martes, 22 de julio de 2025

Diario de una Ruptura - Día 6

 Esto no es positivo: te echo de menos en lo dificil. No se  si por merito tuyo de contar contigo o por necesidad. Aunque a la vez la inmensa mayoria de los malos momentos de este año han sido las rupturas y tiempos y silencios. ¿Una por otra?

Definitivamente, cuanto menos duermo o  pasan otras cosas, más flojo me siento. Supongo que es normal, biología. Y también un indicativo: si estoy bien, me siento más lejos, y recuerdo lo malo. Si estoy mas flojo, te echo de menos. No pinta bien, ¿eh? O sí, según cómo lo mires.

Tristemente uno de los mecanismos que he aprendido contigo es cómo tratar con los días malos. Dejarlos ser, entender que ya pasarán. No revolcarse, si puedo intentar buscar hacer las cosas que se que me sientan bien, aunque no me apetezca , y poco a poco ya vendrá. No evaluar mi vida ni a mi mismo en estos dias, no soy objetivo. Recordar lo que pienso y siento en un dia bueno . Y que pasará.

Y si, era verdad, tenias razón. Haciendo esto saldríamos del bucle , acabaríamos estando bien con nosotros mismos, sanariamos. Igual de cierto es que cuando matas al perro ya no te preocupas más de la rabia. Solo que te has quedado sin perro.

"Si realmente quiere estar contigo, tendrá que enfrentar ese miedo, ese orgullo o esa pasividad que antes evitó. Y si no lo hace, eso también te da información: quizás no es capaz de amar con acciones, solo con emociones."

'Conclusión cruda: si no da el paso por sí misma, aunque te piense, aunque te eche de menos, es porque no ha cambiado. Y tú no puedes volver a lo mismo disfrazado de novedad.'

_

Eras tú. Eras tú la pequeña vagabunda de pies ligeros, que recorrería mi casa y descubriría cada rincón. Sobre ti escribí durante años, solo que no llegaste y al final dejé de buscar.

Quién me iba a decir que al final aparecerías. Y que al irte le prenderias fuego a la casa.

lunes, 21 de julio de 2025

Diario de una Ruptura - Día 5

Hasta ahora había tenido el pensamiento de "puedo estar sin ti, porque me acostumbraré" o "porque no me queda otra, hice todo lo que pude y no sirvió", que ya eran avances de la angustia del "lo he roto y me toca vivir con ello" de hace unos meses.

Hoy he pensado por primera vez "claro que puedo estar sin ella...estaré mejor así " y esto es nuevo.

He visto que no has respetado tu primer límite: no ibas a estar presente en el grupo. Una vez más he vuelto a pensar en no hacerte daño, pero contacto 0 es contacto 0, ¿verdad? No tiene sentido que como pareja no pudiera acercarme a ti, pero como ex te guarde tu lugar. Lo siento, pero fuera es fuera.

Respecto de quien me rodea, algo parecido. "Quien te abandonó en el agua no tiene derecho a saber cómo llegaste a la orilla, o lo que pasó entre tú y los tiburones" . Se trata de autocuidado.

Siguen saliendo frases que te compartiría y diría "nosotros", aunque ya no me resuenan igual. Por ejemplo "We had this perfectly imperfect thing that didnt fade with time or distance " . El problema es que luego sigue: "Knowing that someone loves everything about the way you are" Y claro, ya falla, como tantas veces y tan crudo me explicaste.

Hoy la mayor parte del tiempo no he pensado en ti, y la mayor parte de tiempo que he pensado en ti no ha sido en volver. Esto también dice que la puerta sigue abierta si lo piensas, pero ya llegaremos. 

