queremos, podemos ir con la vista bien alta. Conocemos gente, bailamos. Podemos estar solos horas desconectados del mundo, sin pensar que estamos haciendo algo simplemente para hacer pasar las horas. Nos cabe más aire en los pulmones, aportamos y nos aportan más. Y no ha sido nada fácil, nada fácil llegar aquí. Ha pasado casi un año y aún a veces pagamos el precio. Es cierto que el equipaje no debe sentenciarnos, pero solo un inconsciente olvida lo que ha aprendido. Dicen que hay que arriesgarse, sí. Normalmente te lo dice quien está detrás de la barrera, o quien recortará agujeros en la red. Sé consciente de quién pagará las consecuencias.
Déjalo reposar. Y si a pesar de todo sigues adelante, si estás vez sí, solo me queda decirte una cosa: gracias. Por haber hecho que todo haya valido la pena.
Puede que haya llegado el momento en que por fin estés decidido a cambiar las cosas. Este es el momento en el que tienes que leerme, cuando ya está todo afinado, tienes los pros, los contras, el esquema en el papel y el consejo del amigo. Ya está todo pensado y evaluado y decidido. Y entonces, ahora, me temo que todavía te queda una iteración más. Escúchame.
Te conozco bien. Me he pasado la vida en ello. Sí, cambiamos constantemente, así que quizás la persona que soy más la tendencia que intuyo no te represente del todo. Pero tengo algo que tú no tienes y compensa ese diferencial: objetividad pura, la que llega de la cero-implicación emocional por algo que sencillamente no conozco.
Porque admitámoslo. Somos sentimentales. Y aunque la razón nos balancea los sentimientos, hemos leído demasiados libros, hemos visto demasiadas películas, y en el fondo estamos tan convencidos que este capullo cínico aún cree en el amor, que somos tan propensos (o más, con la trampa de la mente autoconsciente que se cree a salvo) de entrar silbando en la boca del lobo.
Déjame que te recuerde una cosa. Voy a hablarte de hace exáctamente un año. El tiempo todo lo borra y lo difumina, y si para mí aquello empieza a amortiguarse y a perder el filo, quizá para ti ya esté completamente embotado. Y el que olvida la historia...
Hace un año no levantábamos cabeza. Pero el punto en el punto de estar clavados en el suelo, como una mariposa de un coleccionable (lo siento, no he podido evitar la metáfora. Haznos un favor y aprende a escribir mejor). Cada día era malestar. No perdíamos la esperanza, pero cada intento fracasaba miserablemente, hasta que llegó la insensibilidad para ayudarnos a seguir adelante. O hacía abajo. Te daré un dato, por si ya no me crees: la novedad era estar un día a la semana sin sentirnos mal. No podías estar en casa. Te daba miedo mostrarte porque estabas tan hecho trizas que cualquier cosa te costaba demasiado esfuerzo. Todo el mundo te lo notaba y eras incapaz de contestar un "¿cómo estás?" sincero sin derrumbarte. El caso extremo al que llegaste dudo que se te haya olvidado, así que no lo mencionaré aquí. Pero piénsalo y date cuenta: sí, eso te lo hiciste tú.
¿Y después? Meses y meses de recuperación. Aún arrastramos las consecuencias. Que lo bueno vale lo malo, pero el dolor por superar dolor no compensa. Y sabes de sobra que no dejas las cosas sin hacer. Que si entras, lo vas a pelear hasta volver a dar casi todo lo que eres.
Piénsalo muy bien antes de entrar. Y, si lo haces, ve con cuidado. No suplas con tu energía y tus ganas de vivir la falta de esfuerzo de las otras personas. No te suicides contra un monstruo del armario que cada día es engordado. Ahora somos felices, de verdad. Tenemos subidas espontáneas de ánimo, hacemos lo que queremos, podemos ir con la vista bien alta. Conocemos gente, bailamos. Podemos estar solos horas desconectados del mundo, sin pensar que estamos haciendo algo simplemente para hacer pasar las horas. Nos cabe más aire en los pulmones, aportamos y nos aportan más. Y no ha sido nada fácil, nada fácil llegar aquí. Ha pasado casi un año y aún a veces pagamos el precio. Es cierto que el equipaje no debe sentenciarnos, pero solo un inconsciente olvida lo que ha aprendido. Dicen que hay que arriesgarse, sí. Normalmente te lo dice quien está detrás de la barrera, o quien recortará agujeros en la red. Sé consciente de quién pagará las consecuencias.
Déjalo reposar. Y si a pesar de todo sigues adelante, si estás vez sí, solo me queda decirte una cosa: gracias. Por haber hecho que todo haya valido la pena.
jueves, 1 de enero de 2015
1 de enero
- Necesito saber qué es esto
- Son partituras. Ya te lo dije, solo son dos personas diviertiéndose.
- Hay dos posibles consecuencias: si acaba, alguien sale herido; y si no acaba, alguien sale herido.
- Pero que acabe mal no significa que tenga que empezar mal. Todo acaba. La vida acaba. Por eso hay que disfrutarla.
Del derecho y del revés, la nochevieja durmiendo, año nuevo incumpliendo no-propósitos. Por un 2015 de actes manqués y sinsentidos libres y no-dolientes.
- Son partituras. Ya te lo dije, solo son dos personas diviertiéndose.
- Hay dos posibles consecuencias: si acaba, alguien sale herido; y si no acaba, alguien sale herido.
- Pero que acabe mal no significa que tenga que empezar mal. Todo acaba. La vida acaba. Por eso hay que disfrutarla.
Del derecho y del revés, la nochevieja durmiendo, año nuevo incumpliendo no-propósitos. Por un 2015 de actes manqués y sinsentidos libres y no-dolientes.
viernes, 19 de diciembre de 2014
Balance 2014
Me preguntaba Luna - qué casualidad, otro año por aquí - que si este año no habría balance u objetivos. Y la verdad es que, desde que la Senda comenzó, creo que este es el primer año que ni me lo había planteado. No tengo la necesidad, por primera vez en mucho, mucho tiempo. Las cosas están bien como están, me parece, y es eso lo que me hace no necesitar el trampolín de propósitos, la excusa del cambio. También que he aprendido que en esto de la mejora continua, lo importante es siempre la siguiente decisión, no pretender arreglar - o perder - todo en una jugada. You are as strong as your next move
Aún así, espoleado, me ha apetecido revisar los objetivos del año pasado y ver si había cumplido. Decía...
Sí, he cumplido. Salí de mi peor pozo, con la fuerza de mis talones y sabiendo buscar el impulso prestado. He sanado. He perseguido lo que me ha hecho feliz, sin parar de moverme. Si te paras, se posa en tu alma. Me he tranquilizado, he aprendido, he conocido mi peor faceta, le he ganado varias batallas. He bailado, viajado, leído, conocido gente y mantenido las personas que importaban. He evitado la trampa y el agujero que yo mismo hubiera creado. He progresado.
Hago balance y me doy cuenta de que sí, que necesito un objetivo aunque simplemente sea "sigue así".
Aún así, espoleado, me ha apetecido revisar los objetivos del año pasado y ver si había cumplido. Decía...
Sí, he cumplido. Salí de mi peor pozo, con la fuerza de mis talones y sabiendo buscar el impulso prestado. He sanado. He perseguido lo que me ha hecho feliz, sin parar de moverme. Si te paras, se posa en tu alma. Me he tranquilizado, he aprendido, he conocido mi peor faceta, le he ganado varias batallas. He bailado, viajado, leído, conocido gente y mantenido las personas que importaban. He evitado la trampa y el agujero que yo mismo hubiera creado. He progresado.
Hago balance y me doy cuenta de que sí, que necesito un objetivo aunque simplemente sea "sigue así".
viernes, 12 de diciembre de 2014
Mi esperanza
Mi esperanza no son zapatitos brillantes de charol, que nunca pasaron por un charco. Ni cristales de colores fragmentados, que lo mismo me cortan a mí que a los demás. Tan siquiera el bastión inamovible donde rompen las olas y los vientos huracanados sin desgastarla.