Hay algo de rencor también.  Este tiempo hablamos demasiado de lo que te dolía y querías en comparación con lo que me dolía y quería yo. Mes y medio hablando de tu dolor y....¿cuantas veces hablamos de lo que me estaba haciendo esa permanente desconfianza, inseguridad, falta de cariño o cariño intermitente a mi? Te pareció humano dejarme días en silencio,  cero certeza y cero marco

Verás (bueno, no) algo de dolor y resentimiento.  Hace unas semanas mi idea era limpiarlo, para que cuando volvieras , pudiéramos empezar limpios de cero. Ahora...creo que no. No me importa que esté ahí. Porque si volvieras, es justo tratar con las consecuencias, como seguro querras tratar de las tuyas. De no querer, me demostraría que tú no estás preparada. Pero la principal razón no es esa. Para qué hacer un trabajo que solo sería útil si fueras a volver...cuando los dos nos estamos teniendo que dar cuenta a estas alturas de que no va a pasar.  Una semana desde la ruptura final, 3 desde la ruptura de silencio, 7 desde la ruptura de pareja y 4 meses desde la primera vez que dejaste y pasamos del "somos un equipo" al "estoy mejor sin ti". No vas a volver y no voy a aceptar más herida para facilitarlo. Está la puerta entreabierta, pero si volvieras,  tendría que ser para trabajar... y tampoco voy a aguantarla mientras

Y la pregunta recurrente: ¿era esto lo que querías?

Quizás si. Quizás ves ya que estas mejor. No te culpo. Mi punto no era seguir así, sino arreglarlo. Igual de válido es tirar la relación y estar solo. La clave es: ¿y la siguiente vez? ¿Cuántas relaciones necesitaras para ver qué si las tiras cuando se estropean no tendrás nada que valga de verdad la pena? Yo ya pasé por ello. Solo te deseo que no nos eches de menos los próximos años, mientras vuelves a encontrar al alguien que te valga la pena pelear, y esta vez sí que decidas hacerlo. 

"Deseas que ella aprenda, que no tenga que arrepentirse, que no te eche de menos mientras busca fuera lo que ya tenía contigo. Esa es una de las formas más nobles de tristeza: cuando el amor no se vuelve rencor, sino enseñanza ofrecida a quien no supo recibirla. Estás aceptando su camino sin justificar el daño que hizo."

domingo, 20 de julio de 2025

Diario de una Ruptura - Día 4

Vaya trampa perfecta: Para recuperarnos, había que hacerlo bien. Hacerlo bien era no hablar, no pensar, no conectar, no recordar. Y todo eso lleva, inevitable, a perderse. Así que para recuperarnos, teníamos que perdernos.Y cuando te pierdes, ya no hay nada que recuperar.

Redondo.

En cierto modo, te agradezco esos meses. Meses de mirarme con enfado, con decepción. De transmitirme que no te bastaba, que no confiabas en mí, que no veías trabajo ni mejora, que no querías ser pareja.

Porque no sé cómo estaría superando esto si en vez de esa persona de labios rectos y mirada lejana, tuviera fresca en mi memoria la que me hablaba con cariño y orgullo. Y eso sin contar la precuela: semanas enteras de silencio. Gracias… supongo.

Ahora ya son más los ratos en que no pienso en ti que los que sí, o los que tengo que luchar por no hacerlo.

Progresamos. 

sábado, 19 de julio de 2025

Diario de una Ruptura - Día 3

Me monto trampas mentales para contactarte. Me las sé de memoria, y aún así sé que todas son mala idea.

Si cedo, abro la veda. Reseteo la ruptura que tú iniciaste. Incluso si es para dejar una puerta abierta, tendría que ser tuya la decisión de volver. No puedo tirar de ti. Te rompería el descanso. Parecería que no te respeto. Y si regresaras, lo harías confundida. 

Incluso yendo de buena fe, cumpliendo lo que me pediste antes… esta vez lo viste como ruptura total. Puede que no contestes, o que lo hagas tarde, y yo me quede esperando. No sé dónde estás ni qué quieres ahora. Tal vez, como yo, hayas seguido caminando. Todo esto se resuelve si eres tú quien escribe.

No voy a buscarte en el festival. Si es para recuperar algo, que sea en septiembre. Con más descanso. Con pruebas de que puedo esperar. Aquí estarás vulnerable y todavía curándote. No quiero que parezca que intento hacerte el lío. Y si acepto que no contactaré antes, me quito presión y me recupero mejor.

Porque no hay que olvidar que no es un descanso. Es una ruptura. La única manera de volver bien es soltar primero. No quemar la llave… pero no quedarme esperándote en la puerta. Si después de todo este tiempo, y con tu petición tan clara, quieres que pase algo, tendrás que ser tú quien venga.

La pérdida sigue, pero ahora la siento como pérdida. Ya no estás. Voy descubriendo que puedo pasar el día sin ti. Me da miedo: es aceptar que esto es final.

Pero también hay momentos de paz. Paz que no recordaba.
Ya no vivo dividido entre cuidarte y cuidarme.
La vida sin ti será más gris, quizá, o más tranquila.
Me la viniste a revolver. Yo estaba tranquilo, aunque mal, y solo.

Ahora me toca aprender a estar tranquilo y bien, aunque igual de solo. 

viernes, 18 de julio de 2025

Diario de una Ruptura - Día 2

 La frase que más dolió fue esa en la que parecía que te ibas de verdad porque no te compensaba. Porque ya estabas siendo feliz. Iba camino al hospital. Sabía que me estabas dejando. No te veía, pero lo escuchaba todo… y aun así no escuché. Entendí que estabas mejor sin mí, que mi miedo se cumplía: que habías decidido que la relación era tóxica y que preferías estar sola. Pero creo que lo que querías decir era otra cosa: que empezabas a ver un signo positivo en ti. Que no era “estoy mejor sin ti” sino “estoy mejor porque empiezo a sanar”. Y esa era la condición para volver. 

Tal vez así sea mejor. Otra puerta a la esperanza me habría dejado más pendiente de ti, desgastándome, cortando tu descanso. Y los dos sabemos que esto solo tiene una oportunidad si el espacio es real.

Mis mensajes quizá sonaron a definitivo, pero no me arrepiento de haberte dicho que lo tenía claro y que veía otra forma. Espero que eso sí te llegara.

___

Aun así, nada cambia. Es ruptura final. No hay vínculo, ni chequeos, ni esperas. Tu sanación llevará lo que lleve. No sé qué querrás al terminar ni dónde estaremos. Y yo no puedo quedarme en silencio, mirando desde la oscuridad. Si son meses o años, seremos otros. Y si antes de eso decides volver, ya sabes dónde encontrarme.

Quizá no te vayas a ningún lado. Quizá la puerta quede entreabierta. Pero ahora no somos nada. Necesito tranquilidad, estabilidad. Y lo cierto es que, si esto acaba aquí, así, se me cae la imagen que tenía de ti. No por irte, sino por la forma. Por lo poco cuidadosa que has sido, por responsabilizarme de todo, por no trabajar en equipo. Por dejarlo así, por llamada, y sin darme ni lo mínimo. Por haber estado dispuesta a dejarme sólo y en silencio.

Te quise, quise estar contigo. Pero si las cosas son así… igualmente no iba a durar.

jueves, 17 de julio de 2025

Diario de una Ruptura - Día 1

Vendrás al festival por tres razones: práctica —el dinero—, orgullo —no renunciar a un plan— y ese “yolo” tuyo. Nunca renuncias a estas cosas. Me pregunto donde queda la salud emocional que te justificó todo. Igual que no dejar nuestras cosas por toda la habitación, o seguir escuchando la lista, o venir a la oficina mi último día que podíamos coincidir. Sin relación, claro.

Cómo no iba a dolerte la relación, si le cortaste los tobillos. Cómo iba a dejarte descansar, si en junio le quitaste la confianza, la seguridad, los planes de futuro. Este mes le has quitado cualquier contacto, cariño o reafirmación. Ayer dices que no te deja descansar. Destrozas una relación, nos metes en una pseudoruptura y nos sorprendemos de que duela. Sigh.