Mi esperanza es una mochila gastada y remendada, decorada y firmada, con descosidos y refuerzos, con espacio para llevar lo necesario - mío y ajeno sin serlo- por la Senda. Ligera, cómoda en la espalda. No es lo más bonito, no es lo más útil ni lo más resistente. Quizás no le serviría a nadie más, pero a mí me acompaña en el camino y eso es suficiente.
Mi esperanza es una mochila gastada y remendada, decorada y firmada, con descosidos y refuerzos, con espacio para llevar lo necesario - mío y ajeno sin serlo- por la Senda. Ligera, cómoda en la espalda. No es lo más bonito, no es lo más útil ni lo más resistente. Quizás no le serviría a nadie más, pero a mí me acompaña en el camino y eso es suficiente.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Boomerang
Es lo que tienen los boomerangs. Si no te apartas a la vuelta...
Por ti me dejaría hacer el amor 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año. Dejaría que me hablaras 24 horas y te rebatiría lo que me has dicho otras 24 más. Te miraría con o sin cámara durante 1440 minutos al día, besaría tu hoyuelo aunque trataras de esconderlo. Al 8º día me volvería loca, te echaría en cara cosas que no has hecho y pretendería arreglarlo al 9º y tú, que ya estás escarmentado, me dirías adiós, con toda la razón del mundo. Yo prometería cambiar, quererme para no desbordarte a ti también, pero las puertas ya estarían cerradas. Digo ya, por decir algo, porque en realidad hace siglos que no están abiertas
... te dan.
Por ti me dejaría hacer el amor 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año. Dejaría que me hablaras 24 horas y te rebatiría lo que me has dicho otras 24 más. Te miraría con o sin cámara durante 1440 minutos al día, besaría tu hoyuelo aunque trataras de esconderlo. Al 8º día me volvería loca, te echaría en cara cosas que no has hecho y pretendería arreglarlo al 9º y tú, que ya estás escarmentado, me dirías adiós, con toda la razón del mundo. Yo prometería cambiar, quererme para no desbordarte a ti también, pero las puertas ya estarían cerradas. Digo ya, por decir algo, porque en realidad hace siglos que no están abiertas
... te dan.
lunes, 1 de diciembre de 2014
¿Por qué besamos?
Acabo de leer un artículo de esos pseudocientífico que te harían poner los ojos en blanco y - con un breve empujoncito - lanzarte a desmembrar alegremente. ¿Por qué besamos? se titula. Típico del "Muy Interesante" de pleno verano, artículo que uno lee, se rie, comenta y olvida. Pero aparte de para pasar el rato, me gusta leer este tipo de cosas. Da una visión diferente, por superficial que sea, y el hecho de descartar premisas te hace reflexionar sobre lo que cree uno mismo. Quién sabe.
De este en concreto me ha parado una frase
"e incluso tomamos decisiones importantes a partir de cómo nos sentimos durante el primer beso"
Pienso en mi propia respuesta, si la baso en nuestra experiencia. Quiero decir, solo con unas horas ya tuvimos suficientes puntos en la gráfica como para sacar alguna conclusión. Por curiosidad, la primera; por recuperar la sensación de calidez, blando y seco, la segunda. ¿Seco? Seco. El no preparado, el del roce sin capas intermedias. La presión. Por impulso la tercera, seguido de disculpas y rubor; por cariño, por aprovechar la oportunidad, por comunicarse, los posteriores. Por despedirse, el último. ¿Decisiones? No creo que se tomen decisiones importantes justo en ese momento. Quizás justo antes y justo después. Durante bastante ya tienes con contener el ánima.
Dice Rayden que "el primero es mágico, el segundo es íntimo, el tercero es rutina". Creo que nos harían falta muchos más que tres.
De este en concreto me ha parado una frase
"e incluso tomamos decisiones importantes a partir de cómo nos sentimos durante el primer beso"
Pienso en mi propia respuesta, si la baso en nuestra experiencia. Quiero decir, solo con unas horas ya tuvimos suficientes puntos en la gráfica como para sacar alguna conclusión. Por curiosidad, la primera; por recuperar la sensación de calidez, blando y seco, la segunda. ¿Seco? Seco. El no preparado, el del roce sin capas intermedias. La presión. Por impulso la tercera, seguido de disculpas y rubor; por cariño, por aprovechar la oportunidad, por comunicarse, los posteriores. Por despedirse, el último. ¿Decisiones? No creo que se tomen decisiones importantes justo en ese momento. Quizás justo antes y justo después. Durante bastante ya tienes con contener el ánima.