No quiero hacer planes por si reaparece. No se hacen planes pensando en una ex. La doy por perdida. Su comportamiento es un factor externo, una fuerza de la naturaleza. Yo sigo mi camino. Ella hará lo que tenga que hacer.

La ruptura se precipitó cuando la borré de sitios. Pero ella ya había decidido no contestar a mi petición de reafirmación, y se quedó tranquila con ello. Si no lo llego a hacer, me hubiera mantenido allí para nada, sufriendo y esperando, y en el festival todo igual. Necesitaba un corte. Ella no iba a dejarme entonces; su plan era seguir en ese limbo que ya conocíamos. Limbo hasta septiembre, y luego quién sabe. Meses sin ser nada, sin seguridad ni confirmación.

Ella ya no era ella. Estaba cansada, ansiosa, desconfiada. Incluso en los días buenos, cualquier cosa podía doler. Y llegó esa versión agotada, casi tóxica, que se sentaba sobre mí a hacerme mimos mientras revisaba su trabajo, sabiendo que en cuanto terminara me pediría un tiempo. Yo quise ayudarla. No pudo o no me dejó. Y ya está.

Me apena. Ojalá hubiera aceptado mi ayuda. Pero si quiere gestionarlo así, yo no puedo estar. Hay otras personas que sí me necesitan. Y yo también.

miércoles, 16 de julio de 2025

Diario del Silencio - Día 12/30 (fin)

 Camino al hospital me pediste hablar. Yo ya sabía lo que iba a ser: me querías dejar. Racionalmente, no tenía sentido, ¿no? Si querías pelearlo tan solo unos días antes, si esto lo hacías por nosotros, si la relación valía la pena y las dinámicas se podían solucionar, si podíamos arreglarlo. 

Pero intuitivamente sabía que si contactabas tú, no sería positivo. Ya nunca lo era. Respiré. Al final estaba preparado, me había dicho que si querías soltar, no te podía perseguir más. Ni por nosotros, ni por mí y por quienes tenía cerca.

Comenzaste enfadada, por lo que había borrado. No habías pensado que aún te estaba esperando, que lo hacía por cuidarme y no por castigarte. No pude evitar que me hiciera gracia. O que no hubieras pensado en contestarme a mi petición de no dejarme en silencio y sólo durante un mes (mínimo). "Pensé que si no te contestaba, ya se daba por hecho". Innecesariamente cruel.

Después, el mensaje en rodeos. No te preocupes, te entiendo. Hasta el final. "Ahora mismo" decías. "En este momento". Aún hoy no se si de verdad lo creías. Un "no eres tú, soy yo" en toda regla. Pero da igual. "Retroceder para avanzar bien (juntos)". ¿Eras consciente de lo que me iba a doler esa esperanza? ¿Cómo dejas a alguien y le dejas esa soga?

Estoy contento de cómo reaccioné. Nunca me desvíe de mi mensaje. Yo quería continuar, trabajar y veía el camino. Pero a la vez ya había aceptado que ese camino era cosa de dos, no de uno. Dije lo que pensaba, aunque tampoco te peleé demasiado cuando discutiste. "No es que me haya rendido". De acuerdo. Te dije que te quería, que te había visto en mi vida. Me dijiste que tú a mí también. "Pero...".

Te pedí que te alejases de mí. Lo aceptaste a regañadientes (y no lo cumpliste demasiado). Quizás ya estabas acostumbrado a escucharlo. Pero esta vez iba a ser verdad. Mientras fuímos pareja, "vínculo" o "algo", yo me mantuve a tu lado. Esta vez sería distinto, pero no valía la pena amargarnos al final diciéndotelo. Al final, era algo que me iba a corresponder a mí. 