Dice Rayden que "el primero es mágico, el segundo es íntimo, el tercero es rutina". Creo que nos harían falta muchos más que tres.
Acaba noviembre
[Suena]
Quizá el humo, imbricado con el aliento propio, vuela donde estoy pensando. Tendría sentido pues. Las hebras enroscándose a tu alrededor, en un salón sin corrientes. El humo recoge el momento su esencia y se fija para siempre en los muebles, en las paredes, abarca hasta los pensamientos y la música - intangible es intangible. El humo, en el portal entre lo físico y lo esencial, conductor y fijador perfecto de un instante.
Y se consuma el momento y vuelve a elevarse recto, capturándome solo a mí. Mirando el techo, finalizando los pensamientos, cuando unas hebras más finas y delicadas que la mías se cruzan y bailan delante de mis ojos.
Quizá el humo, imbricado con el aliento propio, vuela donde estoy pensando. Tendría sentido pues. Las hebras enroscándose a tu alrededor, en un salón sin corrientes. El humo recoge el momento su esencia y se fija para siempre en los muebles, en las paredes, abarca hasta los pensamientos y la música - intangible es intangible. El humo, en el portal entre lo físico y lo esencial, conductor y fijador perfecto de un instante.
Y se consuma el momento y vuelve a elevarse recto, capturándome solo a mí. Mirando el techo, finalizando los pensamientos, cuando unas hebras más finas y delicadas que la mías se cruzan y bailan delante de mis ojos.
Ganas
Me disfrazo de ti.
Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti.
Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir
Llega la mañana y desapareces entre la lluvia. Escondo mis ganas de verte en el estanque de los peces, en el pequeño peluche, entre los roces de piano. Antes de dormirme pienso...
.
Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti.
Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir
Llega la mañana y desapareces entre la lluvia. Escondo mis ganas de verte en el estanque de los peces, en el pequeño peluche, entre los roces de piano. Antes de dormirme pienso...
domingo, 9 de noviembre de 2014
Mis brotes verdes (II)
No cesan, no cesan las ilusiones. Me alegro sin motivo, las ganas me desbordan. ¿De qué? No lo sé. ¿Se puede estar enamorado de nadie? 7 horas de baile se me quedan cortas, las 5 de la mañana aún no es tiempo de volver a casa. Dormir es perder el tiempo, pero la tarde de Sant Cugat merece verse despacio y un dia de pantalla, música y libro es tan tranquilizantemente imperfecto como el anterior.
martes, 21 de octubre de 2014
Te ex-quiero
Me ha encantado el artículo de "Te ex-quiero". Es algo que he vivido y vivo, que resulta siempre muy difícil de explicar, y ha sido muy reconfortante encontrármelo escrito.
"Pero... tú sabes que vuestra relación no es normal, ¿no?"
No es nada fácil convencer a cada persona nueva que ese elemento especial se ha ganado su lugar en tu vida, que no vas a renunciar a ella y eso no significa en absoluto que haya otra cosa que no sea amistad. No es fácil, al comenzar, superar todos los rencores o celos o tristezas y pelear por algo que puedes dejar caer. No son fáciles los esfuerzos extra. Pero cuando se compara con lo que aporta, con lo que significa conservar definitivamente a alguien que fue lo bastante especial para llegar ahí, que te conozce como tú mismo, con quien puedes hacer mil y una cosas... Lo de "fácil" y "difícil" son ya solo palabras.
Por la persona que me ha pasado el texto, la victoriosa, la guardiana, la trabubu que se come mi peor y mi mejor cara. La misma que se llevará un abrazo de esos grande grande grande en cuanto pueda volver a verla.
"Pero... tú sabes que vuestra relación no es normal, ¿no?"
No es nada fácil convencer a cada persona nueva que ese elemento especial se ha ganado su lugar en tu vida, que no vas a renunciar a ella y eso no significa en absoluto que haya otra cosa que no sea amistad. No es fácil, al comenzar, superar todos los rencores o celos o tristezas y pelear por algo que puedes dejar caer. No son fáciles los esfuerzos extra. Pero cuando se compara con lo que aporta, con lo que significa conservar definitivamente a alguien que fue lo bastante especial para llegar ahí, que te conozce como tú mismo, con quien puedes hacer mil y una cosas... Lo de "fácil" y "difícil" son ya solo palabras.
Por la persona que me ha pasado el texto, la victoriosa, la guardiana, la trabubu que se come mi peor y mi mejor cara. La misma que se llevará un abrazo de esos grande grande grande en cuanto pueda volver a verla.
sábado, 18 de octubre de 2014
¿Dónde te has metido?
Vuelvo, vivo.
Me trasladé de nuevo, unas cuadras más al oeste del Vallés. Dejé atrás finalmente mi primer hogar, traje las cenizas conmigo. Ahora vivo en un tercer piso sin ascensor, con una ventana a los árboles y al Tibidabo. 4 almas conformamos la casa y una ya ha dormido conmigo sin yo saberlo.
Jynx está en horas bajas. Últimamente hasta sonríe un poco, a veces. No quiero echarla, aquí estamos todos en el mismo barco, y se le perdona sus salidas de tono. Todavía guarda la aguja en el bolsillo, por si algún día nos hiciera falta. De momento un mes sin cruce de cables. Puedo.
Fui al norte, a las alemanias y las islas cosidas con puentes. Volví a bailar. Pasó de puntillas ya por las figuras y evito caderazos innecesarios. El profesor aún me pega a veces, "puedes hacerlo mejor" me dice. Así que seguiremos.
Y el por qué del abandono, que me dicen voces del ático, es... Indeterminado. Creo que, en épocas positivas, escribo con lo que me queda del día a día. Y últimamente había decidido gastarlo en personas. ¿Invertirlo? ¿Gastarlo? En ellas estamos. De todas formas, mal estaría perder el paso de la senda. Íbamos bien, sí, continuamos.
Me trasladé de nuevo, unas cuadras más al oeste del Vallés. Dejé atrás finalmente mi primer hogar, traje las cenizas conmigo. Ahora vivo en un tercer piso sin ascensor, con una ventana a los árboles y al Tibidabo. 4 almas conformamos la casa y una ya ha dormido conmigo sin yo saberlo.
Jynx está en horas bajas. Últimamente hasta sonríe un poco, a veces. No quiero echarla, aquí estamos todos en el mismo barco, y se le perdona sus salidas de tono. Todavía guarda la aguja en el bolsillo, por si algún día nos hiciera falta. De momento un mes sin cruce de cables. Puedo.
Fui al norte, a las alemanias y las islas cosidas con puentes. Volví a bailar. Pasó de puntillas ya por las figuras y evito caderazos innecesarios. El profesor aún me pega a veces, "puedes hacerlo mejor" me dice. Así que seguiremos.
Y el por qué del abandono, que me dicen voces del ático, es... Indeterminado. Creo que, en épocas positivas, escribo con lo que me queda del día a día. Y últimamente había decidido gastarlo en personas. ¿Invertirlo? ¿Gastarlo? En ellas estamos. De todas formas, mal estaría perder el paso de la senda. Íbamos bien, sí, continuamos.
martes, 16 de septiembre de 2014
La letra pequeña
- Acepto toda responsabilidad derivada del presente contrato. Entiendo que es un compromiso profundo y serio, que va a exigir dedicación y esfuerzo desde el primer día hasta el último. Me declaro un adulto consciente e independiente que toma esta decisión voluntariamente.
- Mis circunstancias personales son adecuadas. Declaro haber resuelto todos los asuntos pendientes derivados de pasadas relaciones o, en su defecto, resolverlos con la mayor celeridad, asumiendo que me debo única y exclusivamente a esta relacion, durante toda su duración.
- Acepto pedir disculpas, aún cuando crea tener razón, pues entiendo que importa más el bienestar de la pareja que la "victoria" en una disputa. Entiendo que no hay tal "victoria". En una discusión la pareja siempre pierde.