Nos dijimos que nos queríamos y así de absurdo se terminó. Por teléfono, después de 2 semanas de silencio, de 6 semanas de no ser pareja, 4 meses desde la primera vez que me dejaste. A las puertas de un verano de haber convivido, planes, el resto de la vida. Quizás te dió vértigo. Quizás fuiste tú la que nunca quiso hacerlo realidad. Qué más da. Solo se que los "nosotros" del enero en Molins no se hubieran creido que sobreviviríamos a todo menos al ser de verdad. Que conseguimos lo que nunca pensamos en poder conseguir para caer donde caían todos los demás.

Así que me despedí y seguí camino. Me necesitaban. No pude procesar y eso hizo que una semana más tarde fuera yo el que no se pudiera mover. Pero eso es otra historia que ya no pertenece aquí.

Día 12. Día 0.

martes, 15 de julio de 2025

Diario del Silencio - Día 11/30

No hago los cambios para que los vea o como castigo. Los hago porque hay trozos de vínculo que ya se me hacen raros que estén ahí. No nos veo como una pareja a la espera. Me veo yo solo, como individuo. Hice bien en pedir comunicación, era una necesidad mínima y tenía que asegurarme de que sabía lo importante que era para mí y lo necesario saber que estaba aún ahí. Ha decidido que no, y eso también es positivo haberlo visto. Si no le hubiera preguntado no sabría hasta qué punto ya no se ve capaz de conectar conmigo.

Es como reconfigurar mi vida. Ahora es más pequeña porque ella no está, pero al menos no tiene un agujero gigante que tampoco se deja ser llenado. Es como que "estoy solo" en vez de "me he quedado solo". Está terminando la etapa de cambio y por tanto de resistencia o expectativas.

Voy a borrar la lista de canciones que tenemos en común. Llevamos más de 400 canciones añadidas, más de año y medio, desde que éramos amigos especiales a toda la relación. Pero últimamente se ha vuelto una fuente de dolor para mí porque, de cierta manera, pensé que una de las formas en las cuales ella podía querer ofrecerme reafirmación o decirme simplemente que estaba ahí era seguir añadiendo canciones a la lista. No lo está haciendo y se está convirtiendo en una fuente de dolor porque al final la acabo revisando cada día. Sé que esto le puede doler porque ella la sigue escuchando, pero tampoco puedo dejar que ella marque absolutamente todo lo que se puede y lo que no se puede hacer.

Esta lista representa una relación que tenemos que asumir que ha quedado destruida. Incluso aunque volviéramos tendría que ser de cero. Aún así tengo miedo, de que le duela o se lo tome como agresión y responda. Pero después de dos semanas de silencio debería poder comprender que me empiece a proteger yo aunque no le guste.

Ha pasado otra semana de silencio, una desde que le pedí que lo terminase. Cuando pienso que tan sólo le pedí algo de cuidado porque un mes de ausencia es demasiado, llevando una semana sufriendo... y se coge otra semana para decirme siquiera qué ha decidido.

Estoy asumiendo que aparecerá al final, pero es posible que no o que lo haga para no volver y debería tener un plan. Ya no hace falta un "si te vas no vuelvas". Esta vez me encargaré yo.

Ella necesita su proceso y tú necesitas también un mínimo. Le pedías 90-10 y no quiso. Tiempo de seguir... y si ha de ser, será.


lunes, 14 de julio de 2025

Diario del Silencio - Día 10/30

 Me esperaba un mensaje a las 00:00. Así de tonto soy. Más que esperar, esperanza imagino.

Ayer el gesto de mi amiga fue dulce. Lo hizo también por ella, pero me llamó espontáneamente. En X, hace dos años, me hubiera marcado como lo hicieron los gestos cariñosos que tuvo. Pero… ¿y si esos gestos son normales? Y me marcaron simplemente porque yo estaba hambriento.

Por lo pronto, hoy tendría que haber sido el aniversario, y he pasado de querer escribirle una carta, a tener que comprometerme a no mandar un mensaje de texto… a simplemente plantearme si será capaz de ceder y enviarme algo, pero sabiendo que no, y aceptándolo. Ahora es una fecha sin más, una oportunidad ya perdida.

Voy cogiendo perspectiva y dándome cuenta de que me sentía culpable y responsable de todo el esfuerzo. Podría haberlo hecho mejor, por supuesto, pero también estaba cambiando y aprendiendo, como todos. Lo disruptivo es soltar tres veces el vínculo en tres meses.

Sí, está siendo peor de lo que pensaba. A la vez noto señales de pasar de “notar la ausencia de X” a “notar la ausencia de lo que me daba X”.

Sí, tendríamos que construir una nueva relación desde cero. Con dinámicas nuevas, acuerdos nuevos, terapia. Yo tampoco puedo seguir entre la presión y la división permanente.

- La última duda… ¿tiene sentido que yo esté haciendo esto? Aquí estoy dándole vueltas a cómo hacer que funcione, gestionarme para evitar rencor, coger perspectiva y espacio… mientras que ella a lo mejor lo que está haciendo es seguir ya su camino. Si no trabajo el vínculo, y ella quiere volver, volveremos a fallar seguramente. Si estoy trabajando el vínculo, y ella ya lo está superando, he perdido tiempo y energía. Y como no puedo hablar con ella ni me da reafirmación, no sé cuál es la buena

- Sí, tiene sentido. Porque lo que estás trabajando ahora no es solo por ella ni para ella. Es por ti. Trabaja por ti, no por el resultado. Que tu tarea sea “salir bien parado de esta historia”, no “conservar la historia a cualquier precio”. Tampoco le asignes a su silencio tu peor miedo. No sabes lo que está haciendo. Puede estar evitando contacto porque cree que así te cuida, no porque ya no te quiera. Hazte esta pregunta: “¿Estoy actuando de forma coherente con mis valores, cuidándome a mí mismo, dejando abierta la puerta sin arrastrarme?” Si la respuesta es sí, entonces tiene sentido. Aunque ella no vuelva. Porque al final, lo que estás haciendo no es “esperarla”. Es cerrar un ciclo con respeto, afecto y madurez, y si vuelve, mejor. Y si no, tú ya estás en marcha.

Fin del día. He cumplido lo que querías: pasar nuestro primer aniversario en silencio, sin vernos, sin hablar. Supongo que te lo tomarás como una señal positiva. Leámoslo otra vez.

El fin del día real: he ido hasta el faro hablando con una amiga sobre un podcast nuevo. He estado con mi familia, he trabajado. El día, en conjunto, ha ido bien.


domingo, 13 de julio de 2025

Diario del Silencio - Día 9/30

Still loving you, pero ya sería más un "volver" y redescubrirnos como pareja, que un "continuar" con como lo teníamos. A la vez, "volver" no te sirvió la última vez. Pero es lo que hay. Ruptura, mes de limbo, ruptura, mes de silencio.

Gym, vacaciones, familia. He sonreído ya de manera espontánea varias veces, lo que para mí es un 8. Al principio era siempre así contigo. Pero luego, hasta en los buenos momentos me sentía a veces que te decepcionaba por no dar más. Empiezo a ver los cambios que no te pedí.

De momento he empezado una lista de canciones nuevas, mía, con recuerdos de varias personas. Verano 2025. Me noto que vuelvo a ser yo, vuelvo.

La foto que te hice en cada estación.

Los arrozales siguen, pero no estás tú.

O: No estás tú, pero los arrozales siguen.

No sé por qué ha empezado a dolerme que te vayas otra vez. Lo mismo me da igual, que lo veo positivo, que veo que te vas y duele. Creo que han sido las fotos de la galería antes de dormir, el sonreír con las payasadas. En fin, vale, a tener cuidado aún.

- Había pensado que estaría bien llamar a mi amiga y entonces me ha llamado ella. 36 minutos. Curioso. Ha sido el highlight de la noche.

- Por un momento pensé que te había llamado X y pensé “no me pega”. 

- Ya, es triste, ¿eh? Que no sea creíble que mi "algo" (no lo llamemos pareja) me llame.