- Me comprometo a que las discusiones, si ha de haberlas, se llevarán a cabo a través de los medios correctos. En persona siempre que sea posible, por medios audiovisuales si no. Jamás recurriremos a medios escritos como "Whatsapp" para mantener discusiones sobre temas difíciles, pues entendemos que los malentendidos que propician siempre empeorarán las circunstancias.
- No pretenderé cambiar a la otra persona. A la hora de pedir algo, analizaré profunda y fríamente si estoy en el derecho de hacerlo. Comprenderé el esfuerzo que supondrá para la otra persona y estaré dispuesto a ofrecer un esfuerzo equivalente o superior para ayudar al mismo.
- No mentiré.
- Cuidaré la relación también en lo bueno. No me relajaré, no la daré por hecho. Buscaré cosas nuevas que hacer juntos, expresaré mis sentimientos. Defenderé a la pareja (como conjunto) frente a cualquier injerencia, exterior o interior.
- No trasladaré asuntos negativos a la cama. Y viceversa.
- Entenderé que mi pareja, aunque constituye un uno conmigo, sigue manteniendo su carácter individual. Aceptaré sus amistades, actividades y espacio. No usaré este espacio para flirteos, coqueteos o infidelidades de ninguna índole.
- Empatizaré con mi pareja. Ante una reacción de enfado o dolor, buscaré primero el comprender cómo se siente antes que buscar la forma de defenderme. Si mi pareja es una persona impulsiva, entenderé que no todo lo que dice en el calor del momento es real. Si soy una persona impulsiva, me contendré al máximo para evitar dañar.
- Si sucediera lo peor y el presente contrato tuviera que romperse, me comprometo a hacerlo de la forma más cuidadosa posible, manteniendo todos los compromisos adquiridos en base a esta circunstancia. Controlaré mis sentimientos y emociones hacia mi ya ex-pareja, para lo bueno y para lo malo. No le haré daño, ni de una forma o de otra. Intentaré alcanzar el estado de paz lo más pronto posible y, al final, dejar solo buenos recuerdos.
Y ya se sabe lo que ocurre cuando firmas un contrato sin haber leído la letra pequeña.
- Mis circunstancias personales son adecuadas. Declaro haber resuelto todos los asuntos pendientes derivados de pasadas relaciones o, en su defecto, resolverlos con la mayor celeridad, asumiendo que me debo única y exclusivamente a esta relacion, durante toda su duración.
- Acepto pedir disculpas, aún cuando crea tener razón, pues entiendo que importa más el bienestar de la pareja que la "victoria" en una disputa. Entiendo que no hay tal "victoria". En una discusión la pareja siempre pierde.
- Me comprometo a que las discusiones, si ha de haberlas, se llevarán a cabo a través de los medios correctos. En persona siempre que sea posible, por medios audiovisuales si no. Jamás recurriremos a medios escritos como "Whatsapp" para mantener discusiones sobre temas difíciles, pues entendemos que los malentendidos que propician siempre empeorarán las circunstancias.
- No pretenderé cambiar a la otra persona. A la hora de pedir algo, analizaré profunda y fríamente si estoy en el derecho de hacerlo. Comprenderé el esfuerzo que supondrá para la otra persona y estaré dispuesto a ofrecer un esfuerzo equivalente o superior para ayudar al mismo.
- No mentiré.
- Cuidaré la relación también en lo bueno. No me relajaré, no la daré por hecho. Buscaré cosas nuevas que hacer juntos, expresaré mis sentimientos. Defenderé a la pareja (como conjunto) frente a cualquier injerencia, exterior o interior.
- No trasladaré asuntos negativos a la cama. Y viceversa.
- Entenderé que mi pareja, aunque constituye un uno conmigo, sigue manteniendo su carácter individual. Aceptaré sus amistades, actividades y espacio. No usaré este espacio para flirteos, coqueteos o infidelidades de ninguna índole.
- Empatizaré con mi pareja. Ante una reacción de enfado o dolor, buscaré primero el comprender cómo se siente antes que buscar la forma de defenderme. Si mi pareja es una persona impulsiva, entenderé que no todo lo que dice en el calor del momento es real. Si soy una persona impulsiva, me contendré al máximo para evitar dañar.
- Si sucediera lo peor y el presente contrato tuviera que romperse, me comprometo a hacerlo de la forma más cuidadosa posible, manteniendo todos los compromisos adquiridos en base a esta circunstancia. Controlaré mis sentimientos y emociones hacia mi ya ex-pareja, para lo bueno y para lo malo. No le haré daño, ni de una forma o de otra. Intentaré alcanzar el estado de paz lo más pronto posible y, al final, dejar solo buenos recuerdos.
Y ya se sabe lo que ocurre cuando firmas un contrato sin haber leído la letra pequeña.
martes, 9 de septiembre de 2014
Es lo correcto
- ¿Cómo te sientes al respecto?
- Es lo correcto
- Siempre evitas esa pregunta. ¡"Es correcto" no es un sentimiento!
- Para mí lo es
- ¿?
- Para mí el sentido de la justicia es de lo que llevo más incrustrado. Si algo es correcto, es que se siente bien, estoy a gusto con ello entonces porque es lo que percibo como justo. Y al contrario. Si te digo alguna vez "no es justo" es que me está doliendo de verdad.
+1 a comprensión mutua.
- Es lo correcto
- Siempre evitas esa pregunta. ¡"Es correcto" no es un sentimiento!
- Para mí lo es
- ¿?
- Para mí el sentido de la justicia es de lo que llevo más incrustrado. Si algo es correcto, es que se siente bien, estoy a gusto con ello entonces porque es lo que percibo como justo. Y al contrario. Si te digo alguna vez "no es justo" es que me está doliendo de verdad.
+1 a comprensión mutua.
sábado, 30 de agosto de 2014
La primera
Hoy un destello plateado me ha devuelto los buenos días desde el espejo. "Habrá sido una gota de agua. O un pelo un poco más rubio por el sol. O..." Pero no. Tal y como la navaja de Occam sugería, ahí estaba. Pequeñita, cruzada (como para llamar más la atención), orgullosamente desafiante, proclamando que ha venido para quedarse y pronto la acompañarán más. Mi primera cana.
La verdad es que ya tardaba. La verdad es que se la esperaba. La carrera, el curro, las locuras. Me merecía al menos esa insignia. Ya he sobrevivido un cuarto de siglo y en algo se tiene que notar.
Así que bienvenida, compañera. No te arrancaré, esconderé ni me avergonzaré de ti. Eres un recordatorio que los años siguen pasando y que toca empezar a hacer las cosas bien. Esperemos que sirva.
La verdad es que ya tardaba. La verdad es que se la esperaba. La carrera, el curro, las locuras. Me merecía al menos esa insignia. Ya he sobrevivido un cuarto de siglo y en algo se tiene que notar.
Así que bienvenida, compañera. No te arrancaré, esconderé ni me avergonzaré de ti. Eres un recordatorio que los años siguen pasando y que toca empezar a hacer las cosas bien. Esperemos que sirva.
miércoles, 20 de agosto de 2014
De nuevo
Es curioso. Pasamos del "Cuánto daño te han hecho, espero que sanes, no puedes desconfiar de todo" al "lo siento si te he fallado, pero tú elegiste confiar en mí, tenías las expectativas demasiado altas". Me reiría por no llorar, pero la verdad es que en el fondo no tiene ninguna gracia. El mundo está loco. La confianza y la sinceridad son valores que todo el mundo dice tener y considerar indispensables, hasta que dejan de serlo. Nadie comprende que la confianza es absolutamente bidireccional y nos dolemos por mentiras que hemos contado mil veces. El que a hierro mata, a hierro muere, ¿es tan difícil de entender? Supongo que sí o todo el mundo estudiaría, seria fiel y haría deporte.
No se trata de desgajar tu vida y exponerla. No airees el cuarto si no quieres mostrar que no has limpiado la ropa sucia, que hay dinero bajo el colchón. No hace falta. Se honesto, cierra la ventana. Di "no quiero que miréis, es mi vida y acepto no mirar en las vuestras". En vez de eso la dejamos entornada y queremos que las ajenas nos las abran de par en par.
Es triste. Mas triste aun si pudiéramos sacar estadísticas. No es como el orgullo o la agresividad, que hay quien sí y hay quien no, o quien lo es en grado tan pequeño (¿agresividad blanca?) que da igual. No, ojalá. Es que todo el mundo miente y simplemente la pregunta es en qué. Quedan los locos, los radicales, los que lo ven o blanco o negro y sostienen que una mentira basta, que si quieres no debes engañar. Y quedan los pocos honestos que admiten no ser honestos. Esos me caen bien. Al menos sabes lo que esperar. Y esa tía sera una zorra y ese tío sera un cabrón, pero ahí los tienes admitiéndolo sin victimismos ni medias tintas. Mucho mas daño hacen los que sí pero no.
Me niego, me niego a jugar. Aunque me fallen todas las piezas. Seguiré confiando de entrada en cada amigo, cada pareja, tan alto como pueda, pues la desconfianza se replica muy fácilmente. Y sin excusas. No me voy a desalentar por muchos fallos y piedras. No voy a ceder para que así el resto pueda sentirse excusado.
Que os zurzan. A todos. Literalmente. No soy yo el que está roto, deshilachado, descosido. Sois todos vosotros. Y lo peor es que probablemente nunca lo sabréis.
No se trata de desgajar tu vida y exponerla. No airees el cuarto si no quieres mostrar que no has limpiado la ropa sucia, que hay dinero bajo el colchón. No hace falta. Se honesto, cierra la ventana. Di "no quiero que miréis, es mi vida y acepto no mirar en las vuestras". En vez de eso la dejamos entornada y queremos que las ajenas nos las abran de par en par.
Es triste. Mas triste aun si pudiéramos sacar estadísticas. No es como el orgullo o la agresividad, que hay quien sí y hay quien no, o quien lo es en grado tan pequeño (¿agresividad blanca?) que da igual. No, ojalá. Es que todo el mundo miente y simplemente la pregunta es en qué. Quedan los locos, los radicales, los que lo ven o blanco o negro y sostienen que una mentira basta, que si quieres no debes engañar. Y quedan los pocos honestos que admiten no ser honestos. Esos me caen bien. Al menos sabes lo que esperar. Y esa tía sera una zorra y ese tío sera un cabrón, pero ahí los tienes admitiéndolo sin victimismos ni medias tintas. Mucho mas daño hacen los que sí pero no.
Me niego, me niego a jugar. Aunque me fallen todas las piezas. Seguiré confiando de entrada en cada amigo, cada pareja, tan alto como pueda, pues la desconfianza se replica muy fácilmente. Y sin excusas. No me voy a desalentar por muchos fallos y piedras. No voy a ceder para que así el resto pueda sentirse excusado.
Que os zurzan. A todos. Literalmente. No soy yo el que está roto, deshilachado, descosido. Sois todos vosotros. Y lo peor es que probablemente nunca lo sabréis.
martes, 15 de julio de 2014
Mi tercer pulmón
Tengo 3 pulmones en esta vida. Sí, aunque suene extraño. Los dos normales y uno de regalo. El tercero apareció un día cualquiera y no se cansa nunca de respirar, ni siquiera cuando los otros dos se han hecho pequeños y no pueden ni con la presión del aire. Puede estar meses y meses, ahí, aguantando por sí solo. Cuando los otros se recuperan ya por fin se pone a descansar.
Tengo 3 pulmones en esta vida y el tercero, aunque se formó solo año y medio más tarde que los otros dos, tardó en aparecer 19 años. Me lo encontré un 1 de Mayo cualquiera en medio de la Mancha manchega, y eso que estaba acostumbrado a los aires mediterráneos. Se vino conmigo y hasta ahora.
Tengo 3 pulmones en esta vida y el tercero cumple años hoy... felices veinticuatro
Tengo 3 pulmones en esta vida y el tercero, aunque se formó solo año y medio más tarde que los otros dos, tardó en aparecer 19 años. Me lo encontré un 1 de Mayo cualquiera en medio de la Mancha manchega, y eso que estaba acostumbrado a los aires mediterráneos. Se vino conmigo y hasta ahora.
Tengo 3 pulmones en esta vida y el tercero cumple años hoy... felices veinticuatro
sábado, 5 de julio de 2014
